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Entrevista

Robert Tesh: Cazador de arbovirus

El médico que recorrió Latinoamérica recolectando esos patógenos transmitidos por artrópodos se refiere a la labor de Brasil durante la epidemia de zika

João Moura Tesh: No es realista esperar que alguna nueva tecnología lleve a la erradicación del Aedes aegypti y de las enfermedades que éste transmiteJoão Moura

La anticipación de grandes amenazas virales contra la salud pública es algo sumamente difícil, incluso para alguien como el médico y virólogo estadounidense Robert Tesh, quien desde hace más de cinco décadas estudia la diversidad mundial de los arbovirus, los virus que transmiten insectos y otros artrópodos. “Siempre pueden producirse sorpresas”, comenta Tesh, profesor emérito de la División Médica de la Universidad de Texas (UTMB). “¿Quién podría haber pensado en el virus del Zika como una amenaza hace 20 años?”

Durante décadas, Tesh dirigió el Centro de Referencia Mundial para Virus y Arbovirus Emergentes de la Organización Mundial de la Salud, instalado en la UTMB. Allí se encuentran almacenadas siete mil muestras de virus de todo el planeta, disponibles para su estudio a cargo de investigadores en busca de pistas sobre las posibles epidemias actuales y futuras y de caminos para combatirlas. Él mismo participó en la recolección de muchos de esos patógenos realizada en buena parte de Latinoamérica. A los 81 años, Tesh dice haber perdido la cuenta de cuantas veces estuvo en Brasil, donde pasó temporadas como investigador visitante en el Instituto Evandro Chagas, en Pará, y en el Adolfo Lutz, en São Paulo.

Más recientemente, el virólogo y sus colegas siguieron de cerca el lento avance del virus del Zika por Asia y las islas del Pacífico antes de que llegase a Brasil e infectase a una gran cantidad gente. Para él, la confusión y el pánico que acompañaron a la epidemia no habrían sido muy diferentes si la misma hubiese ocurrido en Estados Unidos o en otro país desarrollado. Tampoco, a su juicio,  es realista esperar que alguna nueva tecnología lleve a la erradicación del Aedes aegypti y de las enfermedades que éste transmite, toda vez que tanto el virus como el mosquito son versátiles y pueden adaptarse a las tentativas de interferencia humana. “En resumen, la lucha será larga”, afirma.

A comienzos de junio, Tesh estuvo en São José do Rio Preto, en el interior de São Paulo, para tomar parte en la São Paulo School of Advanced Science in Arbovirology, realizada con el apoyo de la FAPESP. Poco antes de partir en viaje de paseo rumbo al Pantanal, conversó con Pesquisa FAPESP sobre la historia y el futuro de los arbovirus en América y en el mundo.

¿Qué sabemos y que falta conocer aún con respecto a la diversidad de los arbovirus en Brasil y en el mundo?
Cuando hablamos de arbovirus nos referimos a virus transmitidos por artrópodos que succionan sangre, tales como garrapatas, mosquitos y flebotominos. De todos los arbovirus conocidos, la mayor cantidad proviene de América del Sur [la región de origen de alrededor de 150 de las más de 500 especies conocidas].

¿Esa cantidad supera a los originarios de África?
En efecto, y en parte probablemente porque el trabajo más intensivo de detección se ha llevado a cabo en América del Sur.

¿El hecho de que se conozcan más arbovirus de América del Sur es entonces producto de una cuestión de muestreo?
Tiene que ver con las regiones en donde los laboratorios, especialmente aquéllos financiados por la Fundación Rockefeller, fueron a buscar esos virus. Poquísimos de ellos se conocían antes de la década de 1930 como causantes de la fiebre amarilla, del dengue y de una o dos de las encefalitis. La Fundación Rockefeller creó un programa destinado a la búsqueda de nuevos virus, lo cual aumentó y mucho el descubrimiento de arbovirus. Pero hay muchos más por descubrirse. Estamos empezando a entender que existe una enorme cantidad de virus diseminados por mosquitos y otros vectores que son exclusivos de insectos y nunca llegan a los vertebrados, aunque tienen un parentesco muy cercano con los arbovirus.

