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Entrevista

Willi Bolle: Guimarães Rosa – Un retrato del alma de Brasil

eduardo cesarProfundamente comprometido con el desarrollo del texto de su proyecto, que generará una visión original de Grande Sertão: Veredas, de Guimarães Rosa , relacionada con los retratos de Brasil, el profesor Willi Bolle le cuenta a Pesquisa FAPESP trechos de su vida y sus estudios, que lo llevaron a internarse en los laberintos de la obra del escritor de Minas Gerais. Bolle es alemán y se apasionó por Rosa estando aún en su tierra natal. Llegó a Brasil a los 22 años y logró un encuentro con el escritor ni bien arribó. Actualmente radicado no el país, es profesor de literatura alemana de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (USP).

¿Cuándo fue su primer contacto con Guimarães Rosa?
– Fue en 1966, en el semestre de verano. Yo estudiaba en la Freie Universität Berlin. El profesor Antonio Augusto Soares Amora, de la USP, estaba en esa facultad como profesor invitado y nos dio un curso de introducción a Grande Sertão: Veredas .

¿Cómo pasó a entender Grande Sertão: Veredas bajo la óptica del jagunço letrado?
– ¡Ah! Eso fue mucho después. El primero contacto, en realidad, consistió en forrar las paredes de mi habitación con las páginas del libro, porque esa obra me fascinaba, me desorientaba. Yo quería entender ese laberinto sólo. A partir de 1990, retomé el estudio de Grande Sertão con método y determinación. Solo entonces supe sobre el concepto de jagunço letrado (jagunços: así eran llamados, con un tono semántico ambiguo o mordaz, los campesinos que también cumplían funciones de guardaespaldas a sueldo en Bahía y en el norte de Minas Gerais) lanzado al debate por Walnice Galvão, en As Formas do Falso . Es un concepto clave. El narrador de Grande Sertão es un jagunço letrado. Éste vincula a los dos lados: la experiencia de la política y de la violencia y la experiencia de la cultura del sertão (la región del semiárido del nordeste brasileño).

¿Cómo transcurre la transmisión del conocimiento de Zé Bebelo a Riobaldo?
– Existe allí un intercambio de roles. El joven Riobaldo, que huye de la casa del padrino, que en realidad es su padre, Selorico Mendes, encuentra a Mestre Lucas, que le ofrece un empleo como profesor. Riobaldo no sabe quién es la persona que necesita un profesor. Aparentemente, es un hacendado. Pero ese alumno es Zé Bebelo, candidato a diputado, que plantea en plataforma política acabar con los jagunços en el norte de Minas Gerais. Pero luego los papeles se invierten. Es Zé Bebelo quien inicia a Riobaldo en el oficio de jagunço, en la política y en el arte de luchar con las palabras. El primer jagunço letrado es, en realidad, Zé Bebelo. Éste domina el arte de las armas y el arte de las palabras, que es una tradición antigua. En Don Quijote, Cervantes discute la cuestión de las armas y las letras, que se remonta a la Antigüedad. También Julio Cesar es un guerrero letrado. Precisamente en esa tradición se sitúa Riobaldo.

Existen distintas interpretaciones sobre el nombre de Riobaldo. ¿Cuál es la suya?
– El protagonista de la novela lleva la palabra “río” en su nombre. Existe un trecho bonito en el cual Riobaldo dice “Yo pienso como el río corre”. Mi interpretación del nombre se basa en una palabra en alemán – “ausbaldowern”, que tiene “baldo” en el medio, y proviene del hebraico. Significa investigar, pesquisar, descubrir con arte. Para mí, Riobaldo es el investigador del curso de la historia y el río São Francisco es, emblemáticamente, el río de la historia brasileña. Es también el investigador de los discursos, que representan a las fuerzas en la historia y en la política brasileñas.

