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NECROLOGÍA

Como oír a las estrellas

El físico Pierre Kaufmann fue uno de los precursores de la radioastronomía y de la física solar en Brasil

Difusión Kaufmann, quien falleció a los 78 años, se transformó en un referente de la radioastronomía en BrasilDifusión

La fascinación de Pierre Kaufmann por la astronomía comenzó cuando aún era un niño, mientras contemplaba la estela luminosa dejada por la caída de estrellas que rasgaban el cielo de el campo donde vivía con sus padres y un hermano, en la localidad de Aix-en-Provence, en el sur de Francia. La curiosidad por entender ése y otros fenómenos celestes lo incitó a seguir la carrera de física, un área que años más tarde lo consagraría como uno de los precursores de la radioastronomía en Brasil. Kaufmann murió en São Paulo, el 17 de febrero, a los 78 años de edad.

El investigador arribó a Brasil con su familia en 1941, huyendo de la Segunda Guerra Mundial. En 1957, a los 19 años, comenzó a estudiar la carrera de física en la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras de la Universidad Presbiteriana Mackenzie en São Paulo. Previamente, ya desde 1954, era miembro de la Asociación de Astrónomos Amateurs, responsable de la instalación del primer radiotelescopio brasileño, en 1962, en el planetario del Parque de Ibirapuera. En 1960, la asociación se tornó parte del recientemente creado Centro de Radioastronomía y Astrofísica del Mackenzie (Craam).

“El profesor Kaufmann instituyó la investigación en radioastronomía en São Paulo, contando ya desde 1962 con la ayuda de la FAPESP en un proyecto sobre radioestrellas”, le comentó a Agência FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz, director científico de la FAPESP. “Con una carrera muy exitosa, contribuyó decididamente al desarrollo de la ciencia y la tecnología en el estado de São Paulo”. Para el astrónomo Jacques Lepine, del Instituto de Astronomía, Geofísica y Ciencias Atmosféricas de la Universidad de São Paulo (IAG-USP), “Kaufmann cumplió un papel fundamental en la investigación en radioastronomía, colaborando para posibilitar la construcción de un radiotelescopio en Campos do Jordão, en 1964 y, tiempo después, otro en Atibaia.

La antena construida en Atibaia fue la primera de su tipo en el hemisferio sur y le ayudó a Kaufmann a elaborar una extensa obra científica en radioastronomía y física solar. “La instalación del radiotelescopio fue muy importante para la consolidación de la radioastronomía en Brasil y para erigirlo a Kaufmann como un referente del área”, agrega Lepine.

El físico también fue investigador del Centro de Componentes Semiconductores (CCS) de la Universidad de Campinas (Unicamp) y profesor asociado de la Escuela Politécnica de la USP. Participó en la construcción del Telescopio Solar Submilimétrico, instalado en los Andes argentinos. Ahí fue que, en 2004, Kaufmann y sus colegas identificaron un nuevo tipo de explosión solar, que producía lo que se denominaron rayos T (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 188). “Kaufmann pudo prever nichos importantes en los cuales Brasil podría realizar descubrimientos científicos inéditos y de gran impacto”, dice la física Adriana Valio, coordinadora de la cátedra de posgrado en ciencias y aplicaciones geoespaciales del Mackenzie y coordinadora del área de Astronomía y Ciencia Espacial del Directorio Científico de la FAPESP. “Él constituía un ejemplo de determinación y lealtad”, completa.

Kaufmann publicó más de 200 artículos científicos, además del libro La atmósfera solar y su investigación a través de las ondas radioeléctricas. En 2016, él y sus colaboradores habían conseguido observar por primera vez  explosiones solares con frecuencias de 3 y 7 terahercios (THz). El anuncio fue realizado en el marco del Congreso Anual de la División de Física Solar de la Sociedad Estadounidense de Astronomía, llevado a cabo durante el mes de junio en Colorado, Estados Unidos.

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