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Ingeniería electrónica

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Proqualit desarrolla en Brasil un equipo de TV por abono vía satélite

miguel boyayanEl todavía elitizado servicio de televisión paga por satélite podría tornarse más accesible en los próximos años, gracias a un proyecto de Proqualit, una empresa que recibe financiamiento de la FAPESP en el ámbito del Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE). La idea fue desarrollar en el país equipos de recepción de señales de satélite para televisión, en el marco de una iniciativa pionera para reducir las importaciones que dominan el sector y abaratar el costo inicial del producto para el consumidor.

Los primeros conjuntos de antenas miniparabólicas y amplificadores de bajo ruido (Low Noise Block-LNBs) totalmente brasileños deben salir al mercado antes de fin de año, sumándose así a los 1,2 millones de receptores residenciales de satélites ya instalados en el país. Más allá de la nacionalización, los equipos desarrollados en la sede de Proqualit, en São José dos Campos, reducirán los costos de instalación y mantenimiento.

Fundada en 1991, Proqualit empezó con el montaje de placas de circuitos impresos. “Actualmente, desarrollamos alrededor de 150 familias de productos para recepción, transmisión y distribución de señales de TV para emisoras de aire (abiertas) y por abono”, informa el ingeniero electrónico Alexandre Nunes da Trindade, director de desarrollo. La empresa recurrió a la consultoría de investigadores y ex investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, sigla en portugués), en São José dos Campos. Con todo, gran parte del proyecto fue desarrollada por los propios técnicos e ingenieros de Proqualit.

Apoyo decisivo
Para Trindade, el desarrollo de este equipamiento no fue un camino natural: “El apoyo de la FAPESP fue decisivo ya que técnicamente, trabajar con este tipo de frecuencia de recepción de señales es muy difícil. La empresa no podría disponer de recursos propios para dominar esta tecnología y, con el proyecto del PIPE, dimos un salto en la generación de conocimiento”.

El proyecto comenzó al final de 1997. Primero se desarrolló un sistema de recepción, amplificación y conversión de las señales de TV utilizadas en Brasil por las operadoras del sistema DTH (Direct to Home), hoy dominado por Sky (Organizaciones Globo) y por Direct TV (ex grupo Abril y actual Galaxy Latin America). En la segunda fase, el equipo técnico construyó el prototipo de la placa del circuito impreso montada en una caja propia, pero provisoria. Ésta fue aprobada en los tests y la evaluación final será realizada con el reflector parabólico, el amplificador de bajo ruido y el receptor.

Falta aún para su conclusión, el desarrollo de la parte mecánica y herramental de la caja en donde están acondicionados el receptor y el conversor. “Este producto solamente funciona en cajas adecuadas, en las que no exista pérdida de señales. La caja posee una complejidad razonable y es en eso que trabajamos en el momento”, explica Trindade. En el desarrollo de la caja también existe absorción de tecnología, como la creación de herramientas de producción en las cuales Brasil aún no tiene historia. Después de acumular inversiones que llegan a 700 mil reales, la finalización del proyecto está prevista para noviembre próximo.

Un cliente antiguo
Proqualit ya ha les presentado el proyecto de comercialización a las empresas que operan las televisiones pagas por satélite. “Nosotros somos proveedores de otros productos para esas empresas”, cuenta Trindade. El mercado potencial de los canales de TV por abono, incluyendo los transmitidos por satélite (DTH), cable y MMDS (Multipoint Multichanel Distribuition System), es estimado en 3,1 millones de abonados. Después de cierto período de estancamiento, se nota desde el final de 1999 una significativa recuperación del crecimiento. Este año, el sector registraría un crecimiento del 20% y se prevé una duplicación del número de abonados en los próximos cinco años.

Entre los fabricantes nacionales que producen los receptores de satélite, pero importan el conjunto de antenas y amplificadores de bajo ruido (LNB), se encuentran Gradiente, Philips y Century. El principal atractivo del equipamiento de Proqualit será el costo final del producto. Al promover la manufactura de antenas a un costo más bajo, la empresa pretende hacer factible el acceso a la TV vía satélite también para la clase C.

Un paso al frente
A partir de este nuevo equipamiento, la empresa realiza un salto tecnológico para desarrollar otros productos de punta, no solo para uso televisivo, sino también para los nuevos servicios de telefonía inalámbrica. “En la práctica, este es también un proyecto estratégico para el futuro de la empresa”, justifica. Y ejemplifica: “Nosotros desarrollamos antenas para celular, que ocupan la franja de 800 a 900 megahertz, y ahora trabajamos con antenas para la franja de 1,8 a 3 gigahertz”, adelanta.

Esta última es utilizada para nuevas aplicaciones en telefonía inalámbrica, incluyendo los celulares de las bandas D y E (en la franja de 1,9 gigahertz), ya en funcionamiento en Europa y parte de Estados Unidos. El uso de esta franja permite el acceso a Internet por medio del televisor doméstico. Todo indica, por lo tanto, que cada vez más antenas estarán en el escenario de nuestro día a día.

Las señales, muy lejos de casa

Para entender mejor la dificultad técnica del proyecto de Proqualit es preciso conocer un poco mejor las exigencias de la operación de una recepción doméstica de una señal de TV vía satélite. El amplificador de bajo ruido, ítem principal del trabajo, es así denominado debido a que tiene la capacidad de recibir señales en niveles muy bajos. Esto significa que el mismo capta señales que casi se pierden junto al ruido que normalmente existe en el aire. Es más, logra amplificar solamente la señal y no amplificar el ruido.

No se trata precisamente de un filtrado: como la señal está muy distante de la Tierra – el satélite permanece en una órbita estacionaria a cerca de 36 mil metros de altitud -, la misma llega a la superficie a un nivel muy bajo, de menos 100 decibeles. Básicamente, el amplificador está compuesto por los siguientes elementos: primero una guía de onda en forma de corneta que recibe la señal de microondas. Es una pieza mecánica calculada para recibir exactamente esa franja de frecuencia de 12,5 gigahertz.

Después la señal original va hacia un mezclador y un oscilador. Este último genera una frecuencia muy próxima a la original, mientras que el mezclador efectúa la mixtura de las señales, de manera tal que se obtenga, al final, una señal de, por ejemplo, 100 MHz. En la práctica, se realiza la conversión y el tratamiento de señales de frecuencia. La señal resultante es entonces nuevamente amplificada para poder ser absorbida por el receptor de canales por satélite que está al lado del televisor. Una larga jornada para librarse de los ruidos y ampliar la señal de TV que llega del espacio.

El proyecto
Amplificador de Bajo Ruido con Conversor de Frecuencia en Banda KU (LNB-Low Noise Block) para su Utilización con Reflector Parabólico (nº 97/13253-0); Modalidad Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe); Coordinador Alexandre Nunes da Trindade – Proqualit; Inversión R$ 175.700,00 y US$ 27.206,40

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