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ZOOLOGÍA

Obama cruza el Atlántico

Un turbelario con el nombre del expresidente estadounidense y oriundo de Brasil se propaga por Europa

Fernando Carbayo Presente ahora en jardines y viveros de Europa, la especie Obama nungara era hasta hace poco confundida con la Obama marmorata. Los turbelarios de ese género, al igual que Obama fryi (arriba), se asemejan a hojasFernando Carbayo

La isla de Guernsey, a la cual se conoce como un paraíso fiscal en el Canal de la Mancha, se transformó hace ocho años en la morada adoptiva de un inmigrante clandestino. Proveniente de Brasil, el astuto visitante se instaló en jardines y viveros de esta dependencia de la corona británica en los primeros meses de 2008. Tiempo después, probablemente en medio de su tour europeo, también fue detectado en sitios similares de Gran Bretaña, España, Italia y Francia. Inicialmente, se confundió a este refugiado misterioso con un pariente cercano, con rasgos similares, denominado Obama marmorata.

En abril de este año, se dilucidó la verdadera identidad del viajero, salvo una mejor identificación futura, mediante el empleo de análisis genéticos e imágenes de rayos X tomadas mediante microtomografía computada. El nombre de esta especie es Obama nungara, un turbelario o planaria terrestre de 10 centímetros de largo, un tipo de helminto plano o platelminto, que puede hallarse en las áreas verdes del islote ubicado entre Inglaterra y Francia. “Se trata de la primera especie de planaria neotropical [oriunda de una región que abarca desde el sur de México hasta América Central y del Sur] detectada en Europa”, explica el biólogo Fernando Carbayo, de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la Universidad de São Paulo (EACH-USP), responsable principal del encuadre taxonómico del turbelario descubierto en Guernsey. La descripción oficial de esta nueva especie se realizó en un trabajo que fue publicado en la edición de mayo del periódico Zoological Journal of the Linnean Society.

En ese estudio, se enumeran 10 características anatómicas que diferencian a las dos especies de Obama, que generalmente habitan en un mismo ecosistema. “En el Bosque Atlántico del estado de Santa Catarina, pueden hallarse debajo de una piedra ambas especies juntas”, compara el investigador. O. nungara generalmente es de menor tamaño que O. marmorata. Su cuerpo equivale, por término medio, al 72% del tamaño de la otra especie. Su coloración es más oscura. La primera especie, presenta tonalidades doradoamarillentas o color miel, con diminutas bandas negras. La segunda, es marrón clara, con rayas en tono verde parduzco. Los ojos de estas planarias, que no ven, pero funcionan como sensores de claridad y oscuridad, se encuentran distribuidos en forma distinta por sus cuerpos.

Aparte de esos rasgos, que para los taxónomos son más evidentes, el trabajo enumera otras discrepancias, incluso más específicas, entre las dos especies de planarias, siendo que algunas de ellas aluden a los aparatos reproductivos masculino y femenino, atributos que sólo pueden estudiarse mediante cortes histológicos, practicados en el tejido del animal, o bien, valiéndose de imágenes de rayos X por microtomografía computada. Resulta interesante aclarar que la mayoría de los turbelarios es hermafrodita. En este punto, los del género Obama no son la excepción. También se constató que su ADN presenta particularidades que avalan la clasificación de las dos formas de planarias como especies distintas.

Fernando Carbayo Turbelario Platydemus manokwary de Nueva Guinea (arriba): especie invasora que come caracolesFernando Carbayo

El esfuerzo científico para determinar la especie de turbelario brasileño, originario del Bosque Atlántico y hallado ahora en Europa, no surge solamente como una curiosidad académica inherente a los expertos en esos helmintos. La globalización, tanto de personas como de mercancías facilitó la dispersión foránea de flora y fauna, anteriormente circunscritos a determinadas regiones del planeta. “Alcanza con una maceta que contenga un turbelario para introducir una especie exótica en un nuevo ambiente”, cita Carbayo como ejemplo. El arribo de especies a sitios donde nunca antes estuvieron genera preocupaciones de índole ecológica y económica. Dentro de la lista de las 100 especies de organismos invasores más peligrosos que elaboró la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), figura un tipo de turbelario terrestre originario de Nueva Guinea: Platydemus manokwari. Al comienzo de 2014, fue detectado en un invernadero en Caen, al norte de Francia, y generó preocupación entre los criadores de caracoles comestibles y ambientalistas. El motivo: P. manokwari se alimenta básicamente de babosas y caracoles terrestres, generalmente diezmándolos a su paso. Actualmente, hay registros de la especie en 22 países, e incluso en el estado de Florida, Estados Unidos. Aún no se lo ha detectado en Brasil.

