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Telecomunicaciones

Liderazgo en señales luminosas

Un nuevo multiplexador deja a una industria de equipamientos con el control del 60% del mercado

La política de apertura del mercado brasileño al exterior de comienzos de la década del 90 hizo que empresas de diversos sectores tuvieran que cerrar sus persianas. La industria de componentes para telecomunicaciones prácticamente desapareció. La solución que algunas empresas encontraron para permanecer en el mercado consistió en cambiar o ampliar su área de actuación –ése es el caso de Asga Microeletrônica, que produce equipos para redes de acceso en telefonía y fue una de las primeras participantes del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE) lanzado en 1997 por la FAPESP. Este proyecto, que está arribando a su conclusión, recibió el nombre de Desarrollo de Multiplexador/ Modem Óptico 16xE1 con Innovaciones Tecnológicas.

Con sede en Paulínia, a 118 km. de la capital paulista, Asga logró superar años de pérdidas y transformarse en referencia para el mercado de telecomunicaciones. Fue la primera empresa nacional que desarrolló y produjo un multiplexador óptico: el MMO16xE1, un equipo que transforma señales eléctricas en señales luminosas, utilizadas en las transmisiones telefónicas vía fibra óptica. Según los cálculos de Asga, este mercado moverá alrededor de 25 millones de dólares éste año en Brasil, y en 2004, unos 80 millones.

Exportación en paquete
Con 90 empleados y una facturación de unos 25 millones de reales prevista para este año, Asga ya responde por el 60% del total de multiplexadores ópticos comercializados en el país. Entre sus clientes se encuentran las operadoras, como Telefónica, Telemar, Telecentrosul y las llamadas empresas espejo. Además, el MMO16xE1 recientemente empezó a ser exportado en un paquete de soluciones completas, comercializado por una multinacional.

Asga no esconde dónde está el secreto que la llevó a alcanzar su envidiable posición: las inversiones en investigación. En los últimos diez años, ha invertido unos 25 millones de reales, y buena parte de esa suma fue utilizada en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías y nuevos productos.

Fundada en 1989 por un grupo de ex profesores del departamento de física de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), la empresa comenzó fabricando componentes optoelectrónicos para equipos de telefonía, entre éstos los multiplexadores. Con la apertura a las importaciones y la llegada de competidores internacionales, la firma tuvo que diversificar sus actividades e invirtió en el área de equipos completos de redes de acceso para centrales telefónicas, incluso para aparatos de PABX de grandes empresas.

Entre los años 1992 y 1994, la empresa experimentó bajas de hasta un 70% en su facturación, pero invirtió unos 2,5 millones de reales en proyectos. Finalmente, en 1995, llegó el primer resultado positivo de la década. En los siguientes cuatro años, la empresa tuvo un crecimiento de un 30%.

“Migramos del mercado de componentes al de equipamientos, y logramos superar la crisis con inversiones en tecnología”, dice el director presidente, José Ellis Ripper Filho. Ripper, un carioca de 61 años, se recibió de ingeniero eléctrico, es un apasionado por la Física y vivió nueve años en EE.UU., en donde realizó su doctorado en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Transporte colectivo
En la nueva fase de Asga, el primer equipo desarrollado fue un conversor electroóptico de señales eléctricas estándar G703 para fibra óptica, conocido como elo-2 (o elinho) y después llamado módem óptico, nombre que más tarde fue difundido en el área de telecomunicaciones. En 1996, la empresa concretó un gran contrato de provisión de modens ópticos para varias operadoras de telefonía, por entonces estatales, como Telegoiás y Telebahia, e introdujo varias mejoras en sus productos.

La función del multiplexador módem óptico MM16xE1 es recoger las señales eléctricas que llegan a una central telefónica, transformarlas en un haz de luz y transmitir éste a otra central a través de fibra óptica. “Es como si fuera un transporte colectivo, que en este caso lleva al mismo tiempo diversas señales eléctricas en un mismo haz de luz”, explica Rege Romeu Scarabucci, director de investigación y desarrollo de Asga y coordinador del proyecto. Cuando llegan a otra central, las señales son nuevamente transformadas en impulsos eléctricos y siguen hacia nuevos caminos.

“El equipo logra transmitir una gran cantidad de señales con óptima calidad”, afirma Scarabucci. El MMO16xE1, llamado 16E1 en Asga, puede transportar al mismo tiempo 480 líneas en un solo haz de luz, a una velocidad de 34 Mb/s (megabites por segundo). Estas líneas pueden transportar voz, datos y imágenes.

Scarabucci dice que las principales innovaciones introducidas en el proyecto son la medida de desempeño en tiempo real y la función cross conect. Mientras la medida de desempeño mide la calidad de la señal todo el tiempo, la función cross conect permite insertar o retirar canales a lo largo de una ruta, al margen de garantizar el funcionamiento del sistema en caso de que se produzca alguna rotura de la fibra óptica. Además, el 16E1 permite medir la potencia óptica de transmisión y de recepción, y la tasa de errores que puedan existir en el sistema.

La primera fase del proyecto ya ha sido concluida, y la segunda terminará en noviembre. Para su conclusión, falta juntar al 16E1 un software de gerencia de sistema SNMP (Simple Network Management Protocol), abierto a otros sistemas y de amplitud internacional, destinado a la gerencia de equipos de telecomunicaciones y proveedores de Internet. “El proyecto del 16E1 fue muy trabajoso, pues tuvimos varias dificultades. Por ejemplo: aprender a proyectar equipos con chips de última generación, además de utilizarlos para obtener un mejor desempeño del sistema”, cuenta Scarabucci.

