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Política C&T

Educación y democracia

La Capes cumple 50 años apostando a la formación de recursos humanos

La Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) celebró el día 11 de julio sus 50 años de existencia. Creada bajo la forma de una campaña del Ministerio de Educación (MEC) para el perfeccionamiento de la enseñanza superior, la agencia desempeñó a los largo de toda su historia un papel relevante en la formación de recursos humanos. Desde su surgimiento en 1965, los programas de posgrado en Brasil se multiplicaron vertiginosamente. Son hoy más de 1.500, con más de 2.300 carreras de maestría y doctorado. El año pasado, esas carreras registraban un total de 100 mil estudiantes matriculados.

“La Capes, ideada por un grupo en el cual se destacaba Anísio Teixeira, surgió de la percepción de que la calificación de la enseñanza superior, con la creación de condiciones estructurales y formación de personal, sería fundamental para el desarrollo del país”, comenta Luiz Loureiro, director de Programas del organismo. Adepto a la visión de educación del filósofo norteamericano John Dewey, Teixeira fundó la Universidad del Distrito Federal en 1935. En 1960, fundaría también la Universidad de Brasilia (UnB), de la cual se convertiría en rector en 1964. “Anísio Teixeira, que permaneció al frente de la Capes hasta 1962, era un fervoroso defensor de la educación pública como instrumento democrático”, dice Loureiro.

“Tres factores contribuyeron para la fundación de la Capes”, observa el historiador Shozo Motoyama, director del Centro de Historia de la Ciencia de la Universidad de São Paulo (USP). “El primero fue la inserción en la Constitución de 1946 de la exigencia de que el gobierno federal destinara un 10% de su presupuesto a la educación; el segundo, un fuerte movimiento de los intelectuales brasileños en pos de mejoras en la enseñanza, que se tornaría conocido como Escuela Nueva”, dice. “Por último, el tercero, fue la importancia de la ciencia y la tecnología durante la II Guerra Mundial, que llamó la atención del gobierno de Getúlio Vargas hacia la necesidad de perfeccionar la enseñanza superior para la formación de ingenieros, científicos e investigadores.”

“En sus primeros tiempos, la Capes, al tratarse de una campaña del Ministerio de Educación, veía su acción limitada por la falta de un presupuesto propio y concentraba esfuerzos en la formación de becarios en el exterior”, cuenta Loureiro. La institución conquistaría una partida presupuestaria propia al final de los años 50 y se consolidaría en 1966, cuando después de haber respondido al Gabinete de la Presidencia de la República, volvió a subordinarse al MEC. “Otro momento importante en la historia de la Capes es la creación, en 1972, de su sistema de evaluación de posgrado, que en 1976 pasó a ser divulgado”, comenta. El sistema, fundamentado en comisiones formadas por especialistas de las más diversas áreas, sirve de base para la definición y ejecución de las políticas de desarrollo del posgrado nacional y, en última instancia, determina la no continuidad de los cursos de baja calidad.

En 1990, Fernando Collor de Mello extinguió a la Capes, provocando una fuerte reacción de la comunidad académica. Pocos meses después, la agencia fue reactivada, con status de fundación. El presupuesto de la Capes, afirma Loureiro, se ha mantenido estable en torno de los 450 millones desde reales 1998. Los programas de la institución se agrupan en cuatro categorías básicas: becas en el país y en el exterior; cooperación interinstitucional en el ámbito nacional e internacional; apoyo a la infraestructura de enseñanza e investigación; e iniciativas de menor porte para la atención de las necesidades específicas de la formación de posgrado.

En el primer grupo, el principal programa es la distribución de becas, para el cual se destinaron 308 millones de reales el año pasado. La Capes distribuyó 20.827 becas de este tipo en 2000: 11.652 para maestrías y 9.175 para doctorado. El número de becas en el exterior distribuidas por la institución se mantiene estable en alrededor de 1.500 .

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