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Fomento

En reconocimiento al mérito

El CNPq selecciona 34 proyectos en el marco del programa Institutos del Milenio

Durante los próximos tres años, centenares de científicos de todo Brasil trabajarán en red con miras a dilucidar cuestiones complejas y de vital interés de la población. Entre ellas se encuentran el origen genético de los brasileños, el trayecto de los primeros grupos humanos en el estado de Piauí, el impacto de la violencia en la salud mental y las manifestaciones de intolerancia. Y también nuevos fármacos y terapias genéticas para el tratamiento de enfermedades, además de tecnologías de punta para el desarrollo de nuevos materiales, que a su vez se encuentran entre los objetivos de estos investigadores.

Los mismos integran los grupos de excelencia comprometidos con un total 34 proyectos de investigación seleccionados entre las 236 propuestas que disputaron el segundo llamado del programa Institutos del Milenio, creado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) para subvencionar investigaciones científicas en áreas estratégicas. En el transcurso de ese período, dichos grupos contarán con los 90 millones de reales prometidos por el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) para financiar la infraestructura y la constitución de las redes de investigación.

Entre proyectos inducidos y propuestas de investigación espontáneas, la disputa fue ríspida. El comité tuvo mucho trabajo para seleccionar los proyectos, toda vez que había una gran cantidad de propuestas meritorias, afirma Erney Camargo, presidente del CNPq. El resultado de ello fue que, en el marco de este llamado a concurso, se aprobaron el doble de proyectos que los 17 seleccionados en el primer llamado del programa, que fue en 2001. Como el valor total del programa fue idéntico en ambos concursos, debido a limitaciones presupuestarias, tal como dice Camargo, la mayor concurrencia hizo mermar el promedio de recursos destinados anteriormente a cada proyecto.

Propuestas audaces
Pese a sus limitaciones, los recursos darán fuerte impulso a propuestas audaces, como por ejemplo el estudio de los ancestros de los brasileños, llevado adelante por investigadores de seis universidades de todo el país. Este grupo incluye al equipo de genetistas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), encabezado por Sérgio Danilo Pena, que ha identificado el origen de los pueblos indígenas de las Américas dos pueblos siberianos cuyo linaje aún sobrevive. Con 1,4 millones de reales del CNPq, el desafío de la investigación se ampliará. Incluirá el análisis de la variabilidad genética de pueblos amerindios, y poblaciones no indígenas urbanas y rurales, hasta llegar al origen genético de varias patologías. Tenemos conocimiento sobre enfermedades causadas por factores genéticos sencillos. Con todo, poco sabemos sobre la obesidad o la tuberculosis, afecciones sobre las que puede haber un influjo de problemas genéticos o factores ambientales, dice Francisco Salzano, del Departamento de Genética de la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS), coordinador del proyecto.

Buena parte del material sobre estos grupos humanos tema que Salzano estudia hace 50 años ya ha sido recabada. Hasta ahora, las investigaciones se han concentrado en dos marcadores uniparentales: el ADN mitocondrial, del lado de la madre, y el cromosoma Y, del lado del padre. Estos marcadores ya revelaron que el hombre puede haber llegado a América hace 40 mil años y no hace 20 mil, como plantean las teorías vigentes, por ejemplo. Y ahora queremos estudiar de manera detallada los cromosomas no sexuales, conocidos como autosomas, explica Salzano. Los recursos del CNPq se utilizarán para la compra de equipos que, según Salzano, harán posible un salto de calidad en las investigaciones.

El CNPq también destinará 4,2 millones de reales a la consolidación de una red de estudios sobre el impacto de la violencia en la morbidad psiquiátrica de São Paulo y Río de Janeiro. Se estudiará la prevalencia de los trastornos mentales, especialmente del Trastorno de Estrés Postraumático, explica Jair de Jesus Mari, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), coordinador de un equipo de investigadores de 11 universidades brasileñas y cinco extranjeras. Las investigaciones se concentrarán en los profesionales con mayor exposición al riesgo, tales como los equipos de rescate y las tropas destacadas en el marco de la misión de paz en Haití, y en las víctimas de la violencia doméstica. Relevamientos realizados en la ciudad de Embú, Región Metropolitana de São Paulo, entre 1999 y 2004, constataron una alta prevalencia de agresiones contra niños y adolescentes, y detectaron que principales factores de riesgo son los problemas de salud mental de la madre y la adicción al alcohol por parte del el padre, entre otros. Las agresiones físicas por parte de los padres estaban fuertemente asociadas a los problemas de salud mental de niños y adolescentes, afirma Mari. El resultado de este trabajo, subraya, ayudará en la elaboración de un proyecto nacional de capacitación de profesionales de la salud y en la creación de una red de atención a las víctimas de la violencia.

