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ENERGÍA

Para desarrollarse en gas natural

La FAPESP y BG Group lanzan un centro de investigación en São Paulo

Uno de los objetivos del nuevo centro será la promoción de las investigaciones para lograr una mayor eficiencia en el transporte de gas en barcos

BG GroupUno de los objetivos del nuevo centro será la promoción de las investigaciones para lograr una mayor eficiencia en el transporte de gas en barcosBG Group

Investigadores de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (Poli-USP) están estudiando un método alternativo para almacenar el gas natural que podría conducir al desarrollo de tanques vehiculares más eficientes y compactos. El objetivo consiste en el perfeccionamiento de una tecnología que ya se conocía, pero que era escasamente utilizada, denominada Gas Natural Adsorbido (GNA). Durante este proceso, las moléculas de gas se adhieren a la superficie de sustancias sólidas porosas, tales como el carbón activado, y así disminuye el espacio existente entre ellas. “Ese método puede lograr una reducción en el tamaño de los tanques que se instalan en el maletero de los vehículos y también permitirá la fabricación de recipientes con otros formatos, que ya no serán solamente cilíndricos”, explica Emílio Carlos Nelli Silva, autor de la investigación en compañía de su alumno de doctorado Ricardo Cesare Román Amigo. “Los resultados preliminares indican que existen determinadas distribuciones de porosidad que reducen los tiempos de carga y descarga de los tanques ANG”, dice Nelli Silva.

El estudio es uno de los 28 proyectos que integran el Centro de Investigaciones para la Innovación en Gas, una iniciativa lanzada el 1º de diciembre en São Paulo. Este centro, cuya sede se encuentra en la USP, es fruto de una colaboración entre la FAPESP y BG Brasil, una empresa del conglomerado británico BG Group. Durante los próximos cinco años, la Fundación invertirá 28 millones de reales y BG Brasil, otros 30 millones de la misma moneda. Como contrapartida, la USP les brindará apoyo institucional y administrativo a los investigadores. En total, estarán involucrados alrededor de 170 investigadores de la Poli y de otras instituciones, tales como los institutos de Energía y Ambiente (IEE) y de Investigaciones Energéticas y Nucleares (Ipen). También participarán investigadores de instituciones internacionales, entre las que figuran el Imperial College y la University of Leeds, en el Reino Unido, además de universidades de Estados Unidos, Francia y Alemania.

“El convenio posee potencial como para aportar aplicaciones reales en la industria, como en el caso del presal y para afrontar desafíos muy particulares, tales como el aumento de la eficiencia y el desarrollo de nuevos conceptos de propulsión híbrida para flotas de buques de metano”, dijo Adam Hiller, director de tecnología de BG Group, en el marco de la ceremonia de presentación del centro. Según José Goldemberg, presidente de la FAPESP, se trata de un hito de la participación brasileña en lo que él caracterizó como  “una revolución energética global”: “El mundo asiste a una revolución que nos conducirá a un amplio desarrollo de las fuentes renovables de energía, aunque a nosotros nos falte para eso”. En ese contexto, sostiene Goldemberg, el gas natural se presenta como una transición, puesto que es el más limpio de los combustibles fósiles. “La FAPESP, junto a BG Brasil, financia una iniciativa cuyas proporciones son compatibles con los retos y potenciales que posee São Paulo para la generación de energía limpia. La Fundación cree en el rol del conocimiento científico, en el marco de dicha revolución”, dice Goldemberg.

Según Julio Meneghini, docente de la Poli-USP y coordinador general del centro, los investigadores tienen por delante una gran diversidad de desafíos por afrontar, desde la búsqueda de mejores maneras de fraccionamiento y transporte del gas natural a partir de la cuenca del presal de Santos hasta la costa, pasando por el aumento de la eficiencia de los procesos de combustión, hasta el impulso a la producción de biogás. “En el caso del biogás, se lo puede obtener a partir de la biomasa, originaria de la basura, de residuos de la producción agrícola o de la producción del etanol. Ese gas puede utilizarse para la generación de energía y, eventualmente, como sustituto del gasoil”, dice Meneghini. A los efectos de contar con una mejor organización, los proyectos en curso se dividieron en tres programas: Ingeniería, Fisicoquímica y Política Energética y Economía.

El Programa de Ingeniería, con la coordinación de Nelli Silva, aborda los problemas relacionados con la quema del gas natural como combustible, así como el tema de cómo optimizar y emplear nuevas tecnologías para su transporte. En tanto, el Programa de Fisicoquímica, se aboca al desafío de la conversión del gas natural en otros productos. “Se trata de una concepción del gas como insumo de procesos en la industria química”, explica Reinaldo Giudici, docente de la Poli-USP y coordinador del programa. En esa línea de investigación, algunos proyectos promueven la conversión del metano en un gas de síntesis, es decir, una mezcla de monóxido de carbono (CO) e hidrógeno, que sirve como materia prima para la producción de metanol, solvente y también materia prima para la obtención de otros productos químicos en la industria petroquímica. Otro proyecto se ocupa del desarrollo de células de combustible. El hidrógeno se utiliza en esas células para la generación de electricidad sin emisión de gases que contribuyan al efecto invernadero. Otro proyecto comprende la generación híbrida de electricidad a partir del gas natural y de la energía solar.

En cuanto al Programa de Política Energética y Economía, coordinado por Edmilson Moutinho Santos, del Instituto de Energía y Ambiente de la USP, el objetivo consiste en promover la infraestructura y las políticas de incentivo a la utilización del gas. “La articulación entre los programas resultará fundamental. Tendremos que desarrollar tecnologías y métodos y, en simultáneo, lograr la integración del gas natural en los sistemas de energía presentes en el contexto brasileño emergente”, concluye Meneghini.

Proyecto
Brasil Research Centre for Gas Innovation (n° 2014/50279-4); Modalidad Centro de Investigaciones en Ingeniería; Investigador responsable Julio Romano Meneghini (Poli-USP); Inversión R$ 28 millones (FAPESP) y R$ 30 millones (BG Group).

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