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Carta del editor | 68

Avance sobre el cáncer

Un equipo del Centro del Genoma Humano del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo (USP), concretó recientemente un descubrimiento que, de entrada, generó dos buenas nuevas para el conocimiento científico. Los investigadores demostraron que es posible reconocer un marcador del cáncer de próstata en el gen COL18A1 -lo que abre el camino para el diagnóstico precoz. El trabajo no significa que fue hallada la causa de este tipo de tumor – el segundo en frecuencia entre los hombres en Brasil. Pero ya es posible saber que las personas con el gen modificado tienen un riesgo real de desarrollar la enfermedad. La relevancia de este descubrimiento puede medirse por el hecho de que el mismo fue estampado en la portada de la edición del 15 de octubre de la revista Cancer Research, de la Asociación Americana de Investigación sobre el Cáncer: he ahí la segunda buena nueva. La publicación es una de las más importantes del área a nivel mundial. No todos los meses un grupo de investigadores brasileños logra ambas cosas: finalizar un trabajo de gran significación científica y conquistar un reconocimiento internacional. También vale la pena subrayar que el centro del Instituto de Biociencias es uno de los Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepids), patrocinados por la FAPESP. Conozca los detalles de esa investigación a partir de la página 40.

Para discutir los rumbos en ciencia, tecnología e innovación durante los próximos diez años, se reunieron en Brasilia, entre el 18 y el 21 de septiembre, 1.200 investigadores, empresarios, parlamentarios y representantes de ministerios, agencias de fomento y fundaciones de apoyo a la investigación. Todos participaron de la Conferencia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. El objetivo: realizar el diagnóstico de los obstáculos que se interponen al avance tecnológico en Brasil y definir estrategias para consolidar y expandir la investigación académica y la innovación empresarial. Los participantes no escamotearon el análisis de los problemas en profundidad -pero siempre con predisposición para sugerir posibles salidas. Los empresarios, por ejemplo, criticaron la falta de definición de una política industrial para las inversiones en innovación y reclamaron medidas fiscales que podrán aumentar la competitividad externa de los producto brasileños en el exterior. Algunos investigadores, a su vez, se mostraron optimistas: el país debe mirar hacia adelante y olvidarse de las oportunidades perdidas en las últimas décadas. El saldo general del encuentro puede verse en la página 14.

Un buen ejemplo de la relación entre las universidades y las empresas se observa en otro reportaje de esta edición, que aborda dos proyectos que ayudan a Petrobrás a mejorar su eficiencia en la extracción de petróleo en aguas profundas. Un estudio llevado a cabo en la Escuela Politécnica de la USP mostró cómo se pueden aprovechar de manera más eficaz los superpetroleros de casco simple, tales como las plataformas oceánicas. Actualmente, este trabajo ayuda a Petrobrás a cumplir sus metas.

En la sección Humanidades se puede encontrar un tema más ameno, pero no menos intrincado: “cómo es el usuario de Internet, ese nuevo tipo de lector” La respuesta puede encontrarse en un reportaje que desmenuza el universo del internauta. Para finalizar, un suplemento especial acompaña esta edición. En esta ocasión, Pesquisa FAPESP muestra la marcha del programa Investigación en Políticas Públicas, proyectos financiados en asociación con organismos públicos, gubernamentales y no gubernamentales. Un buen ejemplo acerca de cómo transmitirle conocimiento a la sociedad.

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