Imprimir

DESARROLLO

El relieve económico del interior paulista

Mapean el proceso de desconcentración industrial en el estado de São Paulo

Leo RamosLa autopista Bandeirantes, rumbo al interior del estado: la expansión del eje del desarrolloLeo Ramos

El proceso de desconcentración industrial en el estado de São Paulo, que empezó durante la década de 1970, alteró profundamente su mapa y su territorio: la mancha metropolitana de la capital se expandió en dirección hacia la zona que comprende Vale do Paraíba, Sorocaba y las regiones de Campinas y Ribeirão Preto; se formaron conglomerados urbanos especializados a lo largo de una densa red vial y las ciudades de mediano porte asumieron el liderazgo del mercado ubicado en sus alrededores. “El interior ha dejado de ser un espacio plano: ahora tiene ‘relieve’ económico”, afirma Eliseu Savério Sposito, del Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencia y Tecnología (FCT) de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), con sede en la localidad de Presidente Prudente.

Al frente de un grupo de investigadores, Sposito coordinó un proyecto destinado a mapear el movimiento y las características del proceso de desconcentración de la industria en el estado de São Paulo. Así fue como se constató, por ejemplo, que muchas empresas han trasladado sus fábricas al interior, pero han mantenido sus casas centrales, como así también su board, en la ciudad de São Paulo. Ese divorcio entre los procesos de gestión y los de producción, al que Sposito denomina “disyunción productiva”, obedece a “la lógica de la acumulación capitalista”, tendiente a reducir costos de producción, los cuales en los años 1980 crecían significativamente en la metrópolis. Esta lógica, en el caso de São Paulo, le imprimió un particular carácter a la desconcentración industrial. “El proceso se ciñó a un área claramente definida, y por extensión al territorio nacional, y así fue como no se hizo nítido y fuerte en las medianas ciudades del oeste del territorio del estado”, dice Sposito. Los investigadores se valieron de información perteneciente al Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), a la Fundación Sistema Estadual de Análisis de Datos (Seade) y a la Lista Anual de Informaciones Societarias (Rais, sigla en portugués), entre otras organizaciones.

Los ejes del desarrollo
Los factores determinantes de la nueva geografía económica del estado, los ejes de desarrollo en torno de los cuales se aglomeraron industrias migrantes y la nueva conformación de las ciudades fueron analizadas en el marco del proyecto intitulado El nuevo mapa de la industria a comienzos del siglo XXI: las nuevas dinámicas industriales y el territorio, coordinado por Sposito, que tuvo inició en 2006 y llegó a su conclusión en 2011. Dicha iniciativa reunió a 11 investigadores del Grupo de Producción del Espacio y Redefiniciones Regionales (Gasperr) de la Unesp, y también de las universidades de São Paulo (USP), la Federal de Paraná (UFPR) y la Estadual del Oeste de Paraná (Unioeste). El grupo ha publicado decenas de artículos que serán reunidos en tres libros, y pretende editar un atlas digital con alrededor de 400 mapas que describen la nueva geografía económica de São Paulo.

La actual configuración geográfica del estado no describe un territorio homogéneo, sino que revela que la Región Metropolitana se encuentra “desbordada” en dirección hacia cuatro regiones administrativas –Campinas, São José dos Campos, Sorocaba y Santos–, y mantiene su centralidad en relación con las restantes áreas de producción y consumo del estado, según  analiza Maria Encarnação Beltrão Sposito, del departamento de geografía de la Unesp de Presidente Prudente. “Esta conformación caracteriza a una macrometrópolis, si hacemos nuestra la idea de François Ascher para conceptualizar a las nuevas configuraciones espaciales de París y su cuenca de influencia”, dice Maria Encarnação.

Línea de montaje de General Motors en São José dos Campos, en la zona de Vale do Paraíba: en el interior, pero cerca de la capital

LUCAS LACAZ RUIZ / FOLHAPRESSLínea de montaje de General Motors en São José dos Campos, en la zona de Vale do Paraíba: en el interior, pero cerca de la capitalLUCAS LACAZ RUIZ / FOLHAPRESS

Esta nueva cartografía se traduce en un mapa recortado por ejes de desarrollo orientados por la red vial e infovial, corredores ferrovarios y una hidrovía, alrededor de los cuales se aglutinan grandes empresas industriales con acceso al mercado nacional y global por medio de cuatro aeropuertos de carga y el puerto de Santos. Una dinámica similar se reproduce en conglomerados urbanos formados por ciudades de mediano porte, en las cuales prevalecen pequeñas y medianas industrias proveedoras de mercaderías y servicios a nivel local y regional. Articulados de acuerdo con ejes de desarrollo, la macrometrópolis y el interior del estado conforman el más grande y más diversificado parque industrial del país, con una participación del 33% en el Producto Interno Bruto (PIB) brasileño.