¿Cómo se produce el paralelismo entre Os Sertões y Grande Sertão: Veredas?
– Para construir ese paralelismo viajé al sertão, a Canudos (Bahía) y al norte de Minas Gerais, más allá de profundizar la lectura de las dos obras, incluidas las notas de Rosa en su ejemplar de Os Sertões . En términos de método, me orienté según la hermenéutica alemana, que considera esencial para el entendimiento de una obra tener en cuenta a las obras anteriores, con las cuales dicha obra dialoga. Esta directriz se encuentra también en los textos de Antônio Cândido, para quien la literatura brasileña llegó a su grado de independencia en el momento en que una obra anterior engendra a una posterior. Su Formación da Literatura Brasileña termina con esa demostración. Va a hasta Machado de Assis, que construye su obra sobre la base de la obra de José de Alencar. Roberto Schwarz retomó y profundizó esta idea de Antônio Cândido. Yo vengo trabajando en esa dirección con la relación entre Grande Sertão y Os Sertões.

¿Y Diadorim? ¿El hecho de que la traducción francesa haya optado por Diadorim como título de la novela desvirtúa la comprensión de la obra?
– Esa pregunta surgió muy tempranamente en mi vida. En 1966, el profesor Amora me propuso hacer mi tesis sobre Diadorim. Fue una exigencia de la cual no pude dar cuenta. Demoré más de 30 años para escribir sobre esa figura. Se trata de un artículo, que dediqué al profesor Amora, y que va a ser publicado en la revista USP. Es una versión perfeccionada de un capítulo de ese ensayo mío: grandesertão.br . Antes, yo quería resaltar que la traducción francesa de Grande Sertão: Veredas como Diadorim es una cierta libertad del traductor que, en el límite, se justifica.

Esta cuestión orienta la comprensión de la novela e, incluso en la interpretación que estoy proponiendo, tiene cabida. No existe una gran literatura sin la presencia del amor. El amor está en cada página de Grande Sertão: Veredas . Así se justifica la edición francesa dedicada a la emblemática figura del amor. Diadorim concentra el conocimiento del pueblo campesino, del cual es un fruto muy especial. Diadorim inicia a Riobaldo en el conocimiento del sertão. Podemos considerar a Diadorim como la musa de Rosa y el amor de Riobaldo, que crea esa sensibilidad extraordinaria para registrar, con arte y ciencia, el retrato del pueblo del sertão. Eso es lo que yo estoy estudiando a través de Diadorim. Quiero mostrar que el personaje se sitúa en puntos estratégicos en los cuales también se ubica el pueblo del sertão.

En ese sentido, y aún en la tónica del paralelismo, ¿Rosa es más coherente y profundo que Euclides da Cunha?
– Lo es sin duda, mucho más, y en dos aspectos: Euclides transmite una visión del sertanejo (campesino) basada en su pathos , en su heroicidad, sobre todo del sertanejo hombre y guerrero. Rosa crea ese conocimiento por medio de la pasión, que es mucho más amplia y abarca a hombres, mujeres y niños. A la población como un todo. Otra diferencia fundamental: en Os Sertões , en la parte de la Lucha, yo conté 17 citas de los dichos del sertanejo; en Grande Sertão: Veredas , son 1.300. Mientras que Euclides escribió sobre el sertão de una manera autoral, una antropología de autor, la antropología y la etnografía de Guimarães Rosa se basan en la escucha del sertanejo hablando, dejándolo hablar. En Rosa, la materia prima se constituye con los dichos del sertanejo. Eso diferencia a los dos escritores de manera radical.

¿Cómo “fotografía” usted el retrato de Brasil delineado en Grande Sertão: Veredas?
– Este concepto fue acuñado en el libro de Paulo Prado de 1928, Retrato do Brasil . Pero existen antecedentes. El primer gran retrato de Brasil pensando en el siglo XX es Os Sertões , la obra cumbre de Euclides da Cunha, con trechos fundamentales sobre la formación -como dice Euclides- de las subrazas sertanejas, que él considera que forman el núcleo de la nacionalidad brasileña. A partir de los años 30, surge una cantidad impresionante de retratos de Brasil, que son clásicos para entender nuestra realidad. La obra fundamental es Casa Grande e Senzala , de Gilberto Freire, que dialoga con estas dos obras; los dos grandes libros de Sérgio Buarque: en los años 30, Raízes do Brasil , y en los años 50,Visão do Paraíso , y, en medio a ese tiempo, Formación do Brasil Contemporâneo , de Caio Prado Júnior; Formación Econômica do Brasil , de Celso Furtado; y Formación da Literatura Brasileña , de Antônio Cândido. Estas obras de los años 40 y 50 conforman el contexto en el cual naceGrande Sertão: Veredas .