Archivo personal El investigador en su antiguo laboratorio, en Estados UnidosArchivo personal

¿Por qué han vuelto a parecer más amenazantes durante las últimas décadas?
Los virus se han venido desplazando más rápidamente debido al aumento de la movilidad de los seres humanos. En la actualidad, se puede entrar en un avión y en menos de 24 horas ir a Tokio o a China. Con esa capacidad de viajar tanto en tan poco tiempo, virus como el Zika y el del chikunguña, que antes tenían una distribución acotada, se propagaron rápidamente tras llegar al Nuevo Mundo. Otro ejemplo es el del virus del Nilo Occidental, que llegó a Norteamérica en 1999. Éste había sido aislado en África en la década de 1930 y también estaba presente en Medio Oriente; pero, de repente, aparece en el Nuevo Mundo.

¿Es posible decir que subestimamos al virus del Zika cuando apareció en Brasil por primera vez? ¿Era inevitable que se convirtiese un problema tan grave?
Nosotros estábamos interesados en el virus del Zika porque es un arbovirus. En 2010 aislé una cepa extraída de un niño de Camboya. Sabíamos que estaba presente en el Sudeste Asiático y en África, pero no había muchos registros de casos en seres humanos, en parte porque el zika provoca síntomas muy similares a los del dengue y los de la fiebre chikunguña. Clínicamente es sumamente difícil diferenciar entre los síntomas que uno de los virus provoca y los que causan los otros; y existen casos asintomáticos. Eventualmente, la infección por el virus del Zika podía ser diagnosticada, pero la mayoría de los laboratorios no intentaban identificar al virus; hasta que llegó a algunas islas del Pacífico como la Polinesia Francesa y causó un brote enorme.

¿Eso incluye a los casos de microcefalia, ¿no es cierto?
Sí, la microcefalia y el síndrome de Guillain-Barré [una reacción autoinmune que puede afectar seriamente el sistema nervioso de los adultos]. Después que el virus se propagó por el Pacífico y llegó a la isla de Pascua, pensé: “Bueno, puede ser que llegue a Chile”. Pero terminó apareciendo en Brasil, lo cual fue una sorpresa. Los expertos estaban con la mira puesta en él, pero no esperaban que fuese a provocar los efectos que causó ni que se propagase por todas partes. Al observar la situación desde la perspectiva actual, y teniendo en cuenta que el ciclo del zika es muy parecido al del dengue y que involucra al Aedes aegypti, quizá no sorprenda que se haya propagado tanto y que haya originado una cantidad tan grande de casos, toda vez que encontró una población virgen, en la cual nadie había sido infectado antes. Luego ocurrió lo que todos saben. Desde Brasil fue hacia Colombia, y de allí al Caribe, a América Central y a México, con muchos casos en Puerto Rico, Haití, República Dominicana y Honduras, y algunos casos en Florida y en Cuba.

¿Cómo se encuentra la situación en esas regiones?
En Puerto Rico, los casos han empezado a disminuir. Se llega a un punto en el cual la proporción de personas inmunizadas [pues ya tuvieron la enfermedad] es tan grande que ocurre lo que se denomina inmunidad de manada. Cada virus es un caso; empero, luego de que el 50% de las personas padecieron la infección, se le hace más difícil al virus circular, pues disminuye la cantidad de individuos susceptibles. Durante su corta vida, el mosquito infectado debe picar a otra persona no inmunizada para que el ciclo prosiga. De ahora en adelante, no creo que el zika vaya a desaparecer de Brasil o de América, pero ciertamente habrá pocos casos.

