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Ciencia

Minerales descubiertos en Brasil

Un compendio que actualiza los análisis y corrige errores mineralógicos acumulados durante siglos

miguel boyayanBrazilianita: un homenaje valiosomiguel boyayan

Un mineralogista del Instituto de Geociencias de la Universidad de São Paulo (IGc-USP) resolvió problemas de nomenclatura de minerales brasileños, complementó estudios antiguos y efectuó un relevamiento de todos los minerales descubiertos inicialmente en Brasil — en general por extranjeros -, los llamados minerales tipo de Brasil. Daniel Atencio dedicó cinco años a reunir informaciones dispersas y realizar análisis minuciosos, para producir el compendio Memoria de la Mineralogía Brasileña — su tesis de libre docencia de 1999.

Antes de 1959, cuando la Asociación Mineralógica Internacional creó una comisión especial en la cual Atencio representa a Brasil, había más de 100 minerales que eran tenidos como descubiertos en el país — sin contar las variaciones ortográficas o la atribución de varios nombres para un mismo mineral. Siguiendo directrices que la comisión fijó para validar sus nombres, Atencio verificó que cerca de 80 minerales debían ser rechazados — porque no eran realmente nuevos, o porque su estudio no reunía datos concluyentes. Así, la lista brasileña se redujo a 39 minerales.

Falta trabajo de base
“Es un número muy pequeño”, dice Atencio, “y ciertamente, éste no coincide con la riqueza mineral brasileña, que muchos comparan a las de Estados Unidos y Rusia”. Cada uno de esos países tiene más de 600 minerales descritos y a nivel mundial ya han sido descubiertos cerca de 4 mil. Esto sugiere que el suelo brasileño es poco explorado — al menos científicamente. La región de Poços de Caldas (Minas Gerais), por ejemplo, es rica en nefelina sienito, una roca alcalina en la que se desarrollan minerales raros, como el zirconio. En Rusia y en Canadá fueron encontrados en esa roca unos 200 minerales. En Brasil, solamente 20.

De los 39 minerales descubiertos en el país, 33 fueron descritos por extranjeros. “La mayoría de los alumnos solamente se interesa por la investigación aplicada, pero la aplicación, invariablemente, depende de informaciones que solo se obtienen con un buen trabajo de base”, dice Atencio, quien constató el problema al graduarse, en 1982. “Las descripciones, algunas de siglos pasados, se encontraban muy dispersas. Muchas de ellas se perdieron”. Hacía falta esfuerzo de compilación de datos. Decidido a poner orden en el asunto, Atencio descubrió errores y lagunas, ya que la mayoría de los trabajos era de los siglos XVIII, XIX y comienzos del siglo XX, cuando la tecnología aún no permitía análisis minuciosos.

El rescate de los estudios dispersos constituyó una gran labor. El mayor volumen fue enviado por el belga Jacques Jedwab, de la Universidad de Bruselas. Fueron localizados estudios raros, como los originales sobre el paladio, de William Hyde Wollaston (1766-1828), y el trabajo de 1833 de Lampadius e Plattner sobre la paladinita. El paladio es un metal que se encuentra en Minas Gerais, bajo la forma de granos opacos, en colores que van del blanco al gris metalizado pálido. La paladinita es un óxido de paladio que aparece en forma de granos grises.

Yerros de análisis
Los errores eran comunes porque los análisis eran realizados por vía húmeda: volúmenes relativamente grandes de minerales eran disueltos, de manera tal que muchas veces los resultados no se referían a un solo mineral, sino a mezclas. Pero con la microsonda electrónica es posible obtener composiciones químicas para áreas muy pequeñas.

Uno de los equívocos constatados involucra a la harbortita de la isla de Trauíra (Maranhão), descrita en 1932 por F. Brandt: al determinar la composición del mineral, el autor despreció al sodio y lo designó como un fosfato de aluminio hidratado. Atencio descubrió un estudio medio perdido en los Anales del 31º Congreso Brasileño de Geología (1980): “Era de investigadores brasileños, Marcondes L. Costa et al., que ya habían comprobado que el mineral hallado en la isla de Trauíra era, a decir verdad, un fosfato de aluminio y sodio — es decir, era otro mineral, ya conocido como wardita”. Resultado: el nombre harbortita fue suprimido.

