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Política C&T

Alianzas estratégicas

El acuerdo entre FAPESP y Terremark va a mejorar el punto del intercambio de tráfico en la Internet, un servicio para la comunidad que hasta ahora había sido prestado por la Red ANSP

La FAPESP firmó un término de cooperación técnica con Terremark Latin America (Brazil) Ltda., transfiriendo a la empresa la tarea de operar, mantener y comercializar el Punto de Intercambio del Tráfico (PTT), servicio hasta entonces operado por la Red ANSP (Academic Network at São Paulo). El PTT es un punto neutro de interconexión en Internet en donde los proveedores de acceso y las concesionarias de telecomunicaciones -entre ellos UOL, IG, Terra, ATeT LA, Telefónica y Diveo intercambian directamente el tráfico de los clientes comunes, sin la intermediación de Embratel.

La alianza con la Terremark permitirá a la FAPESP beneficiarse con todas las inversiones en tecnología de la información que la empresa hará en la expansión del PTT y además garantizará el acceso de la comunidad académica paulista a las redes estadounidenses, inclusive a Internet 2. También creará condiciones para la expansión del programa especial Tecnología de la Información en el Desarrollo de la Internet Avanzada (Tidia). “La Red ANSP está madura y lista para convertirse en una base de apoyo infraestructural para las universidades y los institutos de investigación, generando también mayores beneficios para la comunidad académica”, dice José Fernando Perez, director científico de la FAPESP.

Intercambio del tráfico
La Red ANSP fue creada como un programa especial de la FAPESP en 1989. Actualmente, es uno de los principales puntos de conexión en Internet de Brasil con el exterior y es responsable por la interconexión de las redes académicas universitarias, de los institutos y centros de investigación paulistas. A partir de 1998, la ANSP pasó a apostar en las nuevas tecnologías para mejorar la calidad del acceso de la comunidad a Internet, hasta entonces muy lenta y poco eficiente. Implantó un PTT conectando proveedores y concesionarias de telecomunicaciones, con el objetivo de acelerar el intercambio del tráfico, creando una especie de atajo entre backbones (conexión de varias redes locales). “Fue el primer PTT de Brasil”, recuerda Hartmut Richard Glaser, director de la Red ANSP.

Con un guiador donado por 3Com, la Red ANSP montó, en aquella época, un punto neutro de interconexión en Internet en donde la propia ANSP y 26 clientes más de gran porte pasaron a intercambiar el tráfico directamente. “Todos los clientes vinculados a esas empresas e instituciones, así como las universidades paulistas, no necesitan más de Embratel para intercambiar el tráfico”, explica Glaser. Además de acelerar el intercambio de informaciones en la red, el PTT también redujo los costos de conexión, ya que los valores cobrados por Embratel incluyen el precio de una puerta de Internet.

“Hoy, la ANSP y sus clientes pagan solamente por el enlace que las interconecta al PTT, en lugar de pagar una puerta de Internet. Y una puerta de 2 megabits por segundo (Mbps) cuesta más o menos 15 mil reales. Al usar el punto de intercambio de tráfico, dos proveedores pasan a dividir entre sí el mantenimiento del nudo y pagarían por un enlace común de 2 Mbps, alrededor de 5 mil reales”, ejemplifica Glaser.

El PTT de la Red ANSP funciona en el tercer piso del edificio de la FAPESP, compartiendo el espacio con el Centro de Procesamiento de Datos (CPD) de la Fundación y el Registro de Dominio en la Internet. Allí, cada cliente mantiene sus propios equipamientos -cables de fibra óptica, servidores, guiadores, modems, etc. -, compartiendo el mismo espacio, servicios y costos (energía eléctrica, aire acondicionado y servicios técnicos, entre otros). Son clientes de la Red ANSP las siguientes empresas: Agencia Estado, Brasil Telecom, .comDominio, COMSAT, Diveo, Global One (Equant), Hexxa, IG, Impsat, KDD, Netstream (ATeT LA), 0RNP, UOL, Unisys, Via-Networks (Dialdata), Intelig, NTT de Brasil, Metrored, Telefónica, CTBC, Terra, IFX, Genuity, Compugraf, Telemar, Pegasus.

La falta de espacio, sin embargo, limita la expansión del PTT, que hoy, a pesar del aumento de la demanda, opera en el límite de su capacidad. Y la FAPESP no tenía planes de expandirlo. “Ésta es una inversión de la iniciativa privada, que la FAPESP no podría hacer”, explica Perez.

