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Tecnología

Combate natural en los plantíos

Hongos predadores de gusanos dañinos para varios cultivos pueden producirse a gran escala

Un cóctel de cinco hongos puede convertirse en un futuro próximo en un importante aliado en el combate a una de las plagas más prejudiciales para el cultivo de flores y productos frutihortigranjeros: los nematodos del nódulo de la raíz (Meloidogyne spp.), gusanos parecidos a las lombrices, pero mucho menores, que miden entre 0,5 milímetro en su fase juvenil y 1 milímetro en su fase adulta. Estos vermes se instalan en las raíces de las plantas y provocan alteraciones visibles en forma de protuberancias llamadas agallas, que reducen la absorción y el transporte de agua y nutrientes la planta, comprometiendo o, en los casos extremos, incluso inviabilizando el cultivo.

El agrónomo Jaime Maia dos Santos, de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Jaboticabal, comprobó que algunos hongos, encontrados normalmente en el suelo e inofensivos para los cultivos, cuando crecen en un preparado especial de arroz, se transforman en un poderoso predador natural de ese tipo de nematodo. “Con el cóctel, podemos pensar en hacer el control biológico de esas plagas, sin recurrir a productos químicos para matar a los nematodos”, comenta Santos, que, si consigue un socio comercial, empezará a producir a gran escala su preparado de hongos nematófagos, con la mira puesta en el creciente mercado de la agricultura orgánica.

El investigador cree que existe una demanda de un producto barato y ecológico, como su mezcla de hongos contra nematodos. “No sé precisamente cuánto costaría el tratamiento con el cóctel, pero puedo asegurar que es algo muy accesible”, afirma el agrónomo. Los nematicidas químicos, al margen de ser caros, pueden ser perjudiciales para el medio ambiente. Para complicar más aún la vida del agricultor, las otras alternativas empleadas en el combate contra los gusanos -como la rotación de cultivos (para reducir la cantidad de nematodos en el suelo) o el empleo de variedades de plantas más resistentes a esa plaga agrícola- están poco diseminadas o no se encuentran al alcance del hombre de campo.

Es cierto que aún no se puede decir que el cóctel es la salvación de los cultivos en términos de combate contra los nematodos del nódulo de la raíz. Éstos atacan desde a plantas tales como el fríjol hasta a árboles como la hevea. Los mayores perjuicios los causan en las especies vegetales que demoran entre 90 y 100 días para crecer y producir, los llamados cultivos de ciclo corto, como el tomate, la lechuga, el pepino, el melón y las flores en general. Esto se debe a que, por ahora, el producto se ha mostrado eficaz solamente cuando es aplicado en lugares en los cuales el cultivo se desarrolla en invernaderos. “En plantaciones a campo abierto, en las que la temperatura y humedad varían mucho, el cóctel no ha tenido éxito”, afirma Santos, cuyas investigaciones son financiadas por la FAPESP en dos proyectos.

Flores y hortalizas
Otra restricción, temporal al decir de los científicos reside en que hasta ahora, el preparado contra los nematodos únicamente tuvo éxito total en el cultivo del crisantemo (Dendranthema grandiflora). Experimentos realizados en cultivos de algodón y naranja, que suelen ser atacados por especies de gusanos similares a los nematodos de agallas, indican que el cóctel aún no ha alcanzado el efecto esperado. “Pero creemos que el control biológico funcionará en plantas ornamentales y en hortalizas en general”, dice el agrónomo. “Tanto es así que hemos iniciado pruebas en invernaderos y a campo abierto con otras especies de flores y tomates.”

El entusiasmo de Santos con el cóctel de hongos se desprende de los excelentes resultados obtenidos recientemente, en estudios llevados a cabo en uno de los grandes polos de la floricultura nacional: el municipio paulista de Holambra. Pruebas realizadas durante el verano en invernaderos de Pedra Branca, una propiedad rural de la región, mostraron que una variedad de crisantemos de coloración blanca, llamada Calabria, respondió positivamente al control biológico de nematodos. La productividad de los almácigos altamente contaminados con nematodos, en cuyo suelo se colocó una mezcla de hongos antes de la plantación, fue cómo mínimo un 30% superior al rendimiento de aquéllos igualmente infestados, pero que no habían pasado por el control biológico.

Innovación ambiental
Otro beneficio del cóctel: el área tratada con los hongos rindió flores con tallos de mejor calidad y mayor tamaño y diámetro. “Este tratamiento es una de las principales innovaciones de los últimos años, tanto en el aspecto tecnológico como en el aspecto ambiental”, evalúa el agrónomo Jaime Motos, de Flortec, una empresa de Holambra que brinda consultoría técnica a los productores de la región y participó de los experimentos.

En las investigaciones de campo, los agrónomos constataron que el nematicida ecológico puede aplicarse en el suelo del invernadero antes de plantar las flores o en el propio sustrato que va a recibir el plantín. Los estudios también comprobaron que el empleo del cóctel de cinco hongos –Paecilomyces lilacinus, Arthrobotrys musiformis, Arthrobotrys oligospora, Dactylella leptospora y Monacrosporium robustum, este último una especie registrada por primera vez en Brasil por la profesora Arlete Silveira, ex miembro del equipo de Santos- es más eficiente en el combate contra los nematodos del nódulo de la raíz que el uso aislado de una o dos especies de esos microorganismos.

