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Fotolab

Carga valiosa

Al visitar las flores, las abejas solitarias pertenecientes al género Tetrapedia no sólo buscan polen. También son eximias recolectoras de aceites florales, que transportan entre las cerdas que poseen en las estructuras de sus patas y que se conocen con el nombre de escopas, y los utilizan como alimento para las larvas y en la construcción de su nido. “La mayoría de las veces recogen tanto aceites como polen, y los llevan mezclados”, comenta la ecóloga Paula Montagnana. La investigadora estudia en su doctorado el efecto de la cobertura forestal sobre la abundancia de esta especie de abejas en Serra da Cantareira, región serrana al norte de la metrópolis paulistana. “La selva es importante tanto para proveer tanto alimento como cavidades en donde construir sus panales”. Contrariamente a las conocidas colmenas que construyen las abejas sociales, éstas aprovechan los huecos de troncos y ramas.

Foto de Rafael Souza Cruz Alves enviada por Paula Montagnana, doctoranda en el campus de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo (USP)