Una mejor conexión
El incremento del tráfico en Internet en Brasil, la calidad del acceso del PTT de la ANSP y, sobre todo, su condición de neutralidad -ya que, por estar vinculado a la FAPESP, el servicio no tiene vínculos ni representa el interés de ningún proveedor ni empresa de comunicación- atrajeron la atención de Terremark Latin America Ltda., subsidiaria de la Terremark Worldwide Inc., la empresa responsable por la operación del Network Access Point (NAP) de las Américas, instalado en Miami, en Florida. Un NAP es una gran terminal de prestación de servicios para proveedores, concesionarias de telecomunicaciones y grandes clientes que, entre sus funciones, incluye un PTT semejante al de la Red ANSP.

El interés de la Terremark por el PTT de la ANSP se justifica: la empresa se prepara para implantar un NAP en Brasil y va a invertir 40 millones de dólares, de acuerdo con su presidente y Chief Executive Officer (CEO), Jairo Klepacz, en la instalación de ese servicio. En Brasil, el NAP de la Terremark contará en una primera fase con inversiones de 15 millones de dólares, que incluyen desde la infraestructura de cables de fibra óptica hasta la construcción de un edificio con 15 mil metros de piso, en un plazo de un año, que abrigará conmutadores, guiadores y data centers, entre otros servicios ofrecidos a los futuros clientes. La expectativa de la empresa es que los clientes del PTT de la Red ANSP emigren hacia el NAP, beneficiándose con los demás servicios prestados por la empresa.

Neutralidad
Para Terremark, la sociedad con la FAPESP es estratégica, ya que garantiza la neutralidad exigida en ese tipo de servicio. “La Fundación será la avalista permanente de la imparcialidad”, dice Klepacz. Para la FAPESP, la transferencia de la operación del PTT para la Terremark va a ampliar la capacidad de operación de la Red ANSP y generará beneficios para la comunidad científica, incluso con una reducción de los costos del orden de los 120 mil dólares mensuales, gastados en el mantenimiento de ese servicio. “Será una óptima oportunidad para mejorar la calidad de un servicio prestado a la comunidad científica, sin sobrecargar a la Fundación y aun atrayendo a São Paulo inversiones internacionales en un área tan estratégica como la de Tecnología de la Información”, dice Carlos Henrique de Brito Cruz, presidente de FAPESP.

La alianza con Terremark representará, además, un refuerzo en el presupuesto, ya que la Fundación tendrá participación en los ingresos del NAP de Brasil. El término de cooperación científico-técnica, firmado entre las partes el día 28 de febrero, con un período de vigencia de 20 años, prevé que la FAPESP tendrá una participación del 6% en los ingresos resultantes de los servicios prestados por el NAP de Brasil por un período de cinco años, un 5% durante los cinco años subsiguientes y un 1% durante los últimos diez años. El plazo de participación podrá ser prorrogado por un período adicional de diez años más, durante el cual, la Fundación contará, trimestralmente, con un 1% del ingreso de los servicios prestados por la empresa.

Terremark iniciará, en breve, la construcción del edificio en donde se instalará el NAP de Brasil. De acuerdo con Klepacz, el edificio estará listo dentro de 12 meses, más o menos. Hasta esa fecha, el PTT continuará siendo operado en las instalaciones de la FAPESP, co-gerenciado por Terremark y la ANSP. Terremark será responsable de todos los costos que excedan los gastos actuales de la FAPESP. Está previsto también que, en los primeros seis meses de operación del nuevo PTT, en las instalaciones de la FAPESP, toda los ingresos obtenidos irpan a parar a las arcas de la Fundación.

Después de este período, Terremark asumirá el pago de salarios, cargas sociales y de la prevención del equipo de la red. La FAPESP está autorizada para, cuando lo crea necesario, efectuar el análisis contable de los libros y documentos de Terremark, con el fin de verificar la procedencia de los valores para los efectos de los cálculos. Cuando las instalaciones del NAP de Brasil estén listas, la empresa se compromete a suministrar gratuitamente a la FAPESP espacio para diez estaciones que albergarán a técnicos y empleados de la Red ANSP.

La alianza, ya aprobada por el Consejo Superior de la FAPESP, fue evaluada por especialistas que analizaron los datos de la empresa y los términos del acuerdo y obtuvo un dictamen favorable por parte de la Fundación Getúlio Vargas (FGV). “Tenemos que hacer un buen negocio para la comunidad científica. No nos podemos arriesgar”, afirma Perez.

Internet 2
Una de las exigencias del acuerdo de cooperación técnica es que Terremark adopte nuevas tecnologías de telecomunicaciones e Internet, elevando el PTT de la Red ANSP a la condición de Primera Línea (Tier 1) -categoría atribuida a las NAPs que reúnen a grandes clientes y con gran capacidad de intercambio de tráfico. Estas innovaciones aportarán, evidentemente, enormes beneficios a los clientes de la ANSP, y a la comunidad académica. Pero, asimismo, ya está decidido que Terremark va a brindarle a la FAPESP puntos de conexión y electricidad en el NAP de las Américas, en Miami, lo que tendrá una gran repercusión en el desarrollo de las investigaciones en São Paulo.