Esos hongos presentan velocidad de crecimiento y capacidad competitiva con otros microorganismos del suelo. Asimismo, el hecho de que cada hongo ataque a los nematodos de una manera diferente, y a veces en distintos estadios de la vida del parásito, quizás contribuya para el éxito del preparado biológico. El M. robustum, por ejemplo, perfora los huevos de los nematodos, destruyéndolos, un golpe que ayuda a romper el ciclo reproductivo de los gusanos. Algunas especies deArthrobotrys forman anillos en los poros del suelo, por donde los nematodos migran. Al penetrar en dichos anillos, éstos se contraen, estrangulando a los nematodos. El A. oligospora produce redes adhesivas para capturar a los nematodos, romper la pared de su cuerpo y consumir su contenido.

El escenario de esta pelea es el suelo próximo a las raíces de la planta infestada -y no el interior del vegetal. Tras la eclosión de los huevos, los gusanos dejan el suelo y penetran en las raíces de las plantas hospedadoras, en donde permanecen hasta la fase adulta. Allí, éstos generan las agallas, que ocasionan la pudrición de las raíces, comprometen el crecimiento y la producción de la planta. Se estima que la producción agrícola experimenta una pérdida de rendimiento de más de un 10%, en razón de la acción de los nematodos.

Una fiera en las pruebas
Aunque los resultados prometedores del cóctel de hongos se restringen por ahora a un tipo de flor y a locales de cultivo controlado (invernaderos), el investigador de la Unesp se muestra feliz por saber que su producto constituirá una alternativa viable, al menos para los cultivos protegidos. “A veces, el hongo parece una fiera en las pruebas de laboratorio, pero decepciona cuando lo llevamos al campo”, pondera Santos, que se dio cuenta de la eficacia de esos microorganismos en la lucha contra los nematodos hace cerca de cinco años, cuando intentaba controlar infestaciones de esos gusanos en siringas (heveas) de Mato Grosso.

Con un poco de suerte y mucha observación, el agrónomo llegó a los hongos nematófagos. Santos no estaba logrando éxitos en el control de la plaga, pero entonces notó que, de manera aparentemente espontánea, sin la ayuda de ningún producto químico, algunas siringas se libraron de los nematodos, mientras que otras nunca lograban tal cometido. Este dato lo intrigó, y luego de una serie de análisis, Santos identificó una gran población de hongos en la tierra, junto a las raíces de los árboles que se habían librado de la plaga. Surgía así la idea de usar a los hongos encontrados en las siringas de Mato Grosso (presentes también en otras partes del país) como forma de control biológico en otras plantas.

Nematodos de los cítricos
En otro trabajo ejecutado por un miembro del equipo de Santos en la Unesp de Jaboticabal, el biólogo Anderson Soares de Campos realizó un estudio en las principales zonas de naranjales del estado sobre la incidencia del llamado nematodo de los cítricos (Tylenchulus semipenetrans y Pratylenchus spp.) en viveros cerrados, a campo abierto y en naranjales comerciales. Los resultados fueron preocupantes. Poco más de un tercio de los viveros a campo abierto, al margen de otros tres protegidos y casi tres cuartos de los naranjales comerciales, estaban infestados por el nematodo de los cítricos, que parasita las raíces de los naranjos y los limoneros, y les roban el agua y los nutrientes, reduciendo la productividad del cultivo un 14% en promedio. En el mismo trabajo, también fue constatado que poco menos de 20 naranjales, y por lo menos siete viveros abiertos estaban infestados de Pratylenchus jaehni, una especie nueva, descrita en la literatura científica recién el año pasado por investigadores del exterior, con la participación de Santos.

Para verificar la incidencia de nematodos en los viveros, Campos recogió 2.518 muestras en 595 viveros, localizados en 99 municipios paulistas. En el caso de las plantaciones comerciales, el biólogo analizó 1.078 muestras recolectadas en frutales de 86 municipios. “La principal forma de infestación de los naranjales con nematodos se da a través del uso de plantines ya infestados por el gusano”, dice Santos. A partir del año próximo, se prohibirá la producción, comercialización y transporte de plantines de cítricos producidos a campo abierto en el estado de São Paulo. “Esa medida, sumada al combate de la plaga en los naranjales, ayudará a reducir los daños causados por los nematodos”, evalúa Santos. El apoyo a la implementación de esa iniciativa constituye una nueva batalla entre las entabladas por el grupo de Jaboticabal, que espera poder poner pronto a disposición de los agricultores los hongos predadores de gusanos.

LOS PROYECTOS
Caracterización Morfológica y Bioquímica de Poblaciones de Pratylenchus coffeae de Brasil
Inversión
R$ 44.463,93

Eficacia del Control Biológico del Nematodo de los Cítricos (Tylenchulus semipenetrans) con Hongos Nematófagos
Inversión
R$ 46.485,00
Modalidad
Línea regular de auxilio a la investigación
Coordinador
Jaime Maia dos Santos – Unesp

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