Para entender el nuevo mapa del territorio paulista, los investigadores estudiaron la evolución de la industria de São Paulo a la luz del materialismo histórico y sus desdoblamientos, producto de las transformaciones observadas entre los siglos XX y XXI. Desde esta óptica, explican la desconcentración industrial como resultado de la transición de un sistema fordista de producción –basado en la estrategia de líneas de montaje y producción en masa, donde es fuerte la relación entre las empresas y el territorio‒ hacia un sistema de acumulación flexible del capital, donde las inversiones no reconocen fronteras, y también orientan el proceso de globalización de empresas. “Las necesidades de ubicación pasan a regirse por el acceso al transporte, por las posibilidades de conexión a internet, a los satélites y a las telecomunicaciones”, afirma Arthur Magon Whitaker, de la FCT/ Unesp. “Las distancias relativas son cada vez más importantes con respecto a las distancias absolutas”, escribió en Una discusión sobre el concepto de producción del espacio urbano, que integrará la publicación del grupo.

La inversión pública
La descentralización de la industria se basó en la inversión pública, fundamentalmente estadual, para la reorganización del territorio, con el objetivo de dar cuenta de las demandas corporativas y dotar de mayor fluidez y competitividad territorial a las empresas, según analiza Márcio Rogério da Silveira, quien ya fue docente de la Unesp, en el estudio sobre los sistemas de transporte y logística del estado de São Paulo. En 2007, la red vial paulista sumaba más de 198 mil kilómetros. De dicho total, eran 5 mil kilómetros de autopistas –precisamente aquéllas con mayor flujo de transportes, de doble mano y conexión con la capital paulista– operados por concesionarias privadas. “Las autopistas constituyen el esqueleto del crecimiento económico del estado”, subraya Sposito. El estado cuenta también con cuatro grandes aeropuertos, por donde circulan pasajeros y las cargas de mayor valor agregado. El de Viracopos, ubicado en la ciudad de Campinas, es la segunda terminal de cargas de Brasil en importancia.

072-077_Industria_197-1DrümLa infraestructura de transporte, asociada a la disponibilidad de mano de obra calificada y especializada, fomentó aquello a lo que Sandra Lencioni, de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la USP, caracteriza como “desconcentración concentrada”. En las regiones administrativas que circundan a la capital, los indicadores muestran que el crecimiento en valor agregado fue mayor que la cantidad de unidades industriales, lo que constituye una muestra del movimiento de las empresas más capitalizadas y/o de grande o mediano porte, tal como ejemplifica Maria Encarnação. En otras zonas –en Marília, por ejemplo–, si bien la participación en el total del estado en valor agregado ha crecido, los datos dan cuenta de que ese movimiento es producto del incremento de la cantidad de empresas.

La macrometrópolis no se diferencia del interior tan sólo por el porte de las empresas. “La desconcentración industrial se dio simultáneamente con la densificación de la industria innovadora en la Región Metropolitana de São Paulo y alrededores”, afirma Sandra. Es allí que se densifican “las condiciones generales de producción” necesarias para el desarrollo de actividades de punta: universidades, centro de investigación, parques tecnológicos y apoyo a la investigación y el desarrollo (I&D), como así también una extensa red de circulación material y de fibra óptica y una importante concentración de servicios.

En 2010, el estado de São Paulo era sede del 70% de las industrias de alta y mediana intensidad tecnológica de la región sudeste de Brasil. De ese total, el 75% se ubicaba en dos zonas administrativas: la de São Paulo y la de Campinas, y empleaba al 79% del personal ocupado en la industria con título de nivel superior. “La capacidad de la industria de punta para generar riqueza indica que, en el epicentro del proceso de desconcentración de la industria paulista, lo que parecía apuntar un camino tendiente a minimizar las disparidades regionales creó diferencias de otra índole que mantienen el cuadro de desigualdad”, sostiene Sandra.

Lejos de la macrometrópolis, en las ciudades medianas predominan empresas de capital local y los sectores industriales, de servicios y el comercio se mantienen vinculados al mercado consumidor regional. La distancia de São Paulo se erigió reconocidamente en un obstáculo para la diversificación y la ampliación del parque industrial, pero indujo el fortalecimiento de la centralidad de esas ciudades, analiza Sposito. “El mercado consumidor local y regional cercano es el principal motivo de la preponderancia de las empresas de micro y pequeño porte en todos los sectores de la economía.”

Línea de producción de calzados destinados a la exportación en Franca: mayor oferta de puestos de trabajo

EDSON SILVA / FOLHAPRESS, FOLHA RIBEIRÃOLínea de producción de calzados destinados a la exportación en Franca: mayor oferta de puestos de trabajoEDSON SILVA / FOLHAPRESS, FOLHA RIBEIRÃO

Esas empresas, en general, están constituidas por capital local, emplean mano de obra de baja calificación y remuneración y  la mayoría de ellas brinda servicios o suministra mercaderías básicas a un mercado consumidor poco exigente. “Pero son fundamentales para la economía regional”, destaca. En las dos mayores ciudades del oeste paulista, São José do Rio Preto y Bauru, el 90% corresponde a empresas de micro o pequeño porte. “En las restantes ciudades, la proporción se acerca al 80%”, dice Sposito. Predominan el comercio minorista y de reparación de objetos personales y del hogar, el comercio y la representación de vehículos automotores y motocicletas, la venta minorista de combustibles y servicios para empresas, el alojamiento y la alimentación, la salud y los servicios sociales, de acuerdo con la Clasificación Nacional de la Actividad Económica. De todos modos, otra tendencia da indicios de cambios: hay empresas que, aunque se encuentran instaladas en ciudades medianas o pequeñas, se articulan directamente con el exterior, sin la intermediación de la metrópolis.

