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Trayectorias

Visibilidad imprevisible

La buena difusión de los resultados de las investigaciones científicas depende de otras razones, aparte de la publicación en revistas científicas con alto factor de impacto

Ana MatsusakiAlgunas de las recompensas que buscan los científicos –reconocimiento de los resultados de sus investigaciones, oportunidades de asociaciones y financiación de sus proyectos– tienen mayores posibilidades de volverse viables en caso de estar conectadas con la publicación de artículos en revistas de alto factor de impacto (FI). Sin embargo, no basta que sus artículos sean aceptados para su publicación en periódicos científicos de mayor prestigio para hacerse acreedores a una mayor cantidad de citas obligatoriamente, así como el hacerlo en revistas con un FI más bajo no implica un destino irrelevante para el trabajo de un científico. La difusión de los resultados de las investigaciones y su recepción por parte de la comunidad científica dependen también de otros factores.

“La publicación en revistas muy competitivas no asegura que los artículos necesariamente tengan más citas”, subraya Gilson Volpato, docente jubilado de la Universidade Estadual Paulista y experto en metodología y redacción científica. El surgimiento de internet ha alterado profundamente el modo de difusión de los papers en el seno la comunidad científica. Por una parte, las publicaciones impresas pasaron a publicar sus contenidos digitalmente, pero con acceso restringido asegurado vía suscripción o el pago por el artículo que se pretenda leer. Por otra parte, internet abrió una canal para la creación de publicaciones de acceso abierto que sólo existen online, tal como es el caso de PLOS ONE, y los repositorios de preprints como arXiv y bioRxiv, que ponen a disposición para su lectura manuscritos y comentarios antes de su remisión a las revistas científicas para su publicación (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 254).

El crecimiento de la cantidad y de la importancia de las revistas de acceso abierto y de los repositorios ha generado una transformación análoga a la que experimentó en los últimos años el periodismo, apunta Rafael Evangelista, científico social e investigador del Laboratorio de Estudios Avanzados en Periodismo de la Universidad de Campinas (Unicamp). Las revistas dejaron de ser la fuente exclusiva de búsqueda de artículos: “Los vehículos pasaron a perder importancia y el contenido se ha fragmentado. Circulan actualmente los artículos, no la revista”. Esta circulación tenderá a ser mayor si la publicación es de acceso abierto: el acceso restringido de un periódico de alto impacto puede disminuir las posibilidades de que un artículo sea leído y citado. “Publicar en una revista con menor FI, pero abierta, por otra parte, podría generar una mayor visibilidad y mayor repercusión”. Este fenómeno se ve reforzado por plataformas digitales como Web of Science, que provocaron una diversificación en la búsqueda de papers. “Un buen científico busca en amplias bases de datos, lo que implica buscar artículos y no revistas específicas”, afirma Volpato.

Las citas a las que un artículo se hace acreedor tienden a estar a cargo de investigadores del área específica a la cual el estudio mencionado en el paper se refiere. Revistas de altísimo FI, tales como Nature (38,1) y Science (34,6), suelen ser más generalistas que publicaciones específicas o de interés regional, cuya visibilidad casi siempre es menor. Carlos Eduardo Paiva, oncólogo del Hospital do Câncer, con sede en Barretos, ciudad del interior paulista, afirma que el público realmente interesado en el artículo puede ser más numeroso en una revista específica de determinada área que en otra de mayor impacto, pero generalista.

Paiva es uno de los autores de un estudio publicado recientemente online en el periódico eCancerMedicalScience, que muestra las diferencias de condiciones de producción de conocimiento de investigadores de distintos países. La investigación se basó en el análisis de cuestionarios respondidos por 269 científicos con perfiles distintos: los que publican en revistas con alto FI (de 13,9 a 51,5) y con bajo FI (de 0,5 a 1,0). La base de la selección fue el FI de los periódicos científicos de medicina general clasificados por el Journal Citations Report de 2012.

