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Tecnociencia

Un extraño en el nido

La ya de por sí excéntrica familia de los mesones –partículas subatómicas formadas por un quark y un antiquark– tiene ahora un nuevo y extraño miembro que transgrede las reglas. Éste fue descubierto en el Laboratorio Acelerador Nacional Fermi (Fermilab), de Estados Unidos, por un equipo integrado por 125 físicos de 21 instituciones de todo el mundo, incluidos seis brasileños de cuatro instituciones del país: el Centro Brasileño de Investigaciones Físicas (de Río de Janeiro), la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), la Universidad de São Paulo (USP) y la Universidad Federal de Paraíba.

A diferencia de sus parientes, que, cuanto más masa tienen, menos tiempo viven, el mesón recién descubierto es pesado y vive tres veces más antes de se transformar en otras partículas. La vida media de un mesón es de 10-24 segundos, equivalente al tiempo que la luz tarda para atravesar un protón, uno de los tipos de partículas existentes en el núcleo atómico. El nuevo mesón decae seis veces más rápidamente que lo esperado, transformándose en una partícula eta (otro raro integrante de la  familia), llamada mesón K.

“Es como observar un balde de agua con un pequeño agujero en el fondo”, comparó el portavoz del proyecto, James Russ. “Por alguna razón, el agua sale por el pequeño orificio seis veces más rápido que la velocidad con que entra por el agujero grande. Algo muy extraño sucede dentro del balde.”

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