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Zelandia

Zelandia: el nuevo continente sumergido casi por completo propuesto por los geólogos

No se trata de la Atlántida, la isla legendaria que se habría hundido, sino Zelandia, un continente real, ubicado en el sudoeste del océano Pacífico y cuyo territorio de 4,9 millones de kilómetros cuadrados se encuentra sumergido en un 94%. Entre el 6% que aflora por encima del nivel del mar despuntan las dos islas que forman Nueva Zelandia (que inspiró el nombre del nuevo continente) y el archipiélago de Nueva Caledonia. La propuesta que considera a ese gran bloque de la corteza terrestre como un continente –al igual que África, América del Norte, América del Sur, Antártida, Australia y Eurasia– fue elaborada por un equipo coordinado por Nick Mortimer, del GNS Science, la denominación actual del antiguo Instituto de Ciencias Geológicas y Nucleares neozelandés (GSA Today, 9 de febrero). Según los autores del estudio, Zelandia, si bien mayormente está cubierta por el océano Pacífico, presenta las principales características geológicas y geofísicas que definen las áreas de la corteza continental en contraposición con las de la corteza oceánica. Su composición es esencialmente granítica, más “liviana” que la de la corteza oceánica, de constitución basáltica. Presenta altitudes mayores (por eso, la mayor parte de los otros continentes se encuentra por encima del nivel del mar). Su grosor es mayor, de alrededor de 35 kilómetros. La de la corteza oceánica alcanza, en promedio, unos 8 kilómetros. La Tierra es el único planeta del Sistema Solar cuya corteza está dividida en dos tipos: continental y oceánica. Los geólogos atribuyen el surgimiento de la corteza granítica, es decir, de los continentes, al desplazamiento de las placas tectónicas. Aparte de esa definición geológica para el término continente, también hay otras, como las geográficas y las geopolíticas.

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