Ana Matsusaki“Los científicos que publicaban en revistas de mayor impacto eran aquéllos que lograban obtener más recursos económicos para sus investigaciones, estaban más capacitados para la preparación de sus manuscritos, vivían en países con mayor PIB [Producto Interno Bruto] y de lengua inglesa, tenían más alumnos bajo su responsabilidad y dedicaban más tiempo a la investigación”, informa Paiva. Un científico sin esas condiciones ideales contaría con menores posibilidades de publicar en un periódico de alto FI. Sin embargo, aun con un artículo inserto en una revista de bajo FI, puede ver su trabajo repercutiendo entre sus pares y ser objeto de citas.

La línea de investigación a la que Paiva se dedica es un ejemplo de ello. El investigador trabaja con cuidados paliativos y calidad de vida en los tratamientos contra el cáncer. Las publicaciones que contienen papers orientados hacia la investigación en oncología, en general pueden ter alto FI, como el Journal of Clinical Oncology (20,9). En tanto, las especializadas en el área de cuidados paliativos, como Supportive Care in Cancer, tienen un FI comparativamente pequeño (2,5), aunque su impacto es elevado teniendo en cuenta el área a la cual se orienta. “Los artículos sobre cuidados paliativos, enfermería y educación médica tienen muchos accesos de investigadores de esas áreas, lo que resulta importante para la propagación y el impacto de los resultados de las investigaciones.”

La situación se repite con relación al carácter regional de determinadas investigaciones, tal como ocurre en los casos de algunas del área agrícola. “Los resultados de estudios con énfasis regional saldrán publicados en revistas que le interesan a un grupo sumamente específico de investigadores, y que generalmente tienen un FI más bajo”, afirma Mariana Biojone, directora de Springer en Brasil, una de las mayores editoriales de periódicos científicos internacionales. “Pero circularán más entre científicos que tienen los mismos intereses, y el paper puede llegar a tener mayor visibilidad y a granjearse una buena cantidad de citas.”

Si bien el hecho de publicar en revistas de menor impacto pero orientadas específicamente hacia una determinada área puede constituir una buena estrategia de divulgación del trabajo, cabe recordar que muchos todavía consideran que el FI es un indicador de la relevancia y la calidad de una revista científica. En Brasil, es el principal criterio que emplea la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Educación Superior (Capes) para establecer el índice Qualis, una estratificación de los periódicos científicos nacionales e internacionales. Este índice tiene un peso importante en la evaluación de los programas de posgrado brasileños a cargo de la Capes.

Para el físico Peter Schulz, de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Unicamp, estudioso de la cientometría, la publicación en revistas de alto impacto debe intentarse siempre. Schultz recuerda que esas publicaciones son más selectivas, y el hecho de remitirles artículos puede conllevar una evaluación más criteriosa del trabajo. “Es una práctica de benchmark importante para el investigador. Sin embargo, el hecho de lograr publicar en una revista de mayor prestigio no constituye de por sí una garantía de mayor impacto, sino que es una inversión que apuesta a lograr una mayor visibilidad”, afirma.

El cálculo del FI

El cálculo del factor de impacto (FI) se efectúa dividiendo la cantidad de citas de los artículos publicados en una revista científica durante los dos años anteriores al año evaluado por la cantidad total de artículos publicados en el período. Un ejemplo: si una revista publicó 100 artículos durante los dos años evaluados y esos artículos fueron objeto de 350 citaciones indexadas en total, el factor de impacto de la revista será de 3,5. No puede considerarse al FI como una métrica relevante universalmente para todas las áreas, en forma indistinta. Es decir, el FI es relativo: mientras que en una determinada área un valor del FI puede ser considerado alto, en otras el mismo FI puede ser bajo. Y en algunas puede ser casi irrelevante, ya que la propagación de los resultados se realiza de diversas formas, como con la publicación de libros.