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Tecnología

Muestras de salud

Un estudio sobre propóleos da como resultado dos patentes para un método de análisis de la resina y un antiséptico bucal

miguel boyayan

Frascos con solución de propóleos: diversidad en cada zona del paísmiguel boyayan

Las propiedades antisépticas, cicatrizantes y antiinflamatorias del propóleos, una resina producida por las abejas para sellar y esterilizar las colmenas -de allí el origen de su nombre, del griego ‘própolis’: pro (defensa) y pólis (ciudad)-, ha sido objeto de estudios desde hace más de dos décadas. Pero aun así, cuando la investigadora Maria Cristina Marcucci Ribeiro fue a España, en 1995, llevando consigo muestras de propóleos brasileño para efectuar comparaciones con el europeo, descubrió diferencias importantes entre sus principales compuestos químicos.

A partir de entonces, Ribeiro, en la actualidad profesora de la Universidad Bandeirante de São Paulo (Uniban), ha desarrollado varias investigaciones teniendo al propóleos como principal objeto de estudio. Como un despliegue de esas investigaciones, los trabajos resultaron en dos patentes, registradas en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), y financiadas por el Núcleo de Patentes y Licencias de Tecnología (Nuplitec) de la FAPESP en 2002.

La primera de éstas, denominada por la investigadora “patente madre”, clasifica (químicamente) al propóleos brasileño de zonas tradicionalmente productoras, como Minas Gerais, Río de Janeiro, São Paulo, Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul. Dicha patente se refiere al proceso desarrollado por la investigadora para el análisis y la determinación del tipo de propóleos de acuerdo con marcadores químicos. “Ese estudio permitirá establecer patrones para el propóleos obtenido en cada región, facilitando así la producción de medicamentos”, explica Maria Cristina.

La segunda patente está ligada a la formulación a base de esa resina vegetal para uso odontológico, sin alcohol, lo que la hace completamente diferente a los productos similares disponibles en el mercado. Durante el desarrollo del antiséptico bucal, Maria Cristina percibió que existía una necesidad de las empresas de contar con productos estandarizados con los mismos componentes químicos, independientemente de haber sido obtenidos de proveedores diferentes.

El trabajo de tipificación de propóleos contabiliza el análisis de más de 2 mil muestras. Para llegar al antiséptico bucal disuelto en agua, que ya cuenta con un pedido de patente en Brasil, se llevaron a cabo pruebas en bacterias cariogénicas (aquéllas que ocasionan las caries), contando con la participación del profesor Walter Bretz, de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos.

“La formulación con propóleos inhibió a todas las bacterias cariogénicas”, describe la investigadora. Las pruebas consistieron en recoger saliva con una alta concentración de bacterias, que fue incubada con colutorio bucal. A Bretz le cupo estudiar la aplicación del propóleos en los tejidos inflamados de las encías y en la recuperación de dientes, “con excelentes resultados”. Pruebas con animales mostraron que el producto, que tiene una coloración levemente amarillenta, no da muestras de toxicidad. El estudio de estabilidad es llevado adelante en la Universidad del Sur de Santa Catarina (Unisul). “Este test, una de las últimas etapas del proceso, es fundamental para evaluar por cuanto tiempo permanece estable el producto, sin crear hongos”, informa Maria Cristina.

La importancia del estudio es notoria, más cuando se sabe que investigadores japoneses ya aislaron y pidieron la patente de dos componentes químicos (ácidos) con actividad antitumoral, encontrados únicamente en el producto oriundo de Brasil. Maria Cristina recuerda que en ocasión de un congreso en Belo Horizonte en 2001, en el cual estaban presentes investigadores japoneses, uno de éstos, el médico Katsumichi Matsushige, del hospital de la Universidad de Toyama, le contó que en Japón ellos cuentan con un sector destinado a terapias alternativas para el tratamiento del cáncer.

