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Astronomia

Tierra inhóspita

El menor planeta descubierto fuera del Sistema Solar tiene una superficie rocosa y temperaturas extremas

ESO/L.CALCADAUn nuevo mundo: concepción artística del planeta Corot-7b, en rojo, y su estrellaESO/L.CALCADA

Los astrónomos no tienen más dudas. Existen otros planetas con superficie rocosa y dimensiones muy similares a las de la Tierra fuera del Sistema Solar. Las evidencias más fuertes que confirman esta antigua sospecha las dio a conocer el día 16 de septiembre pasado un equipo internacional de investigadores integrado por el astrónomo brasileño Sylvio Ferraz Mello, de la Universidad de São Paulo (USP). Con la coordinación del astrónomo suizo Didier Queloz, del Observatorio de Ginebra, este grupo determinó la masa de un planeta que acompaña a una de las estrellas de la constelación del Unicornio, en las cercanías del Sistema Solar.

Ubicado a 500 años luz, este planeta es el menor hallado hasta ahora fuera del Sistema Solar. Su diámetro es 1,8 vez mayor que el de la Tierra y tiene cinco veces más masa, lo que lo ubica en la categoría que los astrónomos denominan supertierras. Descubierto en febrero de este año por el Corot, un satélite franco-europeo-brasileño lanzado en 2006 con el objetivo de detectar planetas orbitando alrededor de otras estrellas (exoplanetas) y determinar sus tamaños, el nuevo planeta recibió el nombre de Corot-7b, y es descrito en un artículo que saldrá publicado en Astronomy and Astrophysics. Su masa fue calculada con base en mediciones realizadas con un aparato de altísima resolución acoplado a uno de los telescopios del Observatorio Europeo del Sur (ESO) instalados en el desierto de Atacama, en el norte de Chile.

Conociendo la masa y el diámetro del Corot-7b, los astrónomos constataron que su densidad es muy similar a la de la Tierra: 5,5 gramos por centímetro cúbico –lo que significa que un cubo de un centímetro de lado con la misma composición de la Tierra contendría una masa de 5,5 gramos. Con base en estas informaciones, los astrónomos arribaron a la conclusión de que el planeta de la constelación del Unicornio solamente puede ser rocoso y tener una superficie sólida, así como Mercurio, Venus, la Tierra y Marte, los más cercanos al Sol. Planetas del porte de Júpiter, que tienen 11 veces el diámetro terrestre y es el más grande del Sistema Solar, en general son gaseosos.

“Es la primera vez que se determina la densidad de un planeta de fuera del Sistema Solar”, celebra el astrofísico Eduardo Janot Pacheco, del Instituto de Astronomía, Geofísica y Ciencias Atmosféricas (IAG) de la USP, coordinador de la participación brasileña en el Corot. En abril de este año, el equipo del astrónomo suizo Michel Mayor, que detectó el primer exoplaneta en 1995 y ya descubrió otros 150, había anunciado la observación del planeta Gliese 581e, con el doble de masa terrestre. Pero existe incertidumbre acerca de su estructura. “No se conoce el diámetro ni la densidad del Gliese 581e, que puede tener una superficie líquida”, dice Pacheco.

El interés en detectar planetas rocosos alrededor de otros soles se debe a la expectativa de que puedan albergar vida. “Buscamos planetas donde la vida pueda desarrollarse”, comenta el coordinador del grupo brasileño.

Pese a su estructura rocosa, el Corot-7b debe ser sumamente inhóspito y distinto que la Tierra. Se encuentra mucho más cerca de su estrella que Mercurio, el primer planeta de nuestro sistema, con relación al Sol. Además, probablemente es más cálido y seco, con temperaturas extremas. Como gira al alrededor de sí a la misma velocidad que completa una vuelta en torno a su sol, el Corot-7b expone a la luz únicamente una de sus caras, en la cual la temperatura llega cerca de los 1.000 grados Celsius. En tanto, en su cara escura, las temperaturas son siempre bajo cero. “De manera general, ese planeta no es apto para la vida”, dice Pacheco. “Pero debe presentar regiones con temperaturas intermedias que podrían permitir la supervivencia de microorganismos extremófilos, adaptados a condiciones en que otros no sobreviven”, apuesta el investigador del IAG, que cree que hay vida en otros puntos del Universo –no necesariamente igual a las formas conocidas. “Hay muchos billones de estrellas. Sería muy pretencioso pensar que solamente existe vida acá”, afirma.

Desde que Michel Mayor anunció hace 14 años el descubrimiento del primer planeta extrasolar, en órbita alrededor de la estrella Pegaso 51, otros 373 ya han sido identificados. Casi todos son gigantes gaseosos, parecidos a Júpiter y Urano. Además del Corot-7b, existen otros candidatos a planetas rocosos –entre ellos, el Corot-7c, con una masa ocho veces superior a la de la Tierra y compañero del 7b.

Una de las razones por las cuales casi no se conocen planetas rocosos es que es difícil observarlos. Incluso el satélite Corot, desarrollado para detectar la sutil reducción de luminosidad (eclipse) que los planetas causan al pasar al frente de sus estrellas, depende de la suerte. Sucede que en tan sólo el 1% de los casos la órbita del planeta se encuentra en un plano favorable a la observación.

En algo más de dos años de actividad, el Corot analizó la luz de 60 mil estrellas e identificó al menos otros cinco exoplanetas, además del Corot-7b y del 7c. “Hay también otros diez posibles planetas rocosos en análisis”, comentó Michel Auvergne a comienzos de septiembre, durante una visita a São Paulo. Auvergne es astrónomo del Observatorio de París e investigador principal del proyecto Corot. Vino a discutir los datos de la misión con el equipo brasileño y trajo una buena noticia: el satélite, que sería desactivado a principios de 2010, seguirá en actividad durante otros tres años. Y funcionando mejor. “Mejoramos el programa que elimina los ruidos de los datos recabados”, afirma el ingeniero Vanderlei Cunha Parro, del Instituto Mauá de Tecnología (IMT). “Esto aumentará las posibilidades de encontrar otros planetas.”

Los proyectos
1. Centro de análisis temporal Corot (Cat-Corot) (nº 06/50341-5); Modalidad Línea Regular de Auxilio a Proyecto de Investigación; Coordinador Eduardo Janot Pacheco – IAG-USP; Inversión R$ 37.608,43 (FAPESP)
2. Estudio para la caracterización de la función de propagación del sistema óptico del canal de adquisición de imágenes destinado a la investigación de exoplanetas del satélite Corot (nº 06/03008-9); Modalidad Línea Regular de Auxilio a Proyecto de Investigación; Coordinador Vanderlei Cunha Parro – IMT; Inversión R$ 30.799,15 (FAPESP)

Artículo científico
QUELOZ, D. et al. The CoRoT-7 planetary system: two orbiting super-Earths. Astronomy and Astrophysics. 2009. no prelo.

 

 

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