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Artículos

Ciencia, difusión y lectura

El movimiento editorial en torno a la difusión científica ha crecido considerablemente en los últimos años en Brasil; esto si observamos, al margen de otros indicadores, el número de libros y revistas y las editorías y páginas especiales existentes en la gran prensa que se abocan al tema.La referencia más importante es quizá la creación de la revista Ciencia e Cultura en 1949, ideada por José Reis junto al grupo de investigadores que fundaron la SBPC un año antes.

La permanencia de dicha revista y su continuidad durante 56 años, al atravesar al menos tres fases de evolución editorial consecuente se constituye en testigo de ese movimiento. Y su ideario, postulado en su primera edición, mantiene su actualidad y presencia en los objetivos de aquéllos que nutren las filas del quehacer del periodismo y la divulgación científica. La revista se definía como un vehículo de difusión no solamente del conocimiento científico, sino también de datos relativos a la proyección de dicho conocimiento en el seno de la sociedad. Ciencia e Cultura tiene en la actualidad un tiraje de 25 mil ejemplares y circula vía ventas, suscripciones y distribución institucional.

En 1982 nace la revista Ciencia Hoje, que también es de la SBPC y hoy en día tiene un tiraje de 15 mil ejemplares —y cuyo éxito derivó en la creación de la argentina Ciencia Hoy. Junto con Ciencia Hoje para Crianças [Ciencia Hoy para los Niños], con sus 200 mil ejemplares, la revista constituye un hito en la consolidación de la divulgación científica en Brasil. Ambas también se encuentran a la venta, pueden suscribirse y son distribuidas institucionalmente. En la SBPC también los periódicos Jornal da Ciencia yJC e-mail abordan la política de ciencia y tecnología, asignándole un importante rol a la movilización de la comunidad académica.

En tanto, a partir de una experiencia inicial con un boletín informativo creado en 1995, surge en octubre de 1999 la revista Pesquisa FAPESP, que en la actualidad tiene un tiraje de 44 mil ejemplares, de los cuales 20 mil circulan vía ventas y suscripciones y 24 mil vía distribución institucional.

Esta revista, reconocida por su calidad gráfica y editorial, constituye una lectura indispensable para el seguimiento de la producción científica y tecnológica de São Paulo y del país; y constituye un referente de pauta para otros medios y en el cotidiano de los lectores interesado en el área.En 1999 el Laboratorio de Estudios Avanzados en Periodismo (Labjor) de la Unicamp, lanzó la revista electrónica ComCiência (www.comciencia.com.br), que al año se transformaría en una publicación más de la SBPC, con un número significativo de lectores. En 2001 fueron 392 mil ingresos en el sitio; en 2002 fueron más de 1,1 millones, y en 2003, casi 2,2 millones.

Scientific American, especializada en la divulgación de la ciencia, la tecnología y sus aplicaciones — tal como se define —, cuenta con 15 ediciones internacionales en sus 159 años de historia. Empezó a publicarse en Brasil en junio de 2002, lo que confirma el movimiento de expansión del interés editorial del público sobre el tema. En 2003 se creó la Agência FAPESP (www.agencia.fapesp.br), cuyo slogan: “Divulgando la cultura científica”, expresa a las claras su fidelidad a la dinámica de las relaciones entre ciencia y sociedad a través de noticias e informaciones nacionales e internacionales inherentes a la producción y a las políticas del sector.

Al cabo de poco más de un año, esta agencia cuenta con más de 25 mil suscriptores, y su sitio en internet recibe más de 8 mil ingresos diarios. Cuando se consideran también las editorías y las páginas de ciencia en periódicos y revistas, las páginas electrónicas como las de Ciência em Dia, las publicaciones más populares, como SuperinteressanteGalileu, sumadas todas a los programas de radio y televisión, se tiene una medida más justa y optimista acerca de la creciente presencia del tema en la vida de la sociedad. Hoy en día quizás sea posible estimar en 5 millones el número de personas — alrededor del 2,5% de la población brasileña — que, de una manera u otra, leen sobre temas referentes a C&T.

En tal sentido, el proyecto A Ciencia Nossa de Cada Dia [La Ciencia Nuestra de Cada Día], que Pesquisa FAPESP se propone desarrollar junto con la Secretaría de Estado de Educación, además constituir un medio para la movilización de los jóvenes secundarios de la red de enseñanza pública hacia el amor a la ciencia — el joven de la ciencia amateur —, es también una forma de acción eficaz tendiente a la creación de una cultura científica en la juventud, que la disponga positivamente para entablar lazos de amistad con el conocimiento y para el conocimiento amigo de la razón y del entendimiento, tanto desde el punto de vista técnico como en su aspecto social.

Al tomar los artículos publicados en Pesquisa FAPESP como referencia para la elaboración de guías más didácticas — no por ello menos agradables — para docentes y alumnos, este proyecto trabajará con más de 11 mil educadores e alcanzará a 6 millones de estudiantes. Como consecuencia de ello, se ampliará el diámetro de la espiral de la cultura científica y se expandirá la base de lectores jóvenes con su interés movilizado hacia cuestiones atinentes al conocimiento y sus relaciones con la sociedad. De este modo, la FAPESP pone de relieve su misión institucional de apoyo a la investigación científica y de difusión del conocimiento producido mediante la acción de sus programas de fomento.

Es poeta y lingüista, y es presidente de la FAPESP. Es también coordinador del Laboratorio de Estudios Avanzados en Periodismo de la Unicamp (Labjor) y vicepresidente de la SBPC