La chernikovita, que forma placas de color verde limón, fue descrita en Rusia por Andrey Chernikov (1927 -), pero era llamada hidrógeno autunita. Había una segunda aparición en la capital paulista, en el distrito de Perus, bajo la forma de bastones que ocupan cavidades de turmalina granito. Los análisis de Atencio revelaron que el mineral no era del grupo de la autunita, y sí de la meta-autunita, y que contenía iones (H3O)+, y no simplemente H+, como se creía. Él renombró al mineral como chernikovita, en homenaje al mineralogista ruso.

Un mineral extraído en Poços de Caldas, descrito en 1948 por Djalma Guimarães (1894-1973), aparece en forma de cristales que ocupan cavidades de rocas y era llamado giannettita. Atencio analizó la estructura cristalina mediante rayos X y realizó el análisis químico puntual por microsonda electrónica: descubrió que se trataba de hainita, ya descrita en 1893 en la República Checa.

La djalmaíta — en octaedros pardo-amarillentos, pardo-verdosos o negro-parduzcos — también fue descrita por Guimarães, y en 1957 fue renominada como uranomicrolita. “Fue descrito como un mineral de tántalo y uranio, pero yo descubrí que su composición es muy variable. Algunas porciones son ricas en plomo, otras en uranio, otras en calcio, etc.” Su nombre, uranomicrolita, no es definitivo: dependerá de nuevos análisis.

Para comprobar los errores, se necesitan muestras, difíciles de obtener, sobre todo de minerales descritos cuando no era aún obligatorio enviarlas a un museo. En una de esas búsquedas, Atencio obtuvo los mayores cristales del mundo del llamado mineral X de Perus: son cristales tubulares alargados de color amarillo vivo. Descrito en 1965, no había sido sometido a análisis químicos cuantitativos porque no había cantidad suficiente. La conclusión de Atencio: el mineral X era furcalita, ya descrita.

Existen otros motivos para investigar pedreras de São Paulo, Minas Gerais y Goiás: “Sospecho que varios minerales tenidos como raros son mucho más comunes que lo que se piensa”, afirma. De la zanazziíta, por ejemplo — cristales verde oliva en forma de barriles o rosetas —, descrita en 1990, se había registrado tan solo una existencia, en una isla del río Jequitinhonha, en Itinga, nordeste de Minas Gerais. Recientemente, Atencio descubrió otras dos existencias.

Ouro Preto y brazilianita

Atencio relata casos curiosos como el del ouro preto (oro negro). Ese curioso metal recubierto con una costra oscura es un equívoco secular. De tan abundante que es en Vila Rica, las autoridades le dieron su nombre a la ciudad. Descrito en 1711 por el padre jesuita André João Antonil (1649-1716), que relataba las riquezas de Brasil para la corte portuguesa, era el mineral más antiguo descrito en el país. Hasta que, en 1995, fue desemascarado por los estudios de Jacques Jedwab: se trata de una mezcla de óxidos de hierro, paladio, platino, oro, cobre y manganeso.

Esos compuestos no pueden recibir un nombre de mineral, porque son amorfos, es decir, no tienen estructura cristalina -condición esencial, en el 99,9% de los casos, para la clasificación de los minerales. Ya que la fórmula era incompatible con la definición patrón, el ouro preto fue expurgado. Y el lugar del “más antiguo” recayó sobre un mineral descrito en 1789 por D.L.G. Karsten: el crisoberilo, de cristales tabulares o prismáticos cortos en varias tonalidades de verde o amarillo.

Otro equívoco resultó de una tentativa de homenagear al país: en 1818, se le dio el nombre de brazilianita a un mineral fibroso de Córrego Carmo, entre Ouro Preto y Mariana (Minas Gerais). Después, se vio que se trataba de gibbsita. En tanto, en 1945, ese nombre le fue merecidamente dado a una valiosa gema de cristales amarillo-verdoso, realmente inédita, descubierta en Divino das Laranjeiras (Minas Gerais).

A partir de su tesis-compendio, que se encuentra en la Biblioteca del IGc-USP, Atencio preparó el Type Mineralogy of Brazil, un libro de 114 páginas publicado en 2000 por el Museo de Geociencias de la USP. Ahora Atencio se dedica a una lista de minerales sin estructura cristalina determinada o sin descripción completa. Al fin de cuentas, la lista de minerales tipo de Brasil necesita crecer.

EL PROYECTO
Minerais Descritos por Primera Vez en Brasil y sus Paragénesis
MODALIDAD
Línea regular de auxilio a la investigación
Coordinador
Daniel Atencio — Instituto de Geociencias de la USP
Inversión
R$22.539,00 y US$ 26.156,77

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