Imprimir

Fomento

Asociaciones consolidadas

El perfil de las inversiones de la FAPESP en 2001 refuerza su compromiso de transferir conocimiento al sector productivo y a los órganos públicos

Con el panorama de estabilidad cambiaria que caracterizaba a la economía brasileña el año pasado, la FAPESP pudo consolidar estrategias de inversiones en investigación, basadas sobre todo en alianzas o asociaciones involucrando a universidades, institutos de investigación, órganos públicos y al sector productivo, tal como lo muestra el Informe de Actividades de 2001, lanzado en agosto. Los programas de Asociación para la Innovación Tecnológica (PITE), Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE), Tecnología de la Información en el Desarrollo de Internet Avanzada (Tidia) y de Políticas Públicas, son un ejemplo de esto.

Este año, la crisis financiera y cambiaria por la que atraviesa el país llevó al Consejo Superior de la Fundación a adoptar una serie de medidas de contención de gastos, relativos principalmente a la importación de bienes y servicios. Las medidas ya han sido anunciadas en una carta enviada por la dirección científica de la FAPESP a todos los investigadores que cuentan con auxilios que tienen elementos de importación previstos. “Se trata de medidas preventivas, adoptadas por el Consejo para preservar el principio por el cual se ha regido la política de concesión de auxilios de la institución, esto es, el equilibrio financiero, que le ha permitido actuar de manera eficiente y responsable en el fomento a la investigación y en la atención de la demanda de excelencia existente en el estado de São Paulo”, explica Carlos Vogt, presidente de la FAPESP.

Nuevos programas
El año pasado, entre los nuevos programas aprobados, se destacaron dos: Tecnología de la Información en el Desarrollo de la Internet Avanzada (Tidia) y el Sistema Integrado de Hidrometeorología del Estado de São Paulo (Shiesp). El primer programa moviliza a universidades e institutos de investigación en torno a proyectos relacionados con ingeniería de red, características de fibra óptica, software y desarrollo de aplicativos para laweb , que serán desarrollados conjuntamente con el sector privado. Y el segundo, en asociación con el Consejo de Hidrometeorología (Cehidro) de la Secretaría de Ciencia, Tecnología, Desarrollo Económico y Turismo del Estado de São Paulo, agrupará investigaciones sobre recursos hídricos y contribuirá en la prevención de inundaciones, en los programas de reforestación y en la evaluación de represas, entre otros aspectos.Esta estrategia de apoyo a la investigación a través de asociaciones empezó a ganar relevancia a partir de los años 90, con el lanzamiento de los programasPITE, PIPE y de Investigación en Políticas Públicas, implementados con el objetivo de transferirles conocimiento a las empresas privadas y a los órganos públicos.

En 2001, las inversiones en el PITE y PIPEsumaron 17,37 millones de reales. En el ámbito del PITE fueron aprobados seis nuevos proyectos, entre ellos, el Eucalyptus Genome Sequencing Project Consortium (FORESTs), una asociación entre la red ONSA, por medio del proyecto Genoma Agronómico y Ambiental (AEG) y un consorcio integrado por las empresas Duratex, Votorantim Celulose e Papel, Ripasa Celulose e Papel y Suzano de Papel e Celulose. El programa de Investigación en Políticas Públicas recibió 3,53 millones de reales para desarrollar proyectos orientados a la atención de demandas sociales concretas.

El conjunto de los inversiones de la FAPESP en 2001 sumó 599,48 millones de reales. En todo el año, fueron aprobados 7.858 nuevos proyectos. Es cierto que un 33,72% de ese valor correspondió a recursos comprometidos que solamente serán liberados en ejercicios futuros. De esa forma, las inversiones efectivamente realizadas el año pasado sumaron 397,30 millones de reales. El perfil de las inversiones tradujo el compromiso de la Fundación con el desarrollo de la investigación básica, cuyo principal objetivo es el avance del conocimiento, sin perder de vista las demandas de la sociedad. Del total de proyectos aprobados, un 58,65% podría incluirse en la amplia categoría de investigación básica, y recibe un 69,08% de las inversiones. Entretanto, un 83,65% de esos mismos proyectos tenían potencial para aplicación tecnológica o para contribuir en la formulación de políticas públicas.

A la investigación aplicada, volcada fundamentalmente para resultados de naturaleza tecnológica o de aplicación pública, se destinó un 30,91% de los recursos. Para esa clasificación fueron considerados los auxilios a la investigación regulares y proyectos temáticos y los auxilios asociados a los programas especiales Apoyo a Jóvenes Investigadores, Biota-FAPESP, PITE, PIPE, Enseñanza Pública, Pro-Ciencias, Políticas Públicas y Genoma FAPESP.

Al igual que en los años anteriores, los proyectos de demanda espontánea recibieron el mayor volumen de recursos. Fueron aprobadas las concesiones de 4.030 becas regulares, que correspondieron a inversiones del orden de los 311,48 millones de reales. De este total, 109,29 millones de reales fueron desembolsados el año pasado. Los auxilios regulares se quedaron con 195,38 millones de reales, equivalentes a un 49,17% de los recursos, y los programas especiales, con 92, 61 millones, el 23,30% del total de los recursos.

