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Tecnociencia

La Teoría de la Relatividad pasa por una prueba

Físicos de las Universidades de Konstanz y Düsseldorf, Alemania, reforzaron experimentalmente uno de los fundamentos de la Teoría de la Relatividad Restringida del físico Albert Einstein: mostraron que la velocidad de la luz, llamada C, no depende de la posición ni de la propia velocidad del observador. Ya se pensaba que una persona dentro de un tren en movimiento vería la luz de un semáforo igual que otra, parada a pocos metros de los rieles – el problema era probarlo.

Los alemanes, de acuerdo con el experimento descrito en la revista Physical Review Letters (del 7 de enero), compararon inicialmente haces de luz moviéndose en diferentes direcciones. En otro tipo de test, más preciso, que confirmó la idea de que C no depende ni de la velocidad ni de la posición del laboratorio, el equipo coordinado por Claus Braxmaier y Holger Müller, de la Universidad de Konstanz, mantuvo una onda estacionaria en una cavidad refrigerada durante 190 días – en ese tiempo, la Tierra recorre poco más de la mitad de su órbita alrededor del Sol y la velocidad del laboratorio varía en cerca de 60 kilómetros por segundo.

La frecuencia de las ondas con relación a la cavidad, hecha de zafiro, se mantuvo estable y confirmó el principio relativístico con una precisión tres veces mayor que la de los estudios anteriores. Comparadas constantemente con un reloj atómico, las ondas cambiarían de frecuencia en caso de que la velocidad de la luz variase de acuerdo con la velocidad del laboratorio.

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