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DIFUSIÓN

Los desafíos globales de la divulgación científica

Un evento llevado a cabo en Grecia presentó actividades de comunicación de la ciencia que pueden realizarse en cualquier país

Sandra JaverUno de los retos frecuentes que afrontan científicos y comunicadores de todo el mundo consiste en compartir y explicarle a públicos diversos los avances científicos que surgen a diario en las diversas áreas del conocimiento. La dificultad para acceder a la financiación de esas actividades también lo es. Para presentar y debatir experiencias de divulgación, la Unión Europea financió, por medio del programa Erasmus+, un evento de formación de divulgadores científicos. El mismo, denominado STEAM Summer School, se llevó a cabo del 3 al 12 de julio en la ciudad de Maratón, en Grecia, y es el resultado de un convenio entre las universidades de Malta (República de Malta), Haag-Helia (Finlandia), Rhine-Waal (Alemania), Edimburgo (Escocia), la Asociación Helénica de Periodistas Científicos Science View (Grecia) y la Unión Europea de Asociaciones de Periodistas Científicos.

El evento congregó a 52 científicos, docentes, estudiantes de posgrado, periodistas y divulgadores de 19 países, la mayoría de ellos europeos, y también participantes de Asia, África y América. El curso, dirigido a la divulgación de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (STEM, por su sigla en inglés), tiene prevista la realización de tres ediciones con sede en un país europeo diferente cada año y la primera, ya se había llevado a cabo en Cleves, Alemania, en 2016. La organización del evento le agregó la letra A, correspondiente al arte en su sigla, transformándola en STEAM. La propuesta del curso de verano enfatiza en las habilidades de comunicación, teorías sobre el tema y en el abordaje de políticas y gestión de proyectos de divulgación científica.

La comedia stand up sobre temas científicos surgió en 2009 y se difundió en 10 ciudades del Reino Unido

Se presentaron algunos estudios de caso como ejemplos de actividades que pueden realizarse en cualquier país. Uno de ellos fue el Bright Club, un  pequeño espectáculo humorístico en el que intervinieron científicos de todas las áreas. En cada edición del Bright Club, un comediante profesional se desempeña como conductor de la noche invitando al escenario a investigadores voluntarios que realizan presentaciones en la modalidad de stand up. En sketchs de 8 minutos, apelan al humor para hablar de temas científicos que dominan. Más allá del entretenimiento, el show le brinda la posibilidad al científico para desarrollar habilidades de interacción con el público.

La idea, surgida en el University College London (UCL) en 2009, se difundió por más de 10 localidades en el Reino Unido. Se realizaron ediciones en Australia, Alemania, Francia, Bélgica, Malta y, durante el mes de julio, en Grecia, en el marco de la STEAM Summer School. “Los interesados nos contactan y conversan con nosotros para luego comenzar a preparar el show. No somos los ‘dueños’ del Bright Club, solamente fuimos los primeros en realizarlo”, explica la historiadora Lizzy Baddeley, coordinadora del área de Relaciones Públicas en el UCL. Los organizadores pueden estar relacionados con instituciones de investigación, o bien ser meros voluntarios interesados en la ciencia. Pueden definir la frecuencia de los espectáculos, con la recomendación de mantener una estructura principal. Se les envía un manual con información a los interesados en replicar el evento, que debe llevarse a cabo en lugares reconocidos por el público como ámbitos de comedia y los organizadores deben contar con científicos diferentes para cada show. Todos deben asistir a una capacitación de hasta dos horas al respecto del contenido esencial de una comedia stand up, si bien les cabe a los propios investigadores idear el guion.