Esto, debido a que el NAP de las Américas alberga a la American Path (Ampath), una red virtual mantenida por la Florida University en colaboración con Global Crossing, que conecta investigadores de diez universidades de la América del Sur, América Central, México y el Caribe. Ampath es una puerta deacceso a Internet 2, solventada por un consorcio que reúne a 180 universidades y 45 empresas estadounidenses, el University Consorcio for Advanced Internet Development (Ucaid). El acceso a Internet 2 es estratégico para el desarrollo de las investigaciones en el país, ya que esa red de alta velocidad tiene por objetivo ampliar la capacidad de intercambio de datos e informaciones en la comunidad de investigadores y buscar nuevas aplicaciones para Internet.

Brasil ya tiene un enlace con la Ampath en Río de Janeiro, por medio de la Red Nacional de Investigación (RNP), mantenida por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT). La Red ANSP también solicitó y ya obtuvo autorización un enlace con la Ampath, un hecho aún no consumado. Las universidades y los institutos paulistas están ambos acreditados, desde el inicio del año pasado, para tener acceso a Internet 2. En este caso, el pasaporte para el ingreso fueron los proyectos Biota/FAPESP y el Genoma. El acceso a esas redes, no obstante, depende de acuerdos para la utilización de conexiones físicas, lo que incluye cables submarinos. La FAPESP ya ha iniciado una negociación con Global Crossing Ltda -proveedora de servicios de banda ancha y propietaria de los cables submarinos-, para usar su red de fibra óptica. La alianza ahora formalizada con Terremark, garantizando el acceso al NAP de las Américas, va a llevar a la ANSP más cerca de la Internet 2.

El programa especial Tecnología de la Información en el Desarrollo de Internet Avanzada (Tidia), de la FAPESP -que tiene como objetivo transformar a Internet en un objeto de investigación-, también será beneficiado por el acuerdo de cooperación cerrado entre FAPESP y Terremark. “Los investigadores tendrán acceso al PTT y a una tecnología más avanzada que la que tenemos hoy”, conmemora Hugo Luis Fragnito, del Instituto de Física Gleb Wataghin, de la Universidad Estadual de Campinas, y uno de los coordinadores del Tidia.

El acuerdo, según él prevé, va a permitir que buena parte de los proyectos que integran el programa sea probada en el campo. Y ejemplifica: “Uno de los cuellos de botella en el desarrollo de Internet reside en la dificultada de desarrollar una tecnología capaz de llavear, de forma eficiente y barata, el tráfico de una fibra de una red lógica a otra. Y la solución para eso tiene que ser probada en la red”. El enlace con la Ampath -continúa-, también deberá servir de impulos para el programa, ya que la Florida University mantiene líneas de investigación similares.

Red comercial
Existen por lo menos 200 NAPs en operación en Estados Unidos. Un NAP puede ser definido como un ambiente neutro, de alta tecnología, en donde los proveedores de acceso a Internet y empresas de telecomunicaciones, aún en la condición de competidores, intercambian tráfico, almacenan datos de clientes y guardan informaciones, entre otras funciones, con seguridad y de manera compartida. Los primeros cuatro NAPs fueron creados por la National Science Foundation (NSF) en la costa este de Estados Unidos -Nueva York, Washington D.C., Chicago y San Francisco- durante el período de transición de la red financiada por el gobierno para las redes de operación comercial.

Los cuatro puntos de conexión, sin embargo, pasaron a ser operados por empresas con intereses en proveedores que controlaban los precios. “Surgió entonces la idea de crear un consorcio neutro en el sur de Florida, formado por cien miembros, entre ellos ATeT, Global Crossing y Sprint, para atender a clientes con la misma magnitud de operaciones”, cuenta Klepacz.

El NAPde las Américas, implementado en alianza con Telcordia, está instalado en el Technology Center of the Americas (Tecota), un edificio blindado y a prueba de desastres, con 85 mil metros cuadrados de área, al cual están conectados, por medio de cables de fibra óptica, 56 grandes clientes que intercambian un tráfico de alrededor de 120 millones de paquetes por segundo. Este volumen de operaciones y la capacidad de intercambio de tráfico colocan al NAP de las Américas entre los cinco clasificados en la categoría Tier-1. El servicio tiene, también, un 100% de garantía de energía eléctrica y, según Klepacz, es el único “cero falla” en toda la América.

Terremark apuesta que Brasil será un excelente mercado para la expansión de esa conectividad en masa, ya que esta es una condición previa para la expansión del sistema bancario y redes de telecomunicaciones, por ejemplo, además de crear condiciones para la implantación de la telemedicina, la teleducación y la TV digital, entre otras tecnologías.

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