Buque insignia
En 1998, el producto llegó al mercado y la empresa tuvo ventas promedio de 200 unidades por mes. En dos años, la producción aumentó un 100% y el equipo se convirtió en el buque insignia de la empresa. Actualmente, son vendidos cerca de 400 multiplexadores por mes, responsables por 60% de la facturación de Asga, que fue de cerca de 15,5 millones de reales en 1999. El crecimiento de hasta un 50%, esperado para este año se debe al recalentamiento del mercado de telefonía celular, que requiere la expansión de la infraestructura del sector.

Ripper participó del lanzamiento del PIPE en 1997 y habló en nombre de los pequeños empresarios. “La iniciativa del programa para pequeñas empresas de la FAPESP fue excelente, pero yo creo que ya es hora de rever algunos puntos”, dice. Para Ripper, los cambios en el sector de telecomunicaciones son muy rápidos, y el actual modelo del PIPE no se adapta a las necesidades del desarrollo industrial. “Creo que el proyecto puede obtener mejores resultados con algunos cambios conceptuales, por ejemplo, siendo evaluado en una sola fase, con la liberación del dinero en etapas.”

A mayor velocidad
Asga tiene otro proyecto en marcha en el marco del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas. La empresa desarrolla un multiplexador mucho más veloz: el STM-1, con capacidad para transportar 1.890 canales en un solo haz de luz a la velocidad de 155 Mb/s. El STM-1 está dirigido al mismo segmento de mercado del 16E1, y utiliza la tecnología SDH (Synchronous Digital Hierarchy). “El STM-1 es importante, pues consolidará a Asga en el rubro de transporte de servicios de comunicación del área de acceso para la red pública”, afirma Scarabucci. Podrá utilizarse en centrales telefónicas, en estaciones de telefonía celular y en proveedores de internet.

“Es un producto bastante sofisticado, cuya tecnología es dominada por un número pequeño de empresas extranjeras”, explica. La primera fase del proyecto fue concluida recientemente, con la realización de un estudio de factibilidad, algunos tests de los circuitos principales y el relevamiento de las necesidades de control y de gerencia del equipo.

La segunda fase se desarrolla en simultáneo al proceso de industrialización de los equipos de acceso dotados de tecnología SDH, para su utilización principalmente en estaciones telefónicas. También se está desarrollando un nuevo módem, con la misma tecnología, para ser utilizado en sistemas de distribución de servicios de voz, datos e internet. Asga espera colocar el nuevo STM-1 en el mercado durante el primero semestre del año próximo.

El gerente industrial de la empresa, Laércio Bonon, es un ejemplo del entusiasmo existente en la empresa. “Estoy muy orgulloso por formar parte de un grupo que desarrolla y produce equipos de alta tecnología, más aún en un país en el cual este sector casi no tiene apoyo”, concluye.

El buen momento de la telefonía

Brasil es considerado uno de los mercados más codiciados en todo el mundo en el área de telefonía. El país vive un momento de gran expansión y se estima que las inversiones en el sector sumarán 80 mil millones hasta 2003, o el 12% del mercado mundial, valorado en 626,5 mil millones de dólares. De dicho total, 119,7 mil millones son para el área de equipos, y el resto, 506,8 mil millones, para servicios.

El molde de la actual realidad brasileña en el sector, que continuará imperando por muchos años, se basa en la construcción de infraestructura y en la instalación de equipos, un nicho que puede ser explotado por pequeñas y grandes empresas que tengan productos con tecnología agregada. Las operadoras que asumieron el control de las 12 empresas del Sistema Telebrás tienen plazo hasta el año que viene para entregar más de 15 millones de teléfonos fijos, totalizando 33 millones de terminales.

En 2003, se estima que habrá más de 40 millones de terminales instaladas, lo que significa un crecimiento de mercado de un 20% anual. La Asociación Brasileña de Industrias de Electroelectrónicos (Abinee) calcula que hasta entonces habrá inversiones por 67 mil millones de dólares para la compra de nuevos equipos. Como comparación, en 1999, según el anuario Telecom 2000, la facturación de productos de telecomunicaciones en Brasil ascendió a 11 mil millones de dólares.

En el área de telefonía celular, los números también son grandiosos. Las empresas registran un crecimiento anual de un 40% en la cantidad de abonados a ese tipo de servicio. Tan solo la apertura de la nueva Banda C, en los próximos meses, moverá cerca de 7 mil millones de reales. Además del mercado de telefonía, Brasil tiene un gran potencial para una serie de servicios con gran demanda reprimida, como la comunicación de datos, texto y video y el servicio troncal (truncking).

El potencial del mercado brasileño de telefonía atrae a los grandes fabricantes internacionales de equipos de telecomunicaciones, como Motorola, Nortel, Siemens y Ericsson (lea en la sección Línea de Producción, en la página 49). Estas empresas están instalando sus plantas en el país o expandiendo inversiones ya existentes para aprovechar el buen momento por el que pasa Brasil. La mayoría de esas empresas está instalada principalmente en el Gran São Paulo y en las regiones de Campinas y São José dos Campos.

Proyecto 1: Desarrollo de Multiplexador/ Modem Óptico 16xE1 con Innovaciones Tecnológicas.
Inversión: R$ 46.000,00 y US$ 180.770,00.

Proyecto 2: Desarrollo de Multiplexador STM-1 para Red Óptica de Acceso.
Inversión: R$ 226.300,00.

Rege Romeu Scarabucci, de 62 años, es graduado y posgraduado en Ingeniería Eléctrica del Instituto Tecnológico de la Aeronáutica (ITA). Hizo su doctorado en Telecomunicaciones en la Universidad de Stanford (EE.UU.). En 1999, recibió el Premio Santista al Científico del Año en el área de telecomunicaciones, por el desarrollo de tecnologías y equipamientos.