Dentro de ese sector, existe una sección específica para el tratamiento con propóleos brasileño. Durante el proceso de tratamiento tradicional del cáncer, que involucra cirugía, radioterapia y quimioterapia, se les suministra a los pacientes importantes dosis de este producto, destinadas a reforzar el sistema inmune. Según el médico japonés, los resultados mostraron que, en muchos casos, no hay recidiva de la enfermedad. Para la investigadora, esa información es una prueba más de que ella está en el camino cierto.

La trayectoria de Maria Cristina hasta su arribo a la Uniban, para trabajar en la docencia formar parte de un nuevo formado núcleo de investigación, en 1998, se inició en el Instituto de Química de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en donde se recibió y realizó su maestría y su doctorado, con una escala de 13 meses en España. En los últimos años, la investigadora ha recibido financiamiento de la FAPESP en el marco del Programa de Apoyo a Jóvenes Investigadores.

Maria Cristina llevo al Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura, con sede en Murcia, España, cien muestras para el estudio de su composición química. “Pero después de cuatro o cinco meses, ya no lograba identificar casi nada, solamente uno o dos compuestos”, cuenta Cristina, recordando la frustración inicial, debido a que no contaba con patrones de compuestos aislados para compararlos con nuestro propóleos. La investigadora explica que el propóleos europeo tiene entre un 20% y un 25% de flavonoides en promedio. Los flavonoides son compuestos químicos que aparecen bajo la forma de pigmentos vegetales, responsables, por ejemplo, del color de las cáscaras de las frutas, como el de la naranja y la frutilla o fresa. Se creía también que el propóleos brasileño tuviera una composición química similar. “Pero el nuestro tiene apenas entre un 2% y un 4% de flavonoides”, comenta.

Los otros compuestos químicos de la resina producida en Brasil son ácidos pre nilados (un promedio de un 8% a un 10%), ácidos aromáticos y compuestos que están siendo objeto de muchos estudios actualmente. “Los pre nilados, así como los flavonoides, tienen acción antiviral, antibacteriana, antioxidante y antitumoral”, describe Maria Cristina. La composición química del propóleos es muy compleja. Ya han sido descritas más de 200 sustancias en algunos tipos, con funciones todavía desconocidas en el organismo humano.

El desánimo al constatar que la inmensa literatura europea sobre propóleos no sería de mucha valía para su investigación desapareción completamente cuando empezó a aislar cada sustancia. “Elegí para comenzar el trabajo dos tipos de propóleos brasileños diferentes, y aislé 13 compuestos”, dice. “Percibí entonces que no eran cien muestras de propóleos diferentes en Brasil, sino que éstas se agrupaban por regiones.” Su composición principal varía de acuerdo con la flora disponible en el local. Pero, de manera general, las abejas recolectan la resina en una especie muy abundante en Brasil: la chilca (Baccharis dracunculifolia), conocida en el país como ‘vassourinha’ o ‘alecrim-de-campo’.

Esa Baccharis, típicamente brasileña, es una especie invasora que se desarrolla rápidamente, pero no se adapta fácilmente a otras regiones, tal como pudieron comprobar los japoneses, que se llevaron algunos ejemplares. Ese interés se justifica por el hecho de que en la actualidad éstos y otros compradores asiáticos se quedan con casi todo el propóleos bruto producido en Brasil.

Marcador químico
El mapa del propóleos brasileño elaborado por Maria Cristina, acorde con los grupos de marcadores químicos, lista dos grandes grupos y un subgrupo. Desde el norte de Minas Gerais hasta el sur de São Paulo se encuentra el grupo BRP (las iniciales significan Brasil y pre nilados). En los estados de la región sur (Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul), aparece el BRG (la G se refiere a coniferaldehído, debido a las especies coníferas existentes en la región, como la araucaria). El grupo BRP también aparece en el estado de Paraná, con un submarcador.