David Muraò Actividades de comunicación científica dirigidas en GreciaDavid Muraò

“La preparación es intencionalmente libre, para ayudarlos a desarrollar sus propias habilidades cómicas”, explica Steven Cross, comediante y divulgador científico del Reino Unido. Cross estuvo al frente de la coordinación del área de Relaciones Públicas del UCL durante siete años. Cuando se creó el proyecto, él tenía en mente la idea de divulgar la ciencia partiendo del humor y se abocó a buscar soluciones para lograr una propuesta viable. El comediante conversó con investigadores de las áreas de marketing, psicología y profesionales que realizan shows cómicos, logrando definir una estrategia para la venta de entradas: se necesitaba definir un valor accesible que, al mismo tiempo, relacionara al Bright Club con un evento de alta calidad. Wellcome Trust, una institución filantrópica británica de investigación biomédica, financió el inicio del proyecto y actualmente los costos están cubiertos por las entradas que se venden a 8 libras esterlinas (unos 30 reales), a excepción del canon pagado a los profesionales implicados en la organización, que están ligados al UCL, comenta Baddeley. Fuera de Londres, cada Bright Club posee su propia forma de financiación.

Bright Club
Durante el desarrollo del STEAM Summer School, 10 participantes del curso ofrecieron performances en los moldes del Bright Club. Uno de ellos fue el climatólogo James Ciarlo, investigador de la Universidad de Malta, quien relató escenas en las que suele confundírselo con “el tipo del pronóstico del tiempo” y manifiesta sentirse frustrado cuando los estudios de pronósticos del clima son confundidos con una mera adivinación. “No miramos a una bola de cristal, puedo garantizarlo. En lugar de ello, nos sentamos frente al monitor de una computadora y nos pasamos largas noches estudiando, programando y profiriendo insultos, hasta que logramos deducir algo útil”, refirió en su presentación.

Amanda Mathieson Actividades de comunicación científica dirigidas en GreciaAmanda Mathieson

Otra iniciativa que podría inspirar proyectos de divulgación fue el Creations, que abarca a diferentes países y culturas y promueve la relación entre ciencia y arte por medio del teatro, música, exposiciones, entre otras actividades. Esta iniciativa comprende a 10 países europeos y tiene como meta llegar a 2 mil docentes, 25 mil estudiantes, incluso de zonas rurales, para septiembre de 2018. El proyecto Creations está financiado por la Comisión Europea – organismo ejecutivo de la Unión Europea– que contempla inversiones por 1,7 millones de euros (alrededor de 6,3 millones de reales) en un programa de tres años de duración que comenzó en 2016. El proyecto tiene un abordaje pedagógico que aboga por la enseñanza de ciencias basado en la investigación y resolución de problemas valiéndose de actividades artísticas de interés entre los jóvenes para interesarlos en el aprendizaje.

En ese modelo, los laboratorios de investigación participan utilizando su infraestructura para crear los denominados “escenarios”, ofreciéndoles actividades prácticas a los estudiantes. La Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern), con sede en Ginebra, Suiza, es una de las instituciones participantes. Allí, los alumnos de los cursos que corresponden a la enseñanza media brasileña conocen experimentos tales como la colisión de partículas, por ejemplo. “A partir de la visita, los alumnos elaboran música, videos, dibujos, fotografías y otros trabajos artísticos”, comenta el matemático Menelaos Sotiriou, investigador asociado de la Facultad de Filosofía, Pedagogía y Psicología de la Universidad de Atenas, que forma parte del Creations. Actividades como la del Cern son documentadas y quedan disponibles para los docentes en una plataforma digital. De esa forma compartida, utilizan, adaptan o crean más contenidos para las clases de ciencias. Para 2018, el proyecto contempla llegar a 100 actividades elaboradas por instituciones colaboradoras.

Amanda Mathieson Presentación de James Ciarlo, este añoAmanda Mathieson

En Grecia también se presentó a los participantes del curso el evento Science in the City – Science and Arts Festival, que dura un día y desde 2012 se realiza anualmente en Malta. En ese país con alrededor de 450 mil habitantes situado al sur de Europa, su capital, Valeta, se ve invadida entonces por instalaciones artísticas, obras teatrales, música, danza, juegos y exposiciones. Todo ello inspirado por un lema científico como “Futuros, o cómo la investigación actual modelará la sociedad del mañana”, tal el título del festival de 2017 que se llevará a cabo el 29 de septiembre.

