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Memoria

Con los pies sobre la tierra

Los llamados curas matemáticos elaboraron mapas detallados del interior de Brasil

Mappa corographico da capitania de Rio de Janeiro, atribuido a Domingos Capassi

Biblioteca Nacional Mappa corographico da capitania de Rio de Janeiro, atribuido a Domingos CapassiBiblioteca Nacional

Los curas jesuitas tenían una formación científica privilegiada, lo que contemplaba principalmente la matemática y la astronomía. En Roma, seguían paso a paso los descubrimientos realizados con un nuevo aparato, el telescopio, y dialogaban con Galileo. Como los expertos en esas áreas eran escasos, los monarcas los consultaban para tareas inesperadas en territorios lejanos. En 1729, João V, rey de Portugal, contrató a dos de los llamados curas matemáticos, que eran también astrónomos y cartógrafos: el portugués Diogo Soares y el italiano Domingos Capassi, para “que se hagan mapas de las tierras de dicho Estado, no sólo por la mar, sino también por los sertones, con toda distinción, para que mejor se señalen y se conozcan los distritos de cada obispado, gobernación, capitanía, comarca y donación”, tal como determinaba el albalá de nombramiento de ambos como cartógrafos del rey. Como profesor de matemática en el Colégio de Santo Antão, en Lisboa, Soares ya había escrito sobre Brasil en su Novo atlas lusitano ou teatro universal do mundo todo, de 1721: “Es un país fertilísimo y saludable, tienen el mejor oro de América, mucho tabaco, y azúcar”.

Mapa de la región de Ribeirão do Carmo, Rio das Velhas y el río Paraopeba, en Minas Gerais, atribuido a Diogo Soares

Archivo Histórico Ultramarino, Lisboa Mapa de la región de Ribeirão do Carmo, Rio das Velhas y el río Paraopeba, en Minas Gerais, atribuido a Diogo SoaresArchivo Histórico Ultramarino, Lisboa

El trabajo de Soares y Capassi en Brasil, concluido en 1748, llevó el nombre de nuevo Atlas da América portuguesa, un conjunto de 31 mapas que cubría toda la costa sur y sudeste hasta Cabo Frio, en la costa de Río de Janeiro, y buena parte del interior, aparte de relatos y derroteros de los expedicionarios. Uno de los mapas, la Carta 9ª da costa do Brazil desde a barra de Santos até à da Marambaya, elaborado alrededor del año 1737, “representa, por primera vez, la red urbana, fluvial y vial de la meseta paulista y sus articulaciones con el litoral”, comentó Beatriz Bueno, docente de la Universidad de São Paulo (USP), en un artículo publicado en los Anais do Museo Paulista. Los mapas ayudaron a Portugal a defender sus territorios en las negociaciones con España, que resultaron en el Tratado de Madrid de 1750, que eliminó al Tratado de Tordesillas y estableció nuevos límites entre los territorios de ambos países en América, permitiéndole así a Portugal tomar posesión oficialmente de tierras ya ocupadas en la Amazonia y en las regiones centro-oeste y sur del país. Un cartógrafo anónimo portugués había hecho en 1502 el primer mapa incluyendo a Brasil, en 1509 otros cartógrafos elaboraron mapas mejores, pero los competidores europeos –alemanes, italianos y franceses– también hacían los suyos, de los cuales dependían las acciones de los países para ocupar, mantener, explorar o defender sus territorios. En el Mapa da maior parte da costa e sertão do Brazil, producido alrededor del año 1700, el cura Jaques Cocleo, un jesuita francés, profesor de matemática y de astronomía en Lisboa hasta 1660, cuando se mudó a Brasil, ya había descrito ríos, montañas, pueblos, caminos y áreas de minería del interior del país, pero murió en 1710 y el trabajo se detuvo. Sin embargo, el rey de Portugal necesitaba más información para seguir explorando su principal colonia.

Morro do Castelo, en Río, con el Colegio Jesuita a la derecha. Fragmento del grabado de Victor Meirelles

Wikimedia Morro do Castelo, en Río, con el Colegio Jesuita a la derecha. Fragmento del grabado de Victor MeirellesWikimedia

Soares y Capassi llegaron a Río de Janeiro en febrero de 1730, montaron un observatorio astronómico en el Colegio Jesuita en Morro do Castelo y empezaron a hacer sus mediciones. “No había observaciones continuas. Su trabajo sirvió básicamente para determinar la longitud de Río con relación a París”, concluyó Jorge Pimentel Cintra, docente de la USP que ha examinado junto a su equipo las anotaciones y los mapas de los curas. En 1732, Soares y Capassi viajaron por Minas Gerais recabando relatos de expedicionarios sobre minas de oro y diamantes, localizándolas en mapas que elaboraban y que cubrían desde el sur de Minas Gerais hasta la actual Región Metropolitana de Belo Horizonte. Posteriormente relevaron las coordenadas geográficas de los principales puertos de la capitanía de Rio Grande de São Pedro. Capassi murió en 1736. Soares siguió solo y elaboró otros mapas y planos de fortificaciones para la defensa de la ciudad de Río de Janeiro, hasta su muerte en 1748, en Goiás.

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