Becas regulares
La Fundación adoptó el año pasado un mayor rigor en la evaluación de propuestas para el otorgamiento de becas, para no desequilibrar la proporción entre las diversas modalidades de inversión, ante la presión de la demanda. Entre 1995 y 2000, la expansión del sistema de posgrado y la reducción del número de becas concedidas por órganos federales de fomento produjeron un ostensible aumento del número de solicitudes de becas ante la FAPESP. Los otorgamientos en este período crecieron a tasas que oscilan entre un 64,89% y un 7,06%, lo que requirió el año pasado una reducción del número de nuevas concesiones, en vista del gran volumen de recursos comprometidos en los períodos subsecuentes.En el conjunto de las propuestas aprobadas, las becas de doctorado se quedaron con la mayor tajada de las inversiones: un 71,95% del total aplicado en becas. En el mismo período, crecieron el número de proyectos aprobados de becas de posdoctorado y, por primera vez, fueron concedidas 25becas de doctoradodirecto, que contaron con 1,5 millones de reales. También como parte de la política de estímulo al doctorado y al posdoctorado en el país, la FAPESP está reduciendo gradualmente el número de becas en el exterior.

La FAPESP concedió 3.102 nuevos auxilios regulares a la investigación en 2001 -una modalidad de apoyo que abarca el auxilio a proyectos de investigación, la organización de reuniones científicas, la participación en reuniones científicas en Brasil y en el exterior, el auxilio a la publicación y el apoyo al investigador visitante- por un total de 195,38 millones de reales. En esos valores están incluidos los recursos comprometidos con proyectos en marcha, aprobados en años anteriores.También fueron aprobados 60 nuevos proyectos temáticos, relacionados con trabajos de investigación desarrollados por grandes equipos, con una duración media de cuatro años, por un total de 59,09 millones de reales.

Programas especiales
A los programas especiales patrocinados por la FAPESP en 2001 se destinaron 92,61 millones de reales. Los programas Genoma, Apoyo a Jóvenes Investigadores e Infraestructura recibieron el mayor porcentaje de inversiones. El Programa Genoma insumió la mitad de los recursos aportados en 2000, cuando la red y los laboratorios estaban todavía siendo implementados. Fueron concluidos dos proyectos: el Genoma Humano del Cáncer y el Genoma del Xanthomonas citrii , la bacteria causante del chancro cítrico. En el mismo período siguieron en prosecución los proyectos Genoma Funcional de la Xylella fastidiosa , el de secuenciamento de la Leifsonia xyli subsp. xyli , que ataca a la caña de azúcar, y el de la variedad de Xylella fastidiosa que destruye a las vides y que está siendo desarrollado en asociación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

También fue lanzado el proyecto Genoma Schistosoma mansoni , para el secuenciamento del parásito responsable por la esquistomiasis mansoni. Fueron también seleccionados los laboratorios que pasaron a formar parte del proyecto Genoma Clínico del Cáncer, así como los grupos de investigación que actualmente integran la Red de Biología Molecular Estructural (Smolbnet), responsable por el estudio de las estructuras tridimensionales y funciones de cerca de 200 proteínas, y de los laboratorios que integran la Red de Diversidad Genética de Virus (VGDN).

Incentivo a la investigación
La FAPESP desarrolla desde 1993 el Programa de Apoyo a Jóvenes Investigadores, una línea de financiamiento de proyectos que aún no son atendidos por las líneas usuales de fomento. El programa tiene como objetivo fomentar la formación de nuevos grupos de investigación y el establecimiento de jóvenes doctores en el estado de São Paulo. El año pasado, dicho programa contó con 15,53 millones de reales, que fueron invertidos en 37 nuevas becas y 43 nuevos auxilios a la investigación. Con la misma intención de difundir la investigación y capacitar recursos humanos, la Fundación invirtió el año pasado 3,08 millones de reales en los programas de Apoyo a la Enseñanza Pública en el Estado de São Paulo y en el Pro-Ciencias. Otros 3,09 millones se destinaron a financiar 395 nuevas becas, distribuidas en el ámbito del Programa de Capacitación de Recursos Humanos de Apoyo a la Investigación. Esos valores se destinan a la capacitación de profesionales de los niveles medio y superior que trabajanen laboratorios.

El año pasado, la Fundación dio continuidad al Programa de Apoyo a la Infraestructura de Investigación del Estado de São Paulo, iniciado en 1995. Contando desde ese año, la FAPESPha invertido un total de 504,32 millones de reales en 4.486 proyectos de modernización y recuperación de laboratorios de investigación.En 2001, se destinaron 11,37 millones de reales para el financiamiento de 80 nuevos proyectos y en aquéllos que ya estaban en marcha. El programa consolidó los cimientos del sistema paulista de investigación, sentó las bases para la implementación de grandes proyectos de carácter cooperativo y permitió la participación de investigadores brasileños en proyectos internacionales como, por ejemplo, el Pierre Auger, un observatorio de rayos cósmicos en construcción en el sur de Argentina.

Otro destaque entre los programas especiales es el Biota, que el año pasado invirtió 6,74 millones de reales y aprobó nueve proyectos nuevos. En 2001, fueron lanzados el Sistema de Información Ambiental (SinBiota), que reúne e integra datos recabados en los diversos proyectos vinculados al programa, y la revista Biota Neutropic , que publica los resultados de investigaciones vinculadas al tema de la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, vinculada o no al programa.La Fundación sigue apoyando a los diez Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepids), creados en 2000 para desarrollar investigación básica o aplicada en la frontera del conocimiento. El año pasado, éstos recibieron inversiones por 5,29 millones de reales.

Republicar