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Tecnología

Las innovaciones del Instituto Genius

Entidad privada de tecnología genera productos, va en busca su independencia e inicia la instalación de una filial en Campinas

En noviembre del año 2000 empezaba a funcionar en Manaos (estado de Amazonas) el Genius Instituto de Tecnología, un organismo privado ideado un año antes, con el objetivo de generar innovaciones tecnológicas en las áreas de equipos electrónicos, telecomunicaciones y multimedia. En poco tiempo, el instituto acumuló una serie de logros, tales como la creación de un nuevo tipo de karaoke que evalúa de forma inédita el desempeño del usuario, y un conjunto de soluciones para reconocimiento de voz en portugués, además de diversos software y circuitos electrónicos para telefonía celular, equipamientos de DVD y de televisión digital.

Éstos son los resultados obtenidos en una experiencia inédita en Brasil. En dos años, el instituto fue capaz de congregar a 90 investigadores de 14 estados brasileños y de siete países. Son 13 doctores, 65 másteres o maestrandos y 12 graduados. Una reunión de aptitudes que pretende ubicarse a la delantera del desarrollo tecnológico de las áreas que el instituto abarca.

Ahora, con su modelo de actuación consolidado, el Instituto Genius pretende tornarse cada vez más independiente de Gradiente, la empresa que lo creó, y está ampliando sus bases. “Nos encontramos abocados a la búsqueda de un predio en Campinas (São Paulo), para instalar nuestra primera filial”, anuncia Bruno Vianna, director superintendente de Genius. El instituto fue creado por el titular de Gradiente, el empresario Eugênio Staub, con recursos por 75 millones de reales, derivados de la aplicación de la Ley de Informática, en el tiempo en el que la empresa tenía un contrato de fabricación de celulares en el Polo Industrial de Manaos con la firma finlandesa Nokia.

En la actualidad, Gradiente no fabrica más celulares, y no tiene más los derechos relativos a los correspondientes incentivos de la Ley de Informática. Por eso es tratada por Genius como trata a cualquier otro cliente. El instituto está alterando un lazo remanente con su fundadora, consistente en la participación mayoritaria de la empresa en su consejo. “El actual consejo está integrado por cinco ejecutivos de Gradiente. Estamos inmersos en un proceso de cambio, como resultado del cual habrá apenas una participación minoritaria de éstos”, explica Vianna. El presidente del consejo también será independiente de la empresa.

Por no poseer ya ninguna fuente continua de financiamiento, Genius necesita mantenerse con ingresos provenientes de proyectos y licencias de productos, para sostener su presupuesto anual de 40 millones de reales para 2003. “Nuestros actuales ingresos se componen de recursos de proyectos aprobados por el Fondo para el Desarrollo Tecnológico de las Telecomunicaciones (Funttel) y el Fondo Sectorial para la Tecnología de la Información (CT-Info). Y, principalmente, de contratos con empresas para licencias o para el desarrollo de nuevos productos o soluciones”.

El mayor cliente sigue siendo Gradiente, que lanzará a comienzos del próximo año el primer DVD player con tecnología totalmente brasileña. Actualmente, la empresa importa kits y arma los aparatos en Manaos, tal como el resto de las empresas. Pero ahora va a dejar de comprar esos kits y empezará a negociar con los proveedores internacionales los componentes, tales como chips y otros insumos. “Para llegar a este punto, investigadores de Genius desarrollaron el software del aparato, y parte de la tecnología llegó proveniente de Corea del Sur, en donde el grupo pasó tres meses.

Dominamos la tecnología y en la actualidad estamos manteniendo conversaciones con empresas estadounidenses, que nos contactan para otros desarrollos”, explica Alexandre Lisboa, gerente de la unidad de negocios. La primera innovación de Genius fue el evaluador automático para aparatos de karaoke, que dan notas de acuerdo con la afinación de la persona, el volumen y el ritmo, de manera avanzada con relación a los que ya existen en el mercado. “Introdujimos parámetros de algoritmos de esas características en el software del aparato”, informa Vianna. El nuevo sistema, licenciado para Gradiente, que lo denomina DVD Oke, llamó la atención de cinco empresas de Japón y Singapur, que ya han iniciado negociaciones con el instituto.

Para elaborar un prototipo completo, Genius posee una maquinaria de construcción de prototipos, que produce las cajas externas de los aparatos electrónicos. Con el DVD player y el karaoke en el mercado, se retorna a un camino en Brasil; aunque sería prematuro afirmar de que con ello se retoma la producción industrial en el área, interrumpida con la apertura a las importaciones de equipos electrónicos, a comienzos de la década del 90.

