Imprimir Republicar

Medio ambiente

El retorno del desmonte

La tasa oficial calculada por el Inpe apunta 10.129 km2 de área deforestada en la Amazonia en 2019, el valor más alto desde 2008

Léo Ramos Chaves

La tasa oficial confirmada de deforestación de la denominada Amazonia Legal en Brasil durante el año pasado fue de 10.129 kilómetros cuadrados (km2), un 34% más que en 2018 (7.536 km2), según los datos reportados por el Proyecto de Monitoreo Satelital de la Deforestación en la Amazonia Legal (Prodes), del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, por sus siglas en portugués). La cifra definitiva, cuyo cálculo le sirve al gobierno brasileño para formular eventuales políticas públicas ambientales, es ligeramente mayor que el índice preliminar de deforestación divulgado por el Inpe en diciembre del año pasado, que apuntó 9.762 km2. “Esta pequeña variación en relación con las estimaciones que habíamos divulgado se encuadra dentro de lo previsto”, dice el experto en monitoreo remoto Cláudio Almeida, coordinador del Programa de Monitoreo de la Amazonia y otros Biomas del Inpe. “Hemos vuelto a trasponer la barrera psicológica de los 10 mil km2 de deforestación anual”.

Desde 2008, cuando el cómputo del Prodes fue de 12.911 km2 de desmontes en la región, que la tasa no era tan alta. El sistema comenzó a registrar la deforestación en la Amazonia Legal en 1988. El año más crítico de la secuencia histórica fue 1995, cuando se talaron más de 29 mil km2 de selva. El segundo peor registro fue en 2004, con más de 27 mil km2 deforestados. El año Prodes, tal como se lo denomina, incluye los datos recabados entre agosto del año anterior y julio del año en curso. Así pues, la tasa de deforestación de 2019 toma la información registrada entre agosto de 2018 y julio de 2019.

Más de un 40% de la deforestación total en la Amazonia Legal del año pasado se concentró en el estado de Pará, donde el área de vegetación arrasada aumentó un 52% en comparación con el año anterior. En 2019, se destruyeron 4.172 km2 de vegetación nativa en ese estado, frente a 2.744 km2 en 2018. Después de Pará, los estados que sumaron los mayores porcentajes de tala de la vegetación autóctona fueron Mato Grosso, Amazonas y Rondônia, con el 17%, 14% y 12% del área verde eliminada en 2019, respectivamente. En conjunto, estos cuatro estados sumaron casi el 85% del área deforestada durante el año pasado. La tasa anual del Prodes se calcula a partir de los registros tomados por satélite de lo que se denomina tala a ras del suelo, o tala rasa, en áreas de al menos 6,25 hectáreas (0,0625 km2). La tala rasa elimina toda y cualquier vegetación existente sobre una superficie determinada.

El Inpe también divulgó otro cálculo que muestra el aumento de la deforestación en la Amazonia Legal. Se trata de lo que se denomina incremento del desmonte, que igualmente se basa en los datos del Prodes, pero comprende la tala de la vegetación en áreas de cualquier tamaño, incluso menores a las mencionadas 6,25 hectáreas. Este abordaje apunta que el total de la superficie talada en la Amazonia en 2019 fue de 10.896 km2. Este incremento, que se comenzó a calcular a partir de 2008, tiende a ser algo mayor que la tasa oficial de deforestación. Pero a grandes rasgos, ambas cifras apuntan una misma tendencia. Sin embargo, el incremento permite hacer un seguimiento de la evolución de la tala de bosques en municipios, unidades de conservación y territorios indígenas, filtros que no pueden adoptarse en el cálculo del índice anual. “Así podemos conocer con exactitud la ubicación de cada área deforestada”, relata Almeida.

Tanto en las unidades de conservación forestal como en las tierras indígenas, el aumento de la deforestación fue récord en 2019. En las áreas naturales protegidas se talaron 1.110 km2 de vegetación durante el año pasado, un 45% más que en 2019 (767 km2). El Área de Protección Ambiental (APA) Triunfo do Xingu, creada en 2006 por el gobierno del estado de Pará, perdió 436 km2 de bosques y, por sí sola, representó el 40% de la deforestación total registrada en unidades de conservación durante el año pasado. En cuanto a los territorios indígenas, la deforestación sumó 497 km2, casi el doble de los 260 km2 de bosques talados en 2018 en ese tipo de terrenos. En 2019, aproximadamente la cuarta parte del desmonte en tierras indígenas se concentró en la reserva Ituna-Itatá, en el estado de Pará, en los alrededores de la Central Hidroeléctrica de Belo Monte. Se talaron 120 km2, poco menos del 10% de la superficie total que ocupa la reserva indígena. El segundo territorio indígena más deforestado, con 85 km2 de vegetación suprimida en 2019, fue el de la reserva Apyterewa, también en el estado de Pará.

Lo preocupante es que los datos de los primeros cinco meses de 2020 siguen mostrando un incremento de las talas en la Amazonia Legal. Según la información que suministra el Sistema de Detección de la Deforestación en Tiempo Real (Deter), otro programa de monitoreo del Inpe, entre enero y mayo de este año fueron talados 2.034 km2 de bosques en la región, un 34% más que en el mismo período de 2019. “Lamentablemente, la deforestación está fuera de control. El aumento en lo que va de este año es muy preocupante porque está ocurriendo antes de la finalización de la estación de lluvias en la Amazonia, comenta el físico Ricardo Galvão, de la Universidad de São Paulo, quien fue director del Inpe entre 2016 y agosto del año pasado. El mayor volumen de deforestación en la región normalmente ocurre en la época menos húmeda, entre finales de mayo y octubre. Galvão fue destituido de su cargo en el Inpe luego de defender la exactitud y la veracidad de los datos de la deforestación registrados por el instituto, que habían sido puestos en duda, sin fundamento, por el presidente de la República y ministros del estado (lea la entrevista con el físico).

Los sistemas Prodes y Deter no son los únicos que indican un repunte de la tala de la vegetación en la Amazonia. La fiscalización efectuada por entidades de la sociedad, tales como el Sistema de Alerta de la Deforestación (SAD), del Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon), y el MapBiomas Alerta, de la organización no gubernamental (ONG) MapBiomas, también apuntan a un alza de la deforestación en la mayor selva tropical del planeta.

Republicar