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Política C&T

De la Xylella a Alellyx

Cinco investigadores crean una empresa de biotecnología en asociación con Votorantim Ventures

EDUARDO CESARLos socios: Ana Cláudia, Rasera da Silva, João Paulo Kitajima, Jesus Ferro, Paulo Arruda y João Paulo SetúbalEDUARDO CESAR

Cinco científicos de las universidades de São Paulo (USP), Estadual de Campinas (Unicamp) y Estadual Paulista (Unesp) acaban de crear, con el apoyo de Votorantim Ventures, la empresa Alellyx de investigación y desarrollo de productos de biotecnología, que tendrá como objetivo la generación y la comercialización de patentes en el área de genómica aplicada. Todos ellos integraron los equipos de investigadores responsables por el secuenciamiento de genes de las bacterias Xylella fastidiosaXanthomonas citrii, y de la caña de azúcar, iniciados a partir de 1997.

Los proyectos contaron con el patrocinio de la FAPESP. Pero ahora, en el rol de emprendedores, afrontarán el desafío de transformar las informaciones génicas en productos. Para ello contarán con recursos del orden de los 30 millones de reales durante los próximos cuatro o seis años, para invertirlos en la construcción de laboratorios de biología molecular, que estarán listos en cuatro meses. Pero el laboratorio de bioinformática, estructurado en asociación con Sun Microsystems, ya está en condiciones de funcionar.

El aporte de capital de Votorantim Ventures hará posible también la contratación de 50 personas, entre ellas, 40 investigadores, que participarán de la tarea de buscar nuevas tecnologías para la agricultura y la agroindustria, con foco en los cultivos de naranja, caña de azúcar, eucalipto, uva y soja. A ejemplo de las empresas estadounidenses de alta tecnología que cuentan con de capital de riesgo, que tuvieron su origen y se desarrollaron cerca de las universidades, la sede de Alellyx será en Campinas, en las proximidades del campus de la Unicamp.La nueva empresa será presidida interinamente por Fernando Reinach, en carácter de director ejecutivo de Votorantim Ventures. Reinach tuvo participación en la concepción y ejecución de los proyectos de secuenciamiento de la Xylella y de la Xanthomonas.

La conclusión del secuenciamiento del genoma de la Xylella tuvo una repercusión internacional sin precedentes en la historia científica del país. El nombre de pila de la empresa, no por casualidad, remite a los orígenes de este grupo: Alellyx es la palabra Xylella invertida – lo único que se altera es la posición de las letras l – y una referencia al termo alelo, una de las formas alternativas de un gen. Según José Fernando Perez, director científico de la FAPESP, la creación de Alellyx “es el principio del fin” de una historia que se inició con el financiamiento del primer proyecto genoma. “Nuestro primer objetivo fue formar recursos humanos altamente calificados y en gran escala para poder darle impulso a la industria de biotecnología molecular en el país”, afirma Perez.

“Logramos esto y también conseguimos hacer ciencia en la frontera del conocimiento, y orientarnos hacia la solución de problemas de relevancia económica”, continua. Este esfuerzo inauguró una nueva era que le permite al capital de riesgo apostar en la aptitud de la ciencia brasileña. “Estoy persuadido de que Alellyx será la primera de una serie de empresas que surgirán en São Paulo durante los próximos años para trabajar en investigación y desarrollo en genómica”, concluye.

Osadía y aptitud
La nueva empresa suma la osadía de la iniciativa privada a la aptitud acumulada en los institutos de investigación de las universidades paulistas. “Brasil dispone de talentos en la universidad con una clara ventaja competitiva, pero sin antecedentes como emprendedores”, reconoce Paulo Henrique de Oliveira Santos, presidente de Votorantim Ventures. “Nuestro rol como fondo de capital de riesgo es hallar a esos talentos y estimular la creación de empresas en áreas prometedoras como la biotecnología”, afirma. Votorantim Ventures, un fondo de capital de riesgo del Grupo Votorantim creado hace dos años, está invirtiendo 300 millones de reales en negocios de alta tecnología. Ya participa en empresas en las áreas de telecomunicaciones y comercio electrónico, y Alellyx constituye su primera incursión en el área de biotecnología.