Según el genetista Edward Duca, coordinador del festival maltés, se seleccionan artistas por medio de un concurso público, quienes reciben financiación para sus presentaciones. El objetivo consiste en brindarles visibilidad a las investigaciones e investigadores, además de la presentación de determinadas áreas como opción de carrera. De acuerdo con Duca, el festival cobró relevancia social, turística y económica para el país.

David Muraò Alumnos del proyecto Creations actuando en una obra de teatroDavid Muraò

Avances necesarios
En América Latina, los eventos son la manera más utilizada para la divulgación de la ciencia (un 32,9%), seguidos por internet (un 14,6%) y por los medios de comunicación tradicionales, tales como la televisión y los periódicos (un 12,8%). A diferencia de los casos europeos presentados en Grecia, el 68,3% de las iniciativas corresponde a casos eventuales u ocasionales, lo que limita su impacto, de acuerdo con un estudio publicado en el libro intitulado Diagnóstico de la divulgación de la ciencia en América Latina, editado por la Red de Popularización de la Ciencia y la Tecnología de América Latina y el Caribe (RedPop).

Elisa Von Brockdorff Performance en una plaza pública de Valeta, capital de Malta, como parte del curso Science in the City – Science and Arts Festival de 2015Elisa Von Brockdorff

Este trabajo fue elaborado a partir de una encuesta online realizada en 2016 entre administradores de institutos de investigación, periodistas, comunicadores científicos, grupos organizados de investigadores y comunicadores independientes, donde se obtuvieron 123 respuestas en 14 países de la región. Según los autores, pese a que hubo avances en la promoción de la cultura científica en la región, los vaivenes políticos y económicos generan discontinuidades para el sector. “Resulta más sencillo generar nuevas iniciativas de divulgación científica que mantener las existentes, por una cuestión de visibilidad”, comenta la periodista Luisa Massarani, investigadora del Núcleo de Estudios de Divulgación Científica del Museo de la Vida de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), en Río de Janeiro, y coautora del estudio.

Elisa Von Brockdorff Escultura de Elisa von Brockdorff para el festival maltés de 2012: los artistas son elegidos mediante un concurso públicoElisa Von Brockdorff

En Europa, incluso entre las fundaciones privadas o empleando modelos alternativos tales como la financiación colectiva de proyectos, la experiencia indica que la financiación de la divulgación científica depende, en gran parte, de las agencias públicas de fomento a la investigación, según el experto en ciencias de la comunicación Alexander Gerber, docente de la Universidad Rhine-Waal, de Alemania. Para el investigador, los recursos para la divulgación científica siguen siendo parte de las responsabilidades de los sistemas públicos de investigación y educación.

El análisis de los resultados específicos de las actividades de difusión fue una necesidad apuntada en el estudio latinoamericano. Según Gerber, esa laguna puede estar directamente relacionada con la falta de formación en el área. El investigador remarca que con frecuencia, las prácticas no tienen en cuenta el conocimiento acumulado en el campo teórico de la divulgación científica. “Por eso evaluar aquello que de hecho está aconteciendo en el intercambio entre ciencia y stakeholders (las partes interesadas) es algo extremadamente complejo”, sostiene. Esto ocurre incluso en Alemania, según Gerber. “El análisis constituye una actividad de investigación aplicada y debe involucrar métodos, expertises para realizarla, idealmente en combinación con alguna participación externa”, concluye.

Libro
PATIÑO BARVA, M. L., PADILLA GONZÁLEZ, J., MASSARANI, L. Diagnóstico de la divulgación de la ciencia en América Latina: Una mirada a la práctica en el campo.
León: Fibonacci – Innovación y Cultura Científica, A. C., RedPOP, 2017, 144 p.