Otro, denominado BRPG (con marcadores del BRP y BRG), está presente en Paraná y en Santa Catarina, mientras que un tipo de propóleos con gran cantidad de flavonoides, cosa rara en territorio brasileño, es hallado en Río Grande do Sul, en las zonas fronterizas con Argentina y Uruguay. Todos los grupos son mapeados y se les asignan números, que funcionan como indicadores de la concentración química. El antiséptico bucal, por ejemplo, fue desarrollado con propóleos del grupo BRP1. El mismo estudio que comprueba esos marcadores, pero efectuado con otras técnicas, está siendo llevado adelante por el grupo del profesor Marcos Eberlin, del Instituto de Química del Unicamp, del cual Maria Cristina también forma parte.

El análisis de las muestras de propóleos se realiza mediante el uso de una técnica de fraccionamiento llamada cromatografía líquida de alta eficiencia (CLAE), una herramienta utilizada para separar, aislar e identificar los compuestos químicos. Esos datos son entonces lanzados en un programa de gestión de datos denominado Tip -de tipificación-, desarrollado a pedido. El Tip tiene una base de datos con todos los patrones y la concentración correspondiente. “Únicamente es necesario indicar en la planilla el pico de cada compuesto. Después, el Tip efectúa la cuantificación. Este software de clasificación y cuantificación de propóleos puede aplicarse en cualquier producto natural, siempre y cuando se efectúe previamente el análisis de los componentes químicos y se introduzcan las áreas de los patrones correspondientes en la planilla.

Uno de los propóleos tipificados, el BRP1, fue probado en bacterias Staphylococcus aureus, resistentes al antibiótico oxacilina, aisladas en el Hospital São Paulo de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) por Patrícia Laguna Miorin, una alumna de la Uniban, en su tesina de maestría, que defenderá en el Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) de la Universidad de São Paulo (USP). Esas bacterias ocasionan una infección hospitalaria con un alto índice de mortalidad. Los resultados obtenidos mostraron que este antibiótico, sin ninguna actividad en el combate contra esas bacterias, vuelve a tener efecto cuando se asocia con el propóleos. Con esta novedad, Maria Cristina y Patrícia se sintieron incentivadas para solicitar ante el Nuplitec el registro de la patente del efecto sinergético de este tipo de propóleos con la oxacilina, en asociación con la Uniban y el ICB-USP.

Maria Cristina Marcucci Ribeiro trabaja ahora en la relación de la composición química del propóleos con su respectiva actividad biológica. “Una vez establecidos los tipos químicos, estamos insertándolos en modelos biológicos experimentales, para saber cuál tipo sirve para determinada enfermedad”, informa. De esta manera, el propóleos que muestre mejores resultados para Helicobacter pylori, la bacteria que causa úlcera gástrica y tumores en el aparato digestivo, por ejemplo, podrá ser transformado en medicamento por parte de la industria farmacéutica. “Y en lugar de intentar informarnos sobre descubrimientos hechos afuera con materia prima nacional, podremos adelantarnos y patentar sus principios activos”. Para tal fin, la científica hace un llamamiento a otros investigadores del área para estructurar un banco de datos sobre propóleos brasileños.

Los Proyectos
Estudio de la Actividad Antimicrobiana de Muestras de Propóleos Brasileños en las Bacterias Cariogénicas Presentes en la Saliva
Modalidad
Programa de Apoyo a Jóvenes Investigadores
Coordinadora
Maria Cristina Marcucci Ribeiro – Uniban
Inversión
R$ 32.722,25 y US$ 74.615, 12

Proceso de Identificación de Tipos de Propóleos Brasileños y Formulaciones a Base de Propóleos para Uso Odontológico
Modalidad
Programa de Apoyo a la Propiedad Intelectual (PAPI)
Coordinadora
Maria Cristina Marcucci Ribeiro – Uniban
Inversión
R$ 9.530,00 y R$ 6.000,00

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