Alimento de gusano
Se teme que O. nungara pueda repetir el derrotero del turbelario de Nueva Guinea. El escenario es factible. “O. nungara parece ser una planaria generalista, que se alimenta de diversos tipos de animales”, explica la bióloga Ana Maria Leal-Zanchet, de la Universidad Vale do Rio dos Sinos (Unisinos), en São Leopoldo (Rio Grande do Sul). En un estudio que publicó en la revista científica Zoology, en junio de este año, el doctorando Piter Boll, supervisado por Leal-Zanchet, comparó los hábitos alimentarios de seis especies de estos gusanos platelmintos, cuatro pertenecientes al género Obama. La O. nungara fue la que se nutrió con más tipos de comidas: caracoles, babosas, lombrices e incluso con otros turbelarios. En teoría, este platelminto sería capaz de instalarse en diversos ambientes, visto que no depende solamente de un tipo específico de alimento para su supervivencia. Habitan en lugares con vegetación modificada por el hombre, tales como parques, viveros y jardines.

Pareciera ser un chiste o una afrenta que exista un género de helmintos con el nombre del expresidente de Estados Unidos. El investigador de la USP fue el principal responsable de esa broma, tal como él mismo lo admite, un ardid ingenioso para llamar la atención sobre un grupo de animales que no despierta gran atractivo. Pero hay un argumento científico que avala la adopción de esa denominación, que comenzó a emplearse en 2013. Ese año, Carbayo y otros científicos, a partir del análisis de tres regiones del ADN nuclear y de un marcador del ADN mitocondrial, subdividieron al antiguo género Geoplana, que incluía más de 100 especies neotropicales, en seis nuevos géneros. Uno de ellos era el Obama, que actualmente alberga a 36 especies.

Los turbelarios de este género son bastante achatados, casi tan planos como una hoja, una característica extremadamente evidente en la especie Obama fryi. En la antigua lengua tupí, “oba” significa hoja, y “ma”, animal. Ésa es la justificación de tal denominación para el género Obama. El término nungara, que designa a la especie de turbelario que ahora se detectó también en Europa, procede igualmente del idioma tupí, y significa similar, o parecido. Es decir, la planaria Obama nungara debe su nombre a su similitud con la Obama marmorata, con la cual hasta entonces se la confundía, tal como lo revela el relato de Guernsey.

Fernando Carbayo Corte histológico de un helminto para analizar sus estructurasFernando Carbayo

Concentración en el Bosque Atlántico
Ésta es la explicación oficial para la adopción del nombre del expresidente estadounidense para  un género de turbelarios terrestres. “Queda en ustedes la responsabilidad de discurrir lo que quieran acerca de las verdaderas motivaciones de aquéllos que eligieron ese nombre. Pero considero que tenemos derecho a tener buen humor…”, escribió en su blog el experto en turbelarios Jean-Louis Justine, del Instituto de Sistemática, Evolución y Biodiversidad del Museo Nacional de Historia Natural de Francia. Él fue quien descubrió al turbelario depredador de Nueva Guinea en Caen, hace dos años.

Se considera que Brasil es un centro importante de diversidad de los turbelarios terrestres, que generalmente poseen hábitos nocturnos, se desplazan lentamente y habitan en sitios húmedos debido a su incapacidad de retener líquidos. De las 900 especies conocidas, alrededor de 190 son originarias del país, en su mayoría, del Bosque Atlántico. Puede encontrárselos normalmente en el suelo de la selva, debajo de troncos, piedras y hojas, por lo cual no es detectado con frecuencia por ojos no entrenados para buscarlos. En ocasiones, decenas de especies de turbelarios pueden repartirse en una misma zona. “He detectado 40 especies diferentes en una sola área de un bosque de araucarias en Rio Grande do Sul”, afirma Leal-Zanchet. “Algunas de esas especies estaban representadas por un único ejemplar”. Las pocas especies que habitan en áreas más urbanizadas pueden ser confundidas con babosas.