La violencia manifiesta en el antisemitismo, en la esclavitud, en el desplazamiento de poblaciones, e incluso en las persecuciones de carácter religioso, durante el período colonial, será el tema central de otro proyecto del Institutos del Milenio: el Museo de la Tolerancia. El museo reunirá películas, libros, tesis y textos producidos sobre cada uno de estos temas. Vamos a colocar en red los resultados de estudios nacionales e internacionales, comenta Anita Novinsky, presidenta del museo, mencionando el ejemplo del archivo de los estudios de la intolerancia en la era de Vargas y copias digitalizadas de documentos de la Inquisición en Brasil que integran el archivo de Torre do Tombo, en Portugal.

El museo divulgará las investigaciones realizadas en el Laboratorio de la Intolerancia, creado en 2002, de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (USP). La red incluirá a investigadores de cinco universidades, contará con el apoyo del Centro de Comunicación e Hipermedia de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, el Laboratorio de Cine e Imagen de la UFMG, el Ministerio Público de Río Grande do Sul y del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Queremos asignarle un nuevo significado al concepto de tolerancia, y abrir el debate hacia nuevos campos de reflexión, que permitan elaborar soluciones compensatorias para las comunidades victimizadas, afirma Zilda Márcia Gricoli Iokoi, directora científica del laboratorio.

El museo se instalará en una construcción de seis mil metros cuadrados, en la Ciudad Universitaria de São Paulo, en un predio cedido por la USP. Contará con un centro de documentación, biblioteca, sala de lectura, diez salas de exposición, un auditorio con 400 lugares, una sala de cine de 200 asientos, aulas, café, local comercial, etc. El CNPq destinará 1,4 millones de reales a la compra de equipos y la producción de material hipermedia, entre otros. La construcción, presupuestada en 10 millones de reales, se levantará con recursos surgidos de donaciones.

Por otra parte, el programa también financiará proyectos en el área de biotecnología, entre ellos dos de fármacos y productos naturales. El primero, coordinado por Luiz Hildelbrando Pereira da Silva, del Centro de Investigación en Medicina Tropical, investigará el uso de la biodiversidad en el tratamiento de la malaria y la tuberculosis; y el segundo, encabezado por Marcos Vinícius Gómez, del Instituto de Ciencias Biológicas de la UFMG, analizará el uso de neurotoxinas como agentes terapéuticos. Estudiamos desde hace diez años la neurotoxina de la araña, que es un bloqueador natural de canal de calcio estimulado en los casos de isquemia cerebral y dolor. Estas neurotoxinas también presentaron acción en la arritmia cardíaca?, explica Gómez. La investigación básica ya ha sido concluida. Entablamos contacto con laboratorios extranjeros interesados en hacer sociedades, pero preferimos llevar adelante el proyecto solos. Queremos royalties para Brasil?, afirma. El grupo cuenta con 2,9 millones de reales del Institutos del Milenio para comprar equipos e iniciar los ensayos con animales vivos. Esperamos concluir la primera fase de ensayo de la droga dentro de tres años.

Terapia génica
Los recursos del Institutos del Milenio también ayudarán a constituir la Red de Terapia Génica, integrada por 14 grupos de investigación encabezados por Rafael Linden, del Instituto de Biofísica Carlos Chagas Filho, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). Se trata de un área de investigación poco desarrollada en el país hasta ahora. A diferencia de la terapia celular que utiliza transplantes de células madre para el tratamiento de enfermedades tales como las distrofias musculares, y que puede en poco tiempo más llegar a los ensayos clínicos, la terapia génica es fundamentalmente investigación básica. Actualmente, a nivel mundial, existen mil ensayos clínicos, y ninguno de ellos está en Brasil, comenta Linden. En la UFRGS, por ejemplo, los investigadores estudian terapias para la revascularización del miocardio, que podrán producir en un futuro respuestas positivas en el tratamiento de enfermedades cardíacas. Los investigadores de la red apostados en la USP estudian formas de reparación del ADN asociado al cáncer de piel; los de la UFRJ, la retinopatía degenerativa, y los del Instituto Nacional del Cáncer (Inca) desarrollan terapias orientadas a la leucemia. Son proyectos a largo plazo, pero algunos ya se encuentran en fase preclínica y clínica, y avanzarán significativamente con los 3,7 millones de reales del programa Institutos del Milenio. Al margen de la infraestructura básica de la red de investigación, estos recursos financiarán la implantación de tres laboratorios para la fabricación de vectores víricos virus debilitados utilizados para trasladar fragmentos de material genético hasta las células dañadas? fundamentales para el desarrollo de la investigación.