En este período, las empresas brasileñas que desarrollaban aparatos electrónicos (televisores, equipos de audio, etc.), tales como Gradiente y Sharp, por ejemplo, tuvieron que reducir o eliminar sus equipos de investigación y desarrollo, y empezaron a importar productos con licencias, pues no estaban en condiciones económicas y técnicas de competir con los productos importados. Por supuesto que los tiempos son otros, y hoy en día entre el 80% y el 85% del proyecto de un equipamiento electrónico muchas veces reside en el desarrollo del chip.

Por eso, el Instituto Genius tiene ocho personas con formación en diseño de chips. Así, el instituto gana en competitividad, y se ubica de tal manera en el mercado global, que atrae a las multinacionales. Una gran área de actuación de Genius es la de celulares. “Estamos desarrollando para Siemens una familia de equipos que está tres generaciones al frente de la que actualmente se comercializa en Brasil. Este desarrollo implica un sistema operacional con interfaces y aplicativos inéditos, con tecnología GSM (sigla de sistema global de comunicación móvil) que la empresa lanzará al final de 2004”, explica Vianna, que fue a negociar el contrato en la sede de la empresa, en Alemania.

“Es un contrato mundial, y Siemens ya ha solicitado su ampliación.” Además de Gradiente y Siemens, otras grandes empresas ya se valieron de los conocimientos generados en el Instituto Genius. El área de reconocimiento de voz en portugués de Brasil es una de las que más llaman la atención. El desarrollo de este sistema congrega a 30 personas en el instituto, el grupo que cuenta con el mayor número de investigadores. El mismo está formado por ingenieros y lingüistas, que grabaron el habla de brasileños de 250 ciudades, captando los modos de hablar en un total de más de mil muestras de voz. Todo este material está siendo procesado e introducido en software.

El reconocimiento de voz podrá utilizarse en controles remotos, celulares, portal de voz en Internet, centros de atención y aparatos de aire acondicionado. Una de las empresas que utiliza el reconocimiento de voz experimentalmente es Deca, fabricante de grifería y sanitarios. La firma utilizó dicho sistema para mostrar en forma experimental, en la Feria Internacional de la Industria de la Construcción (Feicon), realizada en São Paulo en el mes de abril, un cuarto de baño inteligente, que responde a comandos para apagar y encender la luz, al margen de abrir la ducha y las canillas.

General Motors, en el Salón del Automóvil 2002, mostró un vehículo Vectra adaptado para recibir instrucciones vía voz. Funciones tales como trabar las portas, encender los focos, encender la radio y colocar la luz de giro a la derecha o a la izquierda eran ejecutadas por medio de comandos verbales. En ese experimento, la instalación del sistema en el coche la hicieron profesores y alumnos de la Facultad de Ingeniería Industrial (FEI) de São Bernardo do Campo (São Paulo).

Las alianzas con universidades y demás institutos de investigación son prioridades en Genius. “Una de nuestras metas consiste en facilitar la aproximación del conocimiento generado en las universidades con el sector privado. Con ello inyectamos en el ambiente académico problemas reales del mercado, que pueden suscitar nuevas investigaciones”, explica Marcel Bergmann, uno de los líderes del proyecto, responsable de las relaciones institucionales de Genius.

La instalación de la filial de Campinas está vinculada a la colaboración con universidades e institutos de investigación, al margen de que así se logra también estar más cerca de muchas empresas. “Pretendemos aumentar nuestra interacción con la universidad”, comenta Vianna. Esa aproximación se dio inicialmente con la Universidad Federal de Amazonas (Ufam).

Muchos profesionales provenientes de dicha universidad fueron contratados, pero faltaban carreras para que los investigadores de Genius de otras ciudades pudieran continuar sus estudios, como era el caso de decenas de personas llegadas de São Paulo, Bahía, Minas Gerais, Paraná, Río Grande Sul y Paraíba. “No había una carrera de maestría en informática en toda la región norte”, dice Vianna. “Entonces propusimos la creación de esa carrera en la Ufam, en donde algunos doctores que trabajan en Genius dan clases y dirigen tesis”, comenta Bergerman.

La formación del equipo
Los recursos humanos del Genius son un capítulo aparte. Llevar a la húmeda, calurosa y lejana Manaos a doctores, másteres y graduados desde otras partes del país, principalmente concentrados en las regiones sur y sudeste, podría ser una tarea difícil; pero no lo fue. Pesó mucho en la decisión de los invitados el desafío de hacer investigación y desarrollo de una manera innovadora. Tan solo el 30% de los empleados de Genius es de Manaos, y aun así, gran parte de ellos es del área administrativa.