¿Aun cuando nazca una nueva generación de niños que aún no ha padecido la enfermedad?
En ese punto, la infección por el virus del Zika se volverá similar a la infección por dengue. Hay cuatro serotipos del dengue. En determinados años, el virus del serotipo 1 o el del 2 está en alza, las personas se infectan y desarrollan inmunidad contra los mismos. Algunos años después, llega el turno de que los casos de dengue de tipo 3 ó 4 aumenten. El virus nunca desaparece definitivamente, aunque puede irse a otras áreas y después reintroducirse en una zona en la cual ya ha circulado.

La gente aún está intentando entender por qué el zika causó efectos tan graves durante la gestación.
Ésa fue la gran sorpresa. Hay un virus llamado akabane, que existe en Japón y en Australia y que provoca malformaciones en ovejas similares a las que el virus del Zika provoca en las extremidades de los niños infectados durante la gestación. Ese virus también puede llevar a abortos. Pero no conocíamos otros arbovirus que se comportasen de esa manera. El virus del Zika parece persistir por bastante tiempo en el feto. En los casos de los varones infectados, permanece durante largos períodos en los testículos, algo parecido a lo que se verificó en el caso del ébola. Los varones que contrajeron el virus siguieron siendo capaces de infectar a otras personas por vía sexual durante meses.

¿Ha mejorado nuestra capacidad de evitar este tipo de epidemias o de detenerlas en su fase inicial?
Si surge un virus nuevo, para el cual no existen vacunas y que posee muchos transmisores como el Aedes aegypti, es sumamente complicado efectuar el control.

De ahora en adelante, no creo que el zika desaparezca de Brasil o de América, pero seguramente habrá pocos casos, dice el virólogo

Al menos en principio, ¿sería posible evitar este tipo de epidemias?
Es sumamente difícil controlar a los mosquitos. Es algo que se ha intentado hacer desde que se percibió la conexión entre éstos y esas enfermedades, pero ha sido algo infructuoso. Hemos avanzado mucho en el caso de la fiebre amarilla, pero eso también tuvo que ver con el desarrollo de una vacuna. Logramos eliminar al Aedes aegypti del medio urbano durante un tiempo, pero no erradicamos la fiebre amarilla silvestre, que incluye la infección de los monos. Mucha gente ahora está intentando aplicar nuevas técnicas tendientes a controlar a los mosquitos, las cuales no contemplan el uso de insecticidas. Son estrategias tales como la infección de mosquitos con bacterias del género Wolbachia o la cría de mosquitos transgénicos. Soy escéptico con relación a estos abordajes. En el caso de los transgénicos, se introducen genes en los machos que hacen que sus proles sean estériles. La generación siguiente morirá sin dejar descendientes, pero luego será necesario introducir nuevamente machos genéticamente modificados en la población. No es imposible que los virus o los mosquitos encuentren a través de la selección natural maneras de burlar esas estrategias, más o menos como la resistencia a antibióticos que emerge entre las bacterias. En resumen, la lucha será larga.

¿Cuál es el virus más terrible que ha enfrentado?
No es un arbovirus. Tomé parte en el estudio de la fiebre hemorrágica venezolana, provocada por un arenavirus, el guanarito, del mismo grupo del virus Junín, que causa la fiebre hemorrágica argentina, o del machupo, presente en la región de Beni, en Bolivia. En el caso del virus de la fiebre hemorrágica venezolana, un científico de ese país lo aisló y me envío muestras. También trabajé durante cinco años en Venezuela capturando roedores para entender el ciclo de vida del virus. Esos virus son muy peligrosos, con una tasa de mortalidad que se ubica alrededor del 25%. Aún no existen tratamientos disponibles para la infección que causan, aunque sí existe una vacuna contra el virus Junín que se aplica en Argentina.

