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MEDICINA

Un examen mental

Científicos de São Paulo elaboran una metodología para el diagnóstico de trastornos psiquiátricos graves

Eduardo CesarLa inexistencia de pruebas de laboratorio para el diagnóstico de trastornos psiquiátricos es un factor que retarda en algunos casos la detección de la enfermedad mental, y compromete con ello el tratamiento del paciente. Tradicionalmente, el diagnóstico se obtiene mediante una evaluación psiquiátrica, en la cual el médico reconoce los signos y los síntomas relatados por el paciente y los clasifica como depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar u otra condición mental adversa. El éxito de esta estrategia, subjetiva y sujeta a errores, depende en gran medida de la experiencia clínica del psiquiatra, de la capacidad del paciente para reconocer y expresar sus síntomas o incluso del relato de los familiares. Pero ahora un grupo de científicos brasileños ha avanzado en un intento por crear un análisis de laboratorio con la sangre del paciente para ayudar en el diagnóstico de la esquizofrenia y del trastorno bipolar, enfermedades psiquiátricas que juntas afectan a 81 millones de personas en el planeta, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hasta ahora no existe ningún test para la detección de estos trastornos aprobado por autoridades sanitarias tales como la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil y el ente similar estadounidense, la Food and Drug Administration (FDA).

El estudio estuvo encabezado por la química Ljubica Tasic, docente del Instituto de Química de la Universidad de Campinas (IQ-Unicamp), en colaboración con investigadores de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), y resultó en el depósito de una patente en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). La metodología se basa en el análisis del conjunto de metabolitos (compuestos resultantes de las reacciones enzimáticas del metabolismo) contenidos en la fracción líquida de la sangre, el suero. Más de 2.000 metabolitos, entre lípidos, aminoácidos, proteínas, ácidos y compuestos aromáticos, componen el suero.

“Un aspecto innovador de este trabajo consistió en recurrir a la metabolómica, una plataforma reciente que se viene aplicando en diversos campos de la medicina. En lugar de buscar algunos biomarcadores específicos asociados a enfermedades psiquiátricas, analizamos un vasto conjunto de metabolitos presentes en la sangre y elaboramos un perfil metabolómico del paciente”, afirma la profesora de la Unifesp Elisa Brietzke, psiquiatra especializada en alteraciones metabólicas causadas por enfermedades mentales y una de las creadoras del método. “Recurrimos a esta metodología porque creemos que es improbable que sólo una o un pequeño grupo de sustancias presentes en la sangre puedan llevar a la detección en forma confiable de la existencia de afecciones mentales complejas como la esquizofrenia y el trastorno bipolar.”

Una técnica combinada
Ciento cincuenta voluntarios participaron en este estudio. Una tercera parte de esa cifra estaba compuesta por personas sanas (el grupo de control), otra igual por portadores de esquizofrenia y la última, por los afectados con trastorno bipolar. Es decir, los investigadores partieron de una muestra muy bien caracterizada y definida de personas. De esa forma, sería posible trazar el perfil metabolómico de los voluntarios y asociarlo con cada uno de los tres grupos. La evaluación psiquiátrica de los voluntarios estuvo a cargo del equipo de la Unifesp, coordinado por Brietzke. Luego se extrajeron muestras de sangre y se las preparó para su análisis a cargo del grupo de Mirian Akemi Hayashi, docente del Departamento de Farmacología de la Unifesp, y se las envió a la Unicamp. Para analizar la sangre de los voluntarios y construir su perfil metabolómico, el equipo de Campinas asoció la técnica de resonancia magnética nuclear de hidrógeno-1 (RMN de 1H) con la quimiometría, un abordaje estadístico y matemático aplicado a problemas de origen químico.

En la RMN de 1H, tras la aplicación de una radiofrecuencia en la muestra de sangre que se encuentra bajo el efecto de un campo magnético homogéneo y fuerte, los átomos de hidrógeno de moléculas presentes en el suero emiten señales a partir de los cuales se obtiene un espectro. “Este espectro contiene señales de los átomos de hidrógeno de todas las moléculas presentes en el suero sanguíneo cuya concentración permite su detección”, explica Tasic. El paso siguiente consistió en recurrir a la quimiometría para determinar a cuál metabolito correspondía el desplazamiento químico que permitía separar a los grupos analizados. El enfoque de los investigadores recayó sobre aquéllos que presentaron una mayor alteración en el perfil de los pacientes con esquizofrenia o trastorno bipolar con relación a los de las personas sanas. Esta etapa del trabajo contó con la participación del químico Ronei Jesus Poppi, docente del IQ-Unicamp. Por último, se determinaron los principales metabolitos alterados y se identificó a qué grupo (sanos, esquizofrénicos o con trastorno bipolar) la muestra de sangre testeada pertenecía.

“El desarrollo de esta primera etapa del proyecto se concluyó con éxito, una vez que se finalizaron los análisis planificados”, comenta Tasic. “Podemos afirmar que, entre los tres grupos de individuos estudiados, se detectaron diferencias entre varios aminoácidos, compuestos aromáticos, D-glucosa, ácidos, creatina y cadenas alifáticas de lípidos. Algunos metabolitos se detectaron en pacientes esquizofrénicos y otros solamente en portadores de trastorno bipolar.”

Pese a los buenos resultados obtenidos, la investigadora advierte que el test no está listo para su uso. “El desarrollo de un kit diagnóstico es una perspectiva futura de nuestros estudios. Los metabolitos blancos para esquizofrenia y trastorno bipolar deben validarse y cuantificarse mediante otras técnicas”. Para ello, Tasic contempla proponer métodos químicos o bioquímicos para la realización de análisis cualitativos y cuantitativos que puedan emplearse en un test de fácil detección. La investigadora estima que serán necesarios entre cinco y 10 años de investigación y perfeccionamientos, con financiación de la iniciativa privada, para que el test salga al mercado. La Agencia de Innovación Inova Unicamp ya está trabajando en la licencia de esta tecnología.

Para el psiquiatra Luis Augusto Paim Rohde, docente del Departamento de Psiquiatría y Medicina Legal de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), iniciativas como la del grupo de investigadores de la Unicamp y Unifesp son bienvenidas y debe estimulárselas. “La búsqueda de marcadores biológicos para enfermedades psiquiátricas es sumamente importante”, dice. “Pero a la investigación científica debe ponérsela en perspectiva. Se trata de un estudio con muestreos pequeños, divididos entre pacientes portadores de casos graves con un grupo de control con desarrollo típico. Necesitamos ayuda en el diagnóstico diferencial de casos con síntomas complejos y que muchas veces forman parte de diferentes diagnósticos”. Según Paim Rohde, el único brasileño que participó en la elaboración de la versión más reciente del manual de diagnósticos psiquiátricos estadounidense, el DSM-5. “La dirección que está siguiéndose es excelente, pero los resultados son preliminares”, afirmó.

Proyecto
Resonancia magnética nuclear aplicada a análisis metabolómicos de pacientes y en modelos animales para los trastornos mentales graves (nº 2014/18938-8); Modalidad Ayuda a la Investigación – Regular; Investigador responsable Ljubica Tasic (IQ-Unicamp); Inversión R$ 134.263,02 y US$ 79.664,23