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Museo

El arte al alcance de las manos

La acción del MAC permite que deficientes visuales puedan tener acceso al acervo con explicaciones

EDUARDO CESARDeficiente visual y Dilma de Melo Silva con una escultura: las obras con relieves y surcos son esenciales para la experiencia EDUARDO CESAR

Un deficiente visual paseando por los pasillos de un museo puede parecer una escena extraña. Pero al menos en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo (MAC/USP), eso es actualmente un hecho bastante común.Creado hace cerca de diez años, el proyecto Museo y Público Especial realiza exposiciones que permiten la fruición del arte por parte de los portadores de las más diversas deficiencias, físicas y mentales. La iniciativa recibió una beca de auxilio a la investigación de la FAPESP en 1997. La directora de la división de educación del MAC en el período de 1994 a 1998, Dilma de Melo Silva, cuenta que, cuando se trabaja con el público especial, la palabra clave es “multisensorial”. “El primer paso al realizar una de esas exposiciones es escoger, dentro del acervo del museo, temas que pueda ser interesante destacarlos”, explica.

Con el tema escogido, es necesario pensar cómo las obras pueden ser adaptadas. Como las reglas del museo no permiten el contacto manual con pinturas y esculturas originales, se confeccionan réplicas en materiales resistentes a varios meses de manipulación. “La única forma de que los portadores de deficiencias visuales congénitas o adquiridas, por ejemplo, perciban el museo, es tocando”, explica la educadora Amanda Fonseca Tojal, que coordina las exposiciones y los programas educativos del proyecto.

Revelaciones
Denominadas El Toque Revelador , las exposiciones son planeadas para permanecer cerca de dos años en exhibición. Además de las réplicas, el equipo -compuesto por artistas plásticos, diseñadores , restauradores, conservadores del museo, educadores y profesores- se concentra en elaborar el material didáctico de apoyo, como catálogos en braile y kits de orientación. “La mayor preocupación es para que sea una visita interactiva, en la cual todo pueda ser tocado”, afirma Amanda. Para ello, son explotados -además de las artes plásticas- recursos como la dramatización, poesía, juegos, música e incluso la práctica en atelieres. En la exposición La Poética de las Formas , por ejemplo, actualmente en el MAC, se confeccionaron réplicas de seis esculturas con características abstractas, de celebrados artistas plásticos como Hidekazu Hirano, Karl Hartung, Laci Freund, Nicolas Vlavianos, Rubem Valentin y Walter Linck.

“Cuando comenzamos, necesitábamos ir en busca de escuelas e instituciones, que no creían que el museo fuera un lugar para portadores de deficiencias”, cuenta Amanda. “Además, losprofesores temían que sus alumnos pudieran dar trabajo”, continua. Diez años después, hay una gran demanda y algunas escuelas agendan sus visitas con un año de antelación.Pero lejos de darse por satisfecho, el equipo del MAC continuó encarando desafíos. Uno de ellos fue adaptar pinturas para los deficientes, como en la exposición Retratos y Autorretratos , que trabajó con cuadros del acervo. “La idea es hacer que el niño piense en su propia identidad”, cuenta Dilma. Amanda recuerda que, al principio, trabajaba solamente con esculturas, pues no creía que obras bidimensionales pudieran producir buenos resultados con deficientes. Pero fue justamente un ciego quien lanzó la idea, tras leer en braile cuestiones sobre el modernismo brasileño y haberse interesado principalmente por el trabajo de Anita Malfatti. “Me preguntósi había alguna manera de que una persona que no ve lograse percibir el trabajo de la pintora”, cuenta Amanda.

A pesar de las críticas, provenientes de algunos artistas que reclamaban por la “pérdida del aura de las obras” -pues muchas reproducciones no contenían todos los detalles de las pinturas originales-, el resultado fue considerado positivo por el equipo. “Los deficientes comenzaron a aprender a ‘ver’ la obra de arte a su manera, principalmente a través de las manos, en el caso de los ciegos”, festeja Amanda. “Pero las reproducciones, con relieves y surcos, son esenciales, porque la mayoría de las obras de nuestro acervo está compuesta por pinturas al óleo y aun cuando fuera permitido tocarlas, no serían perceptibles solo pasando la mano”, explica.

La educadora resalta la importancia de comprender las características de cada deficiencia para montar una exposición que atienda a todos. Ella cuenta que, muchas veces, existen personas con diferentes grados de deficiencia en un mismo grupo. “Por más que conversemos antes con el profesor para conocer al grupo, a veces algunas personas tienen dificultad para interactuar, lo que hace que cada visita sea única”, afirma. Por eso dichas visitas nunca duran menos de dos horas y son siempre realizadas con grupos pequeños, compuestos de, como máximo, 20 personas.

Arte y artesanía
Tras diez años de exposiciones en el MAC, Amanda, que defendió en 1999 su disertación de maestría titulada El Museo de Arte y el Público Especial , tiene experiencia de sobra en el tema. En un curso que dicta para profesores, la educadora enfatiza la diferencia entre enseñar arte y artesanía. “Existen dos caminos para la práctica artística”, afirma. “Las instituciones generalmente usan la artesanía, pero no implica enseñanza del arte”. La experiencia artística, segundo ella, esta relacionada con el conocimiento del arte, la creatividad y la individualidad.

Las exposiciones tienen costos considerados altos por el museo: cerca de 40 mil reales cada una. Quizás por eso todavía sigan siendo iniciativas casi exclusivas del MAC. “Hace algún tiempo, los museos afirmaban que no estaban en condiciones de pagar este tipo de proyecto”, cuenta Amanda. “Pero ya comienzan a percibir la importancia de que sean abiertos para todos, incluso como forma de divulgar su trabajo”. Ella resalta iniciativas del Museo de Arte Moderno de São Paulo (Masp) y del Sesc (Servico Social del Comercio) de São Luís do Maranhão. Además, la educadora fueconsultora del trabajo para el público especial de la Muestra del Redescubrimiento , que recibió a cerca de 5 mil deficientes.

A partir de junio, el equipo de Amanda estará comenzando a preparar la próxima acción dentro del museo: un trayecto por el MAC, utilizando el acervo disponible. El público especial será acompañado por un “vehículo multisensorial”, en el que estará el material de apoyo relacionado con las obras seleccionadas. Las visitas se realizan los días martes y pueden agendarse por teléfono: (05511) 3818-3327 y (05511) 3818-3559.

El proyecto
El Museo y la Persona Deficiente (nº 97/12756-8); Modalidad Línea regular de auxilio a la investigación; Coordinadora Dilma de Melo Silva – Museo de Arte Contemporáneo de la USP; Inversión R$ 38.050,00

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