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Si usted vive en São Paulo y conoce razonablemente su ciudad, cierre los ojos y piense en las primeras imágenes que le vengan a la cabeza. Probablemente en éstas no faltarán los peatones andando de prisa por el Centro o por la Avenida Paulista. Tampoco dejarán de aparecer los límites impuestos por los ríos Pinheiros y Tietê y los puentes archicongestionados al caer la tarde. Por supuesto, usted verá también los rascacielos famosos: el edificio del Banespa, la Terraza Italia o el Copan. ¿Algunas palabras referentes a ese escenario? Trabajo, ajetreo, progreso, modernidad, oportunidades y ruido.

Los estereotipos de la capital paulista, así como los de cualquier otra gran ciudad, permanecen en la memoria de sus habitantes. Son frutos de las vivencias de los individuos en la metrópolis, pero también, de las imágenes trasmitidas por el cine, la televisión, los periódicos e incluso la literatura. Tal la observación de Andréa Cláudia Miguel Marques Barbosa, que escribió la tesis intituladaSão Paulo: Ciudad Azul. Análisis de la Construcción de un Imaginario de la Ciudad a Través del Cine Paulista de los Años 80 , en el Departamento de Antropología de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la Universidad de São Paulo (USP).

Durante cuatro años, y con el financiamiento de la FAPESP, bajo la forma de una beca de doctorado, Andréa analizó, desde el punto de vista antropológico, la visión de la ciudad de São Paulo existente en siete filmes producidos por cineastas paulistas en la década del 80. Observó con atención también los modos de los personajes (los individuos) para vérselas con la ciudad. Ubicada como espectadora privilegiada, Andréa vio y revió decenas de veces, escuchó e interpretó obras de Wilson Barros, Chico Botelho, Carlos Reichenbach, Guilherme de Almeida Prado y Cecílio Neto. “Elegí films de la década del 80 porque ése fue el período en el cual la temática urbana fue muy común en el cine nacional”, explica la investigadora. “Y eso no fue privilegio de São Paulo; en otros lugares del país también sucedió”.

El primer film de la lista esDisaster Movie , de 1979, un cortometraje de Wilson Barros. Los otros son:Diversões Solitárias (Wilson Barros, 1983),Cidade Oculta (Chico Botelho, 1986),Anjos da Noite (Wilson Barros, 1987),Anjos do Arrabalde (Carlos Reichenbach, 1987),A Dama do Cine Xangai (Guilherme de Almeida Prado, 1988) yWholes (Cecílio Neto, 1991). “El primero y el último film en orden cronológico no fueron realizados durante la década de 80, pero contienen las mismas características de los demás”, observa Andréa.

Las películas fueron seleccionadas entre decenas de opciones, por haber sido producidas, en su mayoría -con excepción deAnjos do Arrabalde (Los Ángeles del Arrabal), del ya veterano Carlos Reichenbach-, por cineastas recién graduados, los llamados jóvenes cineastas paulistas. El punto en común entre algunos de éstos es el hecho de que utilizaron recursos técnicos en las áreas de fotografía e iluminación provenientes de la publicidad. “Al graduarse, estos cineastas encontraron grandes dificultades para actuar como autores”, explica la investigadora. “Por tal motivo muchos de ellos trabajaron con publicidad, y en esta área, que cuenta con mejores recursos económicos, adquirieron un cierto gusto por el rebuscamiento técnico al cine.

Reivindicación

Irónicamente, utilizando tales recursos, estos directores también lograron romper con algunas limitaciones impuestas por el patrón de patrocinio vigente a la época, el de Embrafilme, la entidad oficial de financiamiento al cine en Brasil. Actualmente, muchos cineastas reivindican la creación de un organismo similar, ya que Embrafilme fue extinguida por el ex presidente Fernando Collor de Mello, y la política actual de financiamiento al cine se da por medio de las leyes de incentivo fiscal, principalmente la Ley Audiovisual, de la órbita federal.

Desde el punto de vista histórico, los años 80 representaron grandes transformaciones para la cinematografía nacional. Con las muertes de Glauber Rocha, Joaquim Pedro de Andrade y Leon Hirszman, se produjo una superación del modelo hiperrealista del Cine Nuevo. La luz ambiente dejó su lugar a la iluminación artificial, y las películas nocturnas se volvieron posibles, como varias en la lista de Andréa lo demuestran:Cidade Oculta, Anjos da Noite y A Dama do Cine Xangai .