El equipo de socios de Alellyx está integrado por Ana Cláudia Rasera da Silva, del Instituto de Química de la USP; Jesus Aparecido Ferro, de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Unesp de Jaboticabal y Paulo Arruda, del Centro de Biología Molecular e Ingeniería Genética de la Unicamp. También componen el equipo João Paulo Kitajima y João Paulo Setúbal, ambos del Instituto de Computación de la Unicamp. Estos últimos fueron los encargados de desarrollar las tecnologías de tratamiento y análisis de los datos generados en los proyectos genomas financiados por la FAPESP, lo que dispensó la necesidad de buscar cooperación internacional en el área de bioinformática. Los investigadores emprendedores no pretenden alejarse de la vida académica.

Alianza con clientes
“En la universidad desarrollamos la aptitud en el cultivo de patógenos de gran interés económico”, afirma Paulo Arruda. La Xylella, por ejemplo, es la bacteria responsable por la clorosis veteada de los cítricos (CVC), también conocida como plaga amarilla, una enfermedad que afecta al 34% de los naranjales paulistas, comprometiendo la producción. No obstante, la solución a ese problema no puede quedar únicamente en manos de la universidad.

Alellyx intentar resolver una serie de problemas que afectan a diversos sectores de la economía”, dice Reinach. A cada uno de esos problemas estará asociado un proyecto de investigación, de allí el tamaño del equipo. La idea es trabajar en alianza con las empresas, sin perder el foco del negocio que es la explotación comercial de la información génica. “Existe una expectativa de retorno muy grande. El valor de la compañía será en gran medida determinado por la propiedad intelectual.

Pero, sin duda, se trata de un emprendimiento arriesgado, similar al riesgo afrontado por las empresas que desarrollan nuevas drogas”. No obstante, Reinach cree que este emprendimiento tiene a favor suyo el hecho de que Brasil es líder en investigación genómica de patógenos de plantas, y apuesta a que también tendrá éxito en el desarrollo de soluciones para los problemas de los cultivos seleccionados.

Banco de datos
Alellyx investigará problemas que afectan a los cultivos de naranjas, como el de la CVC, y a los de caña de azúcar, eucalipto, uva y soja, valiéndose de las informaciones genómicas disponibles en los bancos de datos de todo el mundo, incluso de aquéllos generados por los proyectos patrocinados por la FAPESP. “Vamos a trabajar con datos públicos y no públicos, por medio de alianzas, al margen de generar datos también en nuestros propios laboratorios”, adelanta Reinach.

El proyecto de secuenciamiento de la Xylella, por ejemplo, puso a disposición de los científicos informaciones sobre 2,7 millones de pares de bases del cromosoma de la bacteria que ataca a los naranjales. En el caso de la Xanthomonas, la bacteria causante del chancro cítrico, fueron anotados 4.500 genes, asociados a procesos metabólicos de producción de energía, síntesis de aminoácidos, formación de macromoléculas y patogenicidad, entre otros. Los investigadores de Alellyx también tendrán a su disposición las informaciones públicas sobre los 80 mil genes de la caña de azúcar identificados en el marco del proyecto Genoma Caña. Su análisis, a su vez, aportará nuevas y preciosas pistas sobre cómo vive la planta, cómo se reproduce y cómo muere, permitiendo así el rediseño de plantas resistentes a plagas, bacterias y hongos.

Los investigadores de Alellyx también podrán utilizar como referencia en sus investigaciones, cuando sean publicadas, las informaciones del secuenciamiento de la Xylella de la vid, un proyecto que la FAPESP desarrolla en el marco de un acuerdo de cooperación con el Ministerio de Agricultura de Estados Unidos (USDA). La Xylella es responsable por la enfermedad de Pierce, que ataca a las vides de California. “Existe poca cosa en este área. No hay productos en el mercado con mejoramiento génico”, evalúa Ana Cláudia. “Hay una gran cantidad de información siendo generada. Es hora de transformar esa información en productos.”

La nueva empresa no tiene competidores estructurados en el mercado, asegura Oliveira Santos. Tampoco en el caso de las investigaciones con eucalipto. Los dos proyectos de secuenciamento de dicha planta – uno de ellos patrocinado por la FAPESP en asociación con cuatro empresas del sector de papel y celulosa, y el otro por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT), también con apoyo privado, son investigaciones básicas. “Los grandes competidores se asociaron para dar el primer paso. A partir de las informaciones generadas en el marco del secuenciamiento del gen, cada una de éstas sigue adelante. Vamos a actuar a partir de esa línea de partida hacia adelante”, subraya Reinach. “Tendremos una plataforma tecnológica para usar informaciones genómicas y resolver problemas”, observa.

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