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Especial

Un hospital veterinario que es referencia en San Pablo

En Jaboticabal, la preocupación es la extensión

La Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de Jaboticabal recibió cerca de 6.5 millones de reales del Programa de Infraestructura para la reforma de sus laboratorios e instalaciones de investigación. Creada en 1964 e integrada a la Unesp en 1976, cuando surgió la universidad, la facultad siempre se destacó en las diversas líneas de investigación agronómica y veterinaria, como nutrición animal y tratamiento de las diversas especies, semillas, plantas de forraje, manejo de malezas y control biológico de plagas y genética.

La modernización de los laboratorios permitió a sus investigadores estar en la líena de frente de los estudios más avanzados. Muchos participaron de los proyectos Genoma Xylella, Genoma Xanthomonas citri y Genoma Caña de Azúcar, y continúan participando en la red de laboratorios ligados al proyecto Genoma Funcional de Xylella Fastidiosa, tendiente a obtener informaciones sobre los mecanismos implicados en el modo de acción de los genes de la bacteria. La facultad es sede también del Brazilian Clone Collection Center, el primer centro de almacenamiento de genes de bacterias y caña de azúcar.

Pero desde su creación, la facultad siempre se preocupó en llevar el conocimiento obtenido a la comunidad. El Hospital Veterinario se puede citar como un ejemplo de esta integración entre enseñanza, investigación y extensión. Allí, los alumnos tienen clases en aulas integradas a las actividades del hospital, que, por su parte, con centros quirúrgicos modernos, puede poner en práctica nuevas técnicas y ofrecer una mejor atención.

Desde que fue construido, hace 27 años, el Hospital Veterinario es referencia en la región nordeste del estado de São Paulo. No obstante, sus instalaciones eran inadecuadas, según el profesor Aparecido Antonio Camacho, del Departamento de Clínica y Cirugía Veterinaria. Con los recursos del Infra, se recuperó este departamento más los de Medicina Veterinaria Preventiva y Reproducción Animal y de Patología Veterinaria.

En el área de Clínica y Cirugía Veterinaria, se reconstruyeron 800 metros cuadrados. En este departamento, que trata y realiza operaciones en animales pequeños, las atenciones aumentaron un 25%, llegando a un promedio diario de 35 intervenciones. “El techo, de lana de vidrio, convertía el calor en algo insoportable en los días más calurosos; el piso no era lavable; las redes hidráulica y eléctrica estaban a la intemperie, con riesgo de incendio y de caídas de tensión frecuentes”, enumera Camacho. El departamento fue ampliado y recibió nuevos ambientes, lo que permitió separar las prácticas ambulatorias de las emergencias, y éstas, de los actos quirúrgicos. La clínica odontológica, equipada para operaciones, posibilitó el ofrecimiento de un servicio inédito en el hospital y creó un ambiente propicio para el desarrollo de estudios.

Diagnósticos y cirugías
Los recursos del Infra posibilitaron también la compra de aparatos para anestesia y de facoemulsificación – utilizado en operaciones de catarata -, debidamente instalados en un ala exclusiva para cirugías oftalmológicas en pequeños animales. Antes de la reforma, estas operaciones se realizaban manualmente, con un índice de éxito del 20%, escaso si se lo compara con la nueva técnica, con la cual el porcentaje de éxito llega al 90%. Mediante la facoemulsificación, el cristalino es fragmentado y aspirado de manera ultrasónica.

Otro equipo, el de electroretinografía, adquirido un año antes, permanecía guardado por falta de instalaciones físicas apropiadas para instalarlo, relata el profesor José Luiz Laus, responsable de oftalmología. Único en su género en una escuela pública en América del Sur, este aparato, que sirve para diagnosticar enfermedades de la retina, pasó a examinar tres animales por semana.

Antes de la reestructuración, atenciones quirúrgicas, emergencias y prácticas ambulatorias se realizaban en el mismo espacio. “No teníamos la higiene necesaria para realizar operaciones, existía un alto riesgo de contaminación”, resalta Camacho. Actualmente, además del quirófano oftalmológico, el hospital tiene un quirófano general también equipado con recursos del Infra. El sector de cardiología, otra novedad hecha posible por el programa, permitió la expansión de las investigaciones sobre enfermedades de miocardio. También el laboratorio de emergencia y de anestesiología recibieron recursos del programa. “Con toda seguridad, hoy conseguimos salvar más vidas que el año pasado”, celebra Camacho, resaltando además la mejora de las condiciones para realizar investigaciones sobre nuevos agentes anestésicos.

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