En su famosa expedición a América del Sur a bordo del Beagle, en la década de 1830, Charles Darwin se topó con turbelarios. En Río de Janeiro, recogió un ejemplar bellísimo y colorido en el Bosque Atlántico, cuyo cuerpo era mayormente anaranjado, con dos estrechas bandas blancas y otra raya negra más ancha. En 1844, el naturalista inglés nombró a ese espécimen con el nombre científico Planaria vaginuloides (actualmente modificado a Geoplana vaginuloides), basándose en el aspecto externo del ejemplar y en su similitud con las babosas del género Vaginulus. A partir de entonces, las diversas formas de planarias con un patrón de colores similar, aunque no siempre idéntico, han sido consideradas como ejemplares de esa especie.

Fernando Carbayo La planaria descrita por Darwin, Geoplana vaginuloides (arriba), se dividirá en varias especies íntimamente emparentadas…Fernando Carbayo

Diversificación de la planaria de Darwin
El equipo de Carbayo acaba de finalizar una revisión taxonómica de la especie descrita por Darwin, que actualmente sólo puede encontrarse en el Parque Estadual Pedra Branca, en el oeste del municipio de Río de Janeiro, y propone una división de la G. vaginuloides en varias especies. A juicio de Ana Laura Almeida, quien presentó una tesina de maestría sobre el tema el mes pasado, la especie original puede desmembrarse en más de cinco nuevas especies. “Una de ellas presenta un patrón de colores exactamente inverso al de la G. vaginuloides”, dice. Esta última es negra, con dos finas bandas blancas y otra franja anaranjada más ancha. Otros ejemplares de turbelarios normalmente clasificados como G. vaginuloides también exhiben esos colores, aunque presentan una distribución de tonos distinta en su cuerpo, una singularidad que, según Carbayo, justifica clasificarlos como otra especie. El equipo de la USP todavía no determinó en cuántas especies se dividirá el helminto terrestre descrito originalmente por Darwin, ni puede divulgar sus nuevos nombres científicos porque el trabajo que aborda estas novedades aún no fue publicado.

La taxonomía no sólo es importante para los expertos en turbelarios. Como el desplazamiento global de esos gusanos parece estar aumentando, el conocimiento exhaustivo de los tipos existentes de planarias que ahora circulan por el planeta también resulta de interés para el control sanitario y para los encargados de salvaguardar la biodiversidad. Según un artículo informativo elaborado por el experto en turbelarios Ronald Sluys, de la Universidad de Leiden, en Holanda y que se publicó en la edición de septiembre de la revista American Scientist, al menos hay 16 especies de estos helmintos que podrían considerarse invasores de hábitats. El caso de la planaria de Nueva Guinea comedora de caracoles es el más grave, junto al caso de una especie de Nueva Zelanda (Arthurdendyus triangulatus), que se alimenta de lombrices y también fue detectada en Europa.

El hallazgo del helminto brasileño con el nombre del expresidente estadounidense que llegó al viejo continente constituye uno de los episodios más recientes de dispersión de los turbelarios. Por cierto, los investigadores de platelmintos, el filo al que pertenecen los turbelarios y otros helmintos, parecen ser admiradores del actual ocupante de la Casa Blanca. El mes pasado, otro helminto que infecta tortugas en Malasia fue bautizado como Baracktrema obamai, en un doble homenaje al hombre más poderoso del planeta.

Proyecto
Revisión taxonómica de los turbelarios terrestres del género Geoplana (Platyhelminthes, Tricladida) (nº 2014/13661-8); Modalidad Apoyo a la Investigación – Regular; Investigador responsable Fernando Carbayo (EACH-USP); Inversión R$ 87.241, 45

Artículos científicos
CARBAYO, F. et al. The true identity of Obama (Platyhelminthes: Geoplanidae) flatworm spreading across Europe. Zoological Journal of the Linnean Society. v. 117, n. 1, p. 5-28. May. 2016.
BOLL, P. K. y LEAL-ZANCHET, A. M. Preference for different prey allows the coexistence of several land planarians in areas of the Atlantic Forest. Zoology. v. 119, n. 3, p. 162-8. Jun. 2016.

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