Diez de los 34 proyectos aprobados este año cuentan empero con el apoyo del programa Institutos del Milenio desde 2001, puesto que fueron aprobados por ocasión del primer llamado. La renovación de estos contratos, de acuerdo con Camargo, también explica la reducción del valor promedio de recursos transvasados a cada proyecto. Son redes consolidadas, donde el aporte de recursos puede ser menor. En estos casos, el CNPq destina recursos para el mantenimiento y para efectuar algunos avances, justifica Camargo, recordando que las instituciones involucradas en el programa participan mediante contrapartidas.

Tal es el caso de la Red TB, formada por 300 investigadores de más de una decena de universidades e institutos de investigación, que investigan el desarrollo de vacunas de ADN y nuevos test diagnósticos para la tuberculosis, trabajo que, de entrada, contó con el apoyo de la FAPESP. Este grupo estudia 20 test diagnósticos y diversas vacunas, una de las cuales ya está lista para entrar en fase de ensayos clínicos, de acuerdo con Célio Lopes da Silva, de la Facultad de Medicina de la USP de Ribeirão Preto, coordinador del proyecto. También probaron dos mil extractos de la biodiversidad, que resultaron en 38 compuestos con actividad para la enfermedad. Con los recursos del primer llamado conseguimos llevar algunos productos a estadios clínicos, que serán subvencionados con recursos del segundo llamado, afirma. En el primer contrato con el CNPq, la red recibió 6 millones de reales. Y contará ahora con 2,5 millones de reales para seguir adelante con los estudios.

La Red de Nanociencias, constituida en 2001, y que tuvo como foco la investigación básica, reorientó sus actividades y se transformó en la Red de Nanotecnología. Reúne a alrededor de 80 investigadores de las universidades federales de Minas Gerais, Río de Janeiro y Fluminense, del Laboratorio Nacional Luz Sincrotrón, del MCT y de otras dieciséis instituciones. Parte de las investigaciones se concentra en el desarrollo de nanotubos de carbono. Se trata de un nuevo tipo de material con aplicaciones potenciales en sensores de gases o en mediciones de glucosa, explica Hélio Chacham, del Departamento de Física de la UFMG, vicecoordinador del proyecto. En otra línea de investigación, se estudian aplicaciones de nanocables semiconductores y nanoestructuras asociadas a medicamentos. Trabajamos con una amplia gama, valiéndonos de la experiencia de la Red de Nanociencias orientada a productos?, dice Chacham. El grupo solicitó 6 millones de reales al CNPq para financiar el proyecto, pero obtuvo 2,54 millones de reales, que financiarán la compra de equipos. Al cabo de tres años, obtendremos el producto.

Los 17 proyectos enmarcados en el primer llamado han recibido ya casi la totalidad de los recursos estipulados, y los contratos concluyen al final de diciembre. De los 90 millones de reales del programa, restan girar únicamente 1,17 millones de reales, dice el presidente do CNPq. Estos proyectos fueron objeto de una extensa evaluación, tal como éste hace referencia, que demostró que los objetivos del programa se han alcanzado plenamente. Hubo una sustancial elevación de los estándares de excelencia y de productividad de la ciencia y la tecnología brasileñas, como así también en lo que hace a su inserción más competitiva e integrada en el escenario internacional.

La primera parte de los fondos de los 34 proyectos aprobados en el marco del segundo pliego se girará este año. Para 2005 y 2006 los recursos están asegurados, dice. En 2005 sumarán 28 millones de reales, y en 2006 están previstos otros 34,5 millones de reales. No existe previsión para 2007.

Becas para la innovación
El Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) creó la Beca de Productividad en Desarrollo Tecnológico y Extensión Innovadora (DT). Se trata de una versión para el área tecnológica de la Beca de Productividad en Investigación (PQ), explica Erney Camargo, su presidente. En el caso de la DT, la productividad se medirá según el desarrollo tecnológico, la innovación, los productos y las patentes. Tendrá inicio con un llamado piloto para 200 becarios, en noviembre. Las becas tendrán duración de 36 meses, y la mensualidad variará de acuerdo con el encuadre de la tecnología.

Los criterios de calificación serán similares a los de la Beca de Productividad en Investigación, pero no se exigirá producción científica en el área de actuación del becario, del cual sí se exige el título de doctor y experiencia en el desarrollo de prototipos y en la obtención de patentes, entre otros requisitos.