¿Cómo se transmiten?
Por los aerosoles [pequeñas gotas en suspensión en el aire]. Ciertos roedores silvestres constituyen el reservorio natural de estos virus y los cargan en el transcurso de toda la vida, algo parecido a lo que sucede con los hantavirus. Esos animales liberan el virus en el ambiente a través de la orina y de la saliva. No hay transmisión entre personas, aunque los equipos de los hospitales pueden contaminarse con la sangre de pacientes infectados.

¿Brasil ha hecho su parte con respecto a los virus emergentes y al propio virus del Zika?
Brasil fue el primer país que afrontó una epidemia de zika de gran magnitud. Si esa misma situación se hubiese producido en Estados Unidos y de manera tan explosiva como acá, algunas cosas habrían sido similares. Quizá las cosas sean un poco más organizadas en Estados Unidos y hubiese sido un poco más fácil afrontar el problema, pero es un tipo de emergencia que causa un gran pánico en la gente. Honestamente, no sé si lograríamos hacerlo mucho mejor que Brasil.

¿Existe un nexo entre la desaparición de la fiebre amarilla urbana en Brasil y el avance del dengue? ¿Los virus estarían compitiendo entre sí en el organismo del mosquito, y esto explicaría por qué la fiebre amarilla no vuelve con fuerza total?
Por empezar, no suele ocurrir simultáneamente la infección de mosquitos con dos virus muy emparentados. No es posible infectarlos con dengue tipo 1 y con dengue tipo 4 al incluso tiempo, por ejemplo, y no creo que sea posible hacerlo con dengue y fiebre amarilla. En tanto, la coinfección de chikunguña y dengue en un mismo insecto puede ocurrir porque el primero es un alfavirus y el segundo es un flavivirus, que son muy diferentes. La desaparición de la fiebre amarilla urbana puede explicarse como el resultado de una acción de la Organización Panamericana de la Salud (Opas), que después de la Segunda Guerra Mundial decidió intentar erradicar el Aedes aegypti de América. La Opas creó un programa que al cabo de 20 años de esfuerzo tuvo éxito. Casi toda América del Sur y América Central quedaron libres del mosquito. En Venezuela, sin embargo, se optó por vacunar a toda la población y dejar de lado la erradicación de los mosquitos, lo que no fue bueno para los demás países, ya que los insectos logran atravesar fronteras. En el Caribe, la erradicación tampoco se concretó. Estados Unidos intentó durante 10 años y desistió. Y en la década de 1970 decidió no otorgarle más dinero al programa. Con el abandono del programa, el mosquito volvió a propagarse país por país, Y en la actualidad la situación ha vuelto a ser la de antes, o incluso peor. Al mismo tiempo, se desarrolló y se aplicó una vacuna en Brasil con éxito. La combinación del uso de la vacuna y la erradicación temporal de los mosquitos prácticamente acabó con la fiebre amarilla urbana en Brasil. El dengue no desapareció porque el Aedes aegypti volvió y no existía y aún no existe una vacuna disponible contra el dengue.

¿Existe el riesgo de que surja alguna epidemia viral en breve que provoque daños significativos?
Los especialistas siempre dicen que debemos preocuparnos por los influenzavirus, causantes de la gripe. Actualmente hay una cepa de influenzavirus en China que es bastante virulenta. De haber una pandemia de influenza como la que hubo en 1918, millones de personas podrían morir, especialmente los ancianos que padecen otros problemas respiratorios o cardiovasculares.

Pero la gripe española de 1918 mató a mucha gente joven.
Sí, y por eso fue especialmente terrible. Un virus de este tipo, que puede transmitirse fácilmente de persona a persona, puede llegar a cualquier lugar del planeta. Otros virus que están en observación de cerca son los que causan el síndrome respiratorio de Medio Oriente, el Mers, y el virus del síndrome respiratorio agudo grave, el Sars. Pero siempre puede haber sorpresas. ¿Quién iba a pensar en el virus del Zika como una amenaza 20 años atrás? La gente cree que podemos prever lo que sucederá en los próximos años, pero yo soy escéptico al respecto.