Entre los lugareños están el físico Fábio Santos, formado en la Ufam; Ajeilson Pimentel, que cursa ingeniería eléctrica en la Universidad del Estado de Amazonas (UEA); y Jacqueline Aguiar, recién egresada de la carrera de Derecho de la Ufam. Santos, otro reciente egresado, que trabaja en el área de aplicativos de celulares, dice que trabajar en Genius es una oportunidad única de hacer investigación tecnológica en Manaos. Para Pimentel, fue un cambio de rumbo dentro dela misma área. Pimentel trabajaba en la fábrica de Sony en Manaos, y aceptó el desafío de la nueva propuesta. Jacqueline dice que, como abogada, el polo industrial, en donde está instalado Genius, no tiene mayores atractivos.

La familia y los amigos incluso consideraron extraño que ella aceptase el trabajo en Genius, dejando un empleo en la Procuraduría del Estado. “Me agradó trabajar en una organización sin fines de lucro.” Entre aquéllos que consideran que el calor es el mayor escollo se encuentran los egresados de ingeniería eléctrica de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (USP). Daniel Gustavo es uno de éstos. Paulistano, de 29 años, Daniel trabajó en dos empresas de telecomunicaciones en São Paulo. “Pero siempre pensaba en trabajar en el área de desarrollo de productos??.

Cuando surgió esta oportunidad, no tuvo dudas: trajo a su mujer, que trabaja en el área administrativa del instituto. En el comando de Genius se encuentra un profesional de Minas Gerais con formación paulista. Vianna es un ingeniero electrónico graduado y máster de la Poli-USP, y además de tiene un doctorado hecho en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), y un Master Bussiness Administration (MBA) en la Fundación Getúlio Vargas (FGV). Fue investigador y gerente en el Centro de Investigación y Desarrollo en Telecomunicaciones (CPqD) de Campinas, un antiguo centro de investigación de la estatal Telebras, que independizó.

Vianna participa como inventor en tres patentes del CPqD en el desarrollo del sistema trópico, la Central Telefónica Digital que está presente en todo el país. Con la privatización de las telecomunicaciones, Vianna se convirtió en director de operaciones de Vésper y Telemar. “Siempre busqué la innovación tecnológica, y ahora tengo la oportunidad de encabezar este equipo, que día tras día me sorprende, trabajando con un alto contenido tecnológico.”

Nuevas luces para la televisión digital
La cuestión de la televisión digital en Brasil también está presente en las salas de Genius. El instituto recibió una invitación de parte del ministro de Comunicaciones, Miro Teixeira, junto con la Fundación Centro de Investigación y Desarrollo en Telecomunicaciones (CPqD), para desarrollar las investigaciones tecnológicas atinentes a un nuevo sistema de TV digital (TVD), y para hacer el puente entre las soluciones académicas y la industria.

“Apoyamos y tenemos tecnología para elaborar un sistema con características brasileñas”, dice Bruno Vianna, director superintendente de Genius. “No obstante, es necesario saber qué parte del sistema vale la pena desarrollar acá”. La televisión digital es a decir verdad un conjunto de normas que cada grupo internacional ?el primero, formado por Estados Unidos, Canadá y Corea, el segundo, que es Europa y el tercero, Japón? configuró de acuerdo con sus necesidades.

“Más de la mitad de los royalties provenientes de esos sistemas se refieren al middleware , una especie de sistema operativo que comanda la TVD”, comenta Marcel Bergerman, líder de proyecto de Genius. “Tenemos un equipo experimentado, trabajando en varias tecnologías presentes en TVD”, dice. El sistema digital vía televisión por aire, la que está presente en el 90% de los domicilios brasileños, al contrario que en la mayoría de los otros países, en donde predomina la televisión por cable, permitirá una amplia interactividad, con acceso a Internet y a una infinidad de bancos de datos.

Para aquéllos que no podrán hacerse cargo de los costos de un aparato de TVD, los investigadores dicen que es posible desarrollar un conversor muy barato, que costará la cuarta parte del adoptado en otros países. Al margen del Genius y del CPqD, participarán del proyecto de TVD del gobierno varias entidades, incluido un consorcio formado por las siguientes universidades: Mackenzie, USP y Unicamp, de São Paulo, PUC de Río de Janeiro, Universidad Federal de Río de Janeiro, Universidad Federal de Paraíba e Instituto Nacional de Telecomunicaciones. Los recursos, por valor de 78,1 millones de reales, saldrán del Fondo para el Desarrollo Tecnológico de las Telecomunicaciones (Funttel).

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