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Carta del editor | 84

La ciencia brasileña en la pantalla de la computadora

La ciencia brasileña en la pantalla de la computadora

A partir de este mes, Pesquisa FAPESP tiene una nueva sección: SciELO Noticias, que llega para ampliar las ya abundantes informaciones con las que cuentan los lectores de la revista. Son nuevas informaciones de primera mano, referentes a la investigación científica desarrollada en Brasil. Y noticias inéditas, relacionadas con la producción científica de algunos países de América Latina y España, complementarán el menú de la sección. Ésta comienza de manera leve, ocupando solamente dos páginas, pero más adelante puede llegar a ampliarse. Para aquéllos que todavía no saben, SciELO -Scientific Eletronic Library online, o la Biblioteca de Revistas Científicas, disponible en Internet – es una de las más importantes iniciativas que ya se hayan tomado en Brasil para hacer que los artículos científicos de los investigadores brasileños se encuentren accesibles para sus pares del mundo entero -y por lo tanto, pasibles de ser citados y ser corrientes en la literatura científica internacional, con una tendencia a presentar factores de impacto más significativos.

El proyecto de la base de datos SciELO comenzó en 1997, merced a una asociación entre la FAPESP y el Centro Latinoamericano y del Caribe de Información en Ciencias de la Salud (Bireme), una institución vinculada a la Organización Panamericana de la Salud (Opas) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde 2002 cuenta también con el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). En un principio, SciELO incluía apenas diez periódicos científicos. Pero actualmente son 93 títulos, seleccionados entre las más importantes de las casi 500 revistas científicas brasileñas. Y el modelo SciELO, incluso su metodología, ha mostrado ser tan bueno que está siendo exportado a otros países: ya se encuentran en operación en la red SciELO los sitios de Chile y Cuba, y un sitio temático de salud pública, con periódicos de Brasil, México y España, sumados los de la Opas y de la OMS. Y están en desarrollo los SciELO de España, Venezuela y Costa Rica. En enero de 2003 la red puso a disposición un total de 169 títulos. Es de imaginarse el respetable volumen de nuevas informaciones científicas que estará mes a mes a disposición de Pesquisa FAPESP, para extraer de allí novedades que nos ayuden a perfeccionar el objetivo editorial de la revista: demostrar que en Brasil se produce conocimiento de alto nivel en el área de ciencia y tecnología – un conocimiento que es esencial para el desarrollo social y económico del país, y que por tal motivo requiere políticas que aseguren e impulsen su producción. Los lectores que deseen algo más que esa muestra del material que estará disponible en la biblioteca, en simultáneo a su publicación en Pesquisa FAPESP, o que tengan interés en el stock de informaciones de SciELO, pueden ingresar no solamente a través de la dirección electrónica ya mencionada, sino también por los sitios de nuestra revista – que vale la pena acotar, publicará nuevos titulares todas las semanas – y de la FAPESP.

Luego de toda esa información sobre un solo tema, cabe destacar aquí también el artículo de tapa sobre el descubrimiento llevado a cabo por un grupo de investigadores de la USP de Ribeirão Preto, acerca del papel que desempeñan dos neurotransmisores – el glutamato y el óxido nítrico – en el trastorno de pánico. Dígase de paso que dichos neurotransmisores están también involucrados en otros dos desequilibrios psíquicos: la ansiedad y la depresión. El editor asistente Ricardo Zorzetto informa a partir de la página 30 de qué manera los investigadores arribaron a ese resultado, que abre perspectivas para el desarrollo de drogas más eficientes para el tratamiento del problema. De cualquier manera, escuchando a otros especialistas, Zorzetto muestra que aún hay un largo camino por recorrer, en un abordaje necesariamente multidisciplinario, para llegar al control efectivo del trastorno de pánico, una de las más sombrías condiciones psíquicas, usualmente asociadas al modo de vida contemporáneo. Si la asociación tiene un fundamento real, o si el trastorno del pánico -que según se estima afecta al 1,6% de los brasileños- es tan antiguo como el hombre, pero solamente empezó a ser mejor caracterizado y diagnosticado hace alrededor de 20 años, eso aún no se sabe. Sea como sea, las nuevas informaciones sobre este difícil trastorno son instigadoras. Una lectura sumamente recomendable.

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