¿De qué manera surge en Grande Sertão: Veredas la crítica a Os Sertões?
– La critica de la obra de Euclides da Cunha vale la pena porque es una gran obra. Sin Os Sertões , probablemente, no existiría Grande Sertão . Ambos autores construyen sus respectivos retratos de Brasil con una dimensión de universalidad, como forma de superar el pasado colonial. Uno de los grandes méritos de Euclides es haber descubierto al sertanejo como figura histórica y política. Es un avance sobre los naturalistas anteriores y sobre el romanticismo, que consideraban al sertanejo como un elemento del paisaje, con rasgos pintorescos y folklóricos.

Sobre esa base, Guimarães Rosa construye su obra y su retrato de Brasil, pero con otro enfoque y otro refinamiento. En una frase, yo diría que Grande Sertão: Veredas es una refinada forma ficcional de la historia de las estructuras. En esta novela encontramos una puesta en escena de todas las formas y tipos de discursos que constituyen las fuerzas actuantes en el escenario brasileño. Encontramos el discurso de los terratenientes, que no mandaron solamente en aquel tiempo: continúan mandando. Rosa muestra el discurso de un candidato a diputado: Zé Bebelo. Y encontramos los dichos de las personas del pueblo. Riobaldo se mueve entre esos diversos mundos de discursos. Esos cruces de lenguajes alimentan la visión crítica de Rosa.

Quién transmite actualmente las lecciones del “profesor” Riobaldo?
– Él ha formado a maestros de las escuelas de todo Brasil, como el grupo de los Miguelins, los contadores de historias de Cordisburgo (la ciudad natal de Rosa, en Minas). Este es un proyecto de gran visión, porque, paralelamente a la propuesta de reinvención del portugués en Brasil, se encuentra el proyecto de realfabetizar Brasil con la obra de Guimarães Rosa. Existe una vertiente también que se vincula a las nuevas vías de información, por eso yo llamé a mi ensayo grandesertão.br ouA Invenção do Brasil .

En Grande Sertão: Veredas , el autor muestra un programa de reeducación de Brasil. El gran sertão es la voz grandilocuente de los eternos dueños del poder y las veredas son los lugares de los dichos de la gente humilde. El gran logro de Rosa reside en que en lugar de escribir sobre el sertanejo, lo hace hablar e incorporar sus dichos a la construcción de la lengua. Si ese potencial de la obra es activado en gran escala, como por cierto ya está sucediendo, este país se emancipa. Porque va a hablar, por primera vez, un lenguaje no colonial.

¿Y Eso es posible?
– Riobaldo dice que el sertão esta dentro de la gente. Es un paisaje mental. Es el pensamiento sobre Brasil. El sertão es aquella región salvaje en donde se forman nuestras ideas. En donde nace el lenguaje. La experiencia más radical que Rosa concretó en ese sentido está en el cuento Meu Tio O Iauaretê , en donde se asiste al nacimiento de lenguaje a partir de su estado salvaje. Salvaje en el sentido de que allí se produce la creación. El pensamiento que está buscándose. Eso es lo que muestra Guimarães Rosa. Esas regiones arcaicas del pensamiento y del lenguaje pueden ser investigadas por medio de las más avanzadas tecnologías. Con la informática, la inteligencia artificial y los espacios virtuales.

EL PROYECTO
El retrato de Brasil en Guimarães Rosa
MODALIDAD
Bolsa de investigación en el exterior
Orientador
Willi Bolle – FFLCH/USP
Inversión
US$ 16.800