En Marília, Araçatuba y Presidente Prudente, en el noroeste del estado, cobran relieve las actividades relacionadas con la agricultura, la ganadería y los servicios afines. Esta especialización entre ciudades deja nítida la existencia de una red urbana donde prevalece una “división del trabajo” entre municipio y zonas del estado. “Y el centro de esa red es São Paulo”, insiste Sposito.

La especialización de las ciudades del interior se ve reforzada por 39 arreglos productivos locales (APLs) –de acuerdo con estadísticas del Servicio Brasileño de Apoyo a Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae)– que articulan a unos 120 municipios de todo el estado. El APL de la cadena productiva de calzados masculinos de la región de Franca, por ejemplo, reúne a más de 3.700 micro, pequeñas y medianas empresas de cinco municipios, genera 51 mil puestos de trabajo y produce alrededor de 37 millones de pares de calzados anuales, según información de la Secretaría de Ciencia, Tecnología y Desarrollo Económico del Estado de São Paulo. La industria del calzado atiende al mercado nacional y responde por alrededor del 3% de las exportaciones de calzados del país.

Los negocios de la industria exportadora instalada en el interior con el mercado externo prescinden de la metrópolis: la conexión con los clientes se lleva a cabo mediante de 30 estaciones aduaneras del interior (Eadi) instaladas en todo el estado. También conocidas como Puertos Secos, las EADIs constituyen terminales directamente conectadas por carreteras, ferrocarriles o por vía área a los puntos de salida de los productos.

072-077_Industria_197-2Sin embargo, la presencia de la industria manufacturera del interior en la pauta de exportación paulista es acotada. En 2006, solamente 3 de las 15 regiones administrativas del estado eran responsables por el 70% de las exportaciones: São Paulo, Campinas y São José dos Campos. Tan sólo una entre las 210 empresas exportadoras de Franca, por ejemplo, contaba con una cartera de exportación superior a los 100 millones de dólares anuales. En la gran mayoría de los casos, las ventas al exterior no superaban el millón de dólares anual.

Las mismas estadísticas revelan también que los productos de la agroindustria y los de la industria de alta tecnología tienen una participación casi idéntica en la pauta de exportación: las ventas de azúcar de caña y de aviones –primera y segunda en el ranking de los principales sectores exportadores, por ejemplo– sumaron 2.500 y 2.300 millones de dólares respectivamente. Con todo, Sandra hace una salvedad al indicar que, desde el punto de vista del valor agregado, los precios de las commodities y los de los productos de alta tecnología son dispares: “El valor de una tonelada de circuitos integrados, por ejemplo, equivale a 21 mil toneladas de mineral”, compara.

La inversión pública II
El estado desempeñó un rol central en el proceso de descentralización de la industria. “Organizó la infraestructura regional, dotando de velocidad al desplazamiento de personas, mercaderías e información”, sostiene Sposito. Las políticas municipales también tuvieron su peso: las ciudades crearon distritos industriales y emplearon estímulos fiscales para atraer empresas y ampliar la oferta de empleos.

Según Sposito, la fuerza del interior del estado tiene también raíces históricas. La economía cafetera, recuerda, constituyó una red de ciudades dinámicas y un fuerte mercado consumidor, una red urbana del interior. “Durante la primera mitad del siglo XX, fue en el interior donde se produjo la mayor acumulación capitalista. Capitales privados financiaron la construcción de galpones, carreteras y vías férreas que posteriormente fueron estatizados”. Lo propio sucedió con los bancos regionales que en el transcurso de los últimos 50 años fueron siendo adquiridos por los grandes bancos.

En igual período, algunas empresas cuyo origen estaba en las ciudades del interior fueron a la órbita de la metrópolis. El banco Bradesco, que nació en Marília, tiene sede en Osasco; la aerolínea TAM, también creada en Marília, voló a São Paulo, y la cadena Eldorado empezó en Catanduva antes de instalarse en la capital paulista. “La economía de São Paulo no tiene un movimiento único. Existen agentes del interior que fundaron empresas que se desplazan a São Paulo, al tiempo que se detecta un movimiento de empresas en dirección hacia el interior”, concluye Sposito. Las tres publicaciones, cuya elaboración está a cargo de los integrantes del grupo, y el atlas de la industria paulista, revelarán el mapa de ese intenso movimiento.

El proyecto
El nuevo mapa de la industria a comienzos del siglo XXI: nuevas dinámicas industriales y territorio (nº 2004/16069-0); Modalidad Proyecto Temático; Coordinador Eliseu Savério Sposito – FCT/Unesp; Inversión R$ 196.879,45 (FAPESP)