“Aunque que no de manera consciente, estos cineastas formaron un movimiento estético”, afirma a doctoranda. “Al margen de los recursos técnicos, desarrollaron temáticas comunes”, dice.Disaster Movie , de Wilson Barros, aborda la cuestión de la incomunicabilidad entre los seres humanos, idéntico tema deDiversões Solitárias , del mismo cineasta. La marginalidad social o cultural, por medio de personajes outsiders, está presente tanto enCidade Oculta como enAnjos do Arrabalde . Esta película, aun cuando contrasta con las demás -al margen de ser producida por un cineasta veterano y autodidacta, preservaba el realismo del Cine Nuevo-, fue escogida precisamente a causa de su temática. “El tema principal es el de la relación entre el individuo y la ciudad”, afirma.

Al comenzar sus estudios, la investigadora creía que habría algunas constantes en las películas: la soledad, la violencia y la fragmentación. Para sorpresa suya, por lo menos uno de estos elementos, el de la sensación de fragmentación, noera vivenciado por los personajes. “Al crear estrategias para sobrevivir en esta inmensa ciudad, los personajes efectuaban una selección entre los miles de referencias existentes en ella para construir una ciudad propia, un transcurso personal”, analiza la antropóloga.

“El personaje Anjo, deCidade Oculta , por ejemplo, trabaja en una draga, retirando la basura acumulada en el fondo del río. Anjo construye un mundo propio con los objetos hallados (un anillo, un juguete, una foto) en la basura”, cuenta Andréa. “Son objetos que constituyen simbólicamente su propia ciudad, es decir, no un amontonado de fragmentos y referencias, sino una totalidad”, explica.

Recurso audiovisual

Para comprender mejor la influencia de las imágenes cinematográficas sobre el cotidiano de los paulistanos, Andréa echó mano del propio recurso audiovisual analizado teóricamente en su tesis. Salió a las calles de la ciudad entrevistando a todo tipo de ciudadanos, desde el vendedor ambulante hasta el dueño del restaurante o el ejecutivo de la Bolsa de Valores, y produjo un video de diez minutos. “La pregunta básica era: ¿que significa para usted la ciudad de São Paulo?”, cuenta la investigadora. Al ir más allá de las primeras impresiones, Andréa escuchó pacientemente a los entrevistados y llegó a la conclusión de que existía una estructura común en el discurso construido por todos éstos, muy semejante a la construcción de la ciudad que aparecía muchos de los personajes de las películas analizadas.

“En un primer momento, las personas se valen de estereotipos de la ciudad: 'Es una ciudad difícil, pero solamente aquí hay oportunidades', 'es la ciudad del progreso' “, comenta Andréa. En un segundo momento, según señala la investigadora, el individuo suele insertarse en ese estereotipo, con declaraciones del tipo: “Es difícil, me levanto a las 5 de la mañana y llego a las 11 de la noche, pero tengo trabajo”, por ejemplo. Cuando la charla sigue, resalta Andréa, se descubre que las personas también construyen su propia ciudad, la ciudad que es posible para ellas. Dentro de esa construcción, la investigadora encontró otro hecho interesante. “La noción de que en la gran ciudad solamente hay lugar para el individualismo es errónea”, dice. “Esto se debe a que las personas pertenecen a grupos, nunca están solas totalmente, y así acaban construyendo ciudades simbólicas semejantes y redes de solidaridad para sobrevivir”, observa.

Con estos elementos, Andréa resume dos conclusiones de su tesis. Primeramente el tránsito de doble mano en el que, por una parte, la construcción simbólica del cine alimenta la vida y la imagen que las personas tienen de la ciudad, y por otra, esa memoria también alimenta el trabajo de los cineastas. La segunda conclusión es que no hay una ciudad, sino varias ciudades en la propia São Paulo y en los filmes que la retratan. Esto que no significa necesariamente una fragmentación, sino la intersección de varias totalidades. “Una persona puede pertenecer a uno o a diversos grupos al mismo tiempo”, siempre y cuando así lo decida. “Es como un bancario que esconde sus tatuajes durante el día, cuando defiende sus intereses laborales, pero a la noche se transforma en un punk y se agota bailando”, ejemplifica. Son las complejidades de la urbe moderna.

El Proyecto
São Paulo: Ciudad Azul. Análisis de la Construcción de un Imaginario de la Ciudad a través del Cine Paulista de los Años 80
Modalidad
Beca de doctorado
Becaria
Andréa Cláudia Miguel Marques Barbosa – (FFLCH/USP)
Directora de Tesis
Sylvia Caiuby Novaes – (FFLCH/USP)

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