PROGRAMA DE INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN PEQUEÑAS EMPRESAS (PIPE)

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Con precisión auditiva

El instrumental destinado la realización de exámenes auditivos cuenta ahora con un sistema más eficaz de calibración

ED. 108 | FEBRERO 2005

 

La rutina de quienes pasan por exámenes de audiometría, destinados a medir la capacidad de audición de una persona, solicitados por médicos y fonoaudiólogos, consiste en permanecer parados en una sala a prueba de ruidos, escuchando sonidos emitidos por parlantes acústicos o auriculares. A estos sonidos, en variados niveles de volumen e intensidad, los genera un instrumento denominado audiómetro, que debe calibrarse todos los años de acuerdo con una medida patrón. Con el fin de efectuar dicho procedimiento, este instrumento cuenta ahora con una nueva metodología, más precisa y que funciona por medio de minicámaras. La empresa responsable de tal innovación es de la ciudad de São Paulo y se llama Inter-Metro. Y cuenta con el apoyo del Programa Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE) de la FAPESP. Especializada en mediciones acústicas industriales, la empresa desarrolló el nuevo sistema tras constatar la existencia de desvíos en la calibración de los audiómetros de clínicas, hospitales y consultorios. El problema se detectó luego de efectuarse análisis de métodos de calibración, realizados bajo la dirección del Instituto Nacional de Metrología, Normalización y Calidad Industrial (Inmetro), el ente federal que se encarga de certificar la calidad de este tipo de equipo con base en normas internacionales.

En los resultados verificados, el director de Inter-Metro, el físico Oswaldo Rossi Júnior, se deparó con una gran oferta de servicios de audiometría en el mercado, de calidad cuestionable, e incluso con empresas que hacen calibraciones con equipamientos inadecuados o en  forma errónea. Pretendemos hacer la calibración siguiendo las normas fijadas por el Inmetro, con un instrumento de buen nivel y una innovación en la logística, consistente en llevar una minicámara para la realización de las pruebas con los clientes, y no al contrario, como se hace ahora, dice Rossi Júnior.

Para acabar con las deficiencias de calibración de los audiómetros, que emiten frecuencias de entre 125 hertz y 8 mil hertz, la empresa echó mano de algunos procedimientos tecnológicos destinados a la creación de un ambiente sin ecos y otras interferencias externas. De este modo, se confeccionó la minicámara semianecoica, que mide 70 centímetros de altura por 80 centímetros de ancho y de profundidad. Menor que las cámaras convencionales, esta minicámara se construye en madera y su interior va revestido con capas de varios materiales, incluido un barniz especial, aluminio, goma espuma de alta y media densidad, películas de plomo y un absorbedor de espuma especial, con una curvatura específica para la absorción de sonido, lo que impide su propagación, al margen de eliminar los ruidos externos.

Dentro de la minicámara se instalan, o un oído artificial, un aparato que simula el tímpano humano (una membrana fina situada a la entrada del oído y que conduce el sonido a través del aire), o un mastoideo artificial, que simula el conductor óseo ubicado en la parte trasera de la oreja (que recibe señales acústicas por vía ósea y las retransmite hacia el nervio auditivo). En el caso del oído artificial, un micrófono interno reproduce la capacidad auditiva del oído humano. Así, cualquier frecuencia de sonido emitida por el audiómetro dentro de la minicámara es captada por el micrófono del oído artificial, que va conectado a un analizador de espectro sonoro que examina el nivel de sonido en cada frecuencia, y muestra electrónicamente todo aquello que emite el aparato. Lo propio sucede cuando se utiliza un mastoideo artificial, que imita la vibración por vía ósea.

De acuerdo con Rossi Júnior, más allá de su sofisticación técnica, este sistema, del cual existe uno similar solamente en Dinamarca, también representa un avance en la calibración de los audiómetros, pues todos los elementos que lo componen son portátiles. Desarrollamos un sistema compuesto por un medidor de ruidos sonoros y un analizador de espectros que pueden trasladarse a regiones alejadas, donde las posibilidades de calibración son menores, dice Rossi Júnior. Con la posibilidad de enviárselo a localidades donde la práctica de la calibración es deficiente, el sistema de Inter-Metro evita también que los audiómetros sufran averías durante su transporte, o debido a un inadecuado manipuleo. Esto mejora todo el dispositivo, pues el conjunto de audiómetros que serán calibrados en un determinado sitio justifica el hecho de que se lleve el sistema a zonas más distantes, dice el director.

En menos tiempo
Para lograr buenos niveles de calibración, Rossi Júnior efectuó ensayos y mediciones en el laboratorio de la empresa. Los resultados se consideraron satisfactorios, pues se ubican dentro de los estándares determinados por el Inmetro. Rossi constató también que el tiempo de calibración completa de los audiómetros con la minicámara se redujo en promedio a dos horas, un lapso inferior a las tres horas que requería el proceso tradicional.

Con base en el prototipo desarrollado por Inter-Metro, Rossi Júnior pretende construir otras seis minicámaras hasta el final de 2005, para su posterior envío a varias ciudades del interior de São Paulo en un comienzo. Para ello se concretarán sociedades directamente con clínicas y consultorios, que recibirán el nuevo instrumental. Los resultados se enviarán al laboratorio de Inter-Metro en São Paulo, donde se los analizará.

La empresa empezó a operar en 1997 con el apoyo de la Asociación Brasileña de Ensayos no Destructivos (Abende). En 1999 empezó a operar comercialmente en el área de calibración de equipos. Actualmente se encarga de hacer alrededor de 60 tipos diferentes de tests de metrología, entre ellos las calibraciones en decibelímetros (la intensidad del sonido en las industrias, por ejemplo) y dosímetros sonoros (que miden la intensidad del sonido que una persona recibió durante un día, por ejemplo). El proyecto que culminó en el nuevo sistema insumió alrededor de dos años de estudios. De acuerdo con una norma del Inmetro, el sistema es aprobado para hacer mediciones recién durante la calibración, y se prohíbe cualquier ajuste en el aparato luego. Si acaso existiera la necesidad de ajustarlo, esto deberá hacerse en otro sitio, y luego ha de volver para su calibración, cuando se certificará su eficiencia.

El Proyecto
Establecimiento de un patrón metrológico para un sistema audiométrico, con parametrización de las respectivas funciones de calibración y confiabilización  (nº 00/13113-8); Modalidad Programa Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE); Coordinador Oswaldo Rossi Júnior – Inter-Metro; Inversión R$ 82.980,00 (FAPESP)


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