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seguridad

El vigilante electrónico

Una empresa desarrolla un sistema que identifica las patentes de los vehículos y las compara con un banco de datos

El incremento en el número de automóviles en circulación, y la creciente preocupación con la seguridad fueron los temas que llevaron a la empresa Tecnima Imagem e Automação, de São José dos Campos, interior de São Paulo, a desarrollar un sistema de reconocimiento de vehículos mediante el registro de fotos digitales de la chapa patente del automotor y su posterior comparación con un banco de datos predeterminado. Este sistema, que lleva el nombre de Estación de Videocaptura en Acceso (EVA) podrá emplearse en la entrada de edificios – para ayudar en la identificación de los habitantes – o en la calle, con los auspicios de las direcciones de tránsito que deben reconocer vehículos robados o con impuestos impagos, como la patente y el Impuesto a la Propiedad de Vehículos Automotores (IPVA).

El EVA, dotado de un software y de pequeñas cámaras de vídeo, informa automáticamente el origen y la situación de los vehículos, al cotejar las imágenes captadas con los bancos de datos de un edificio de consorcio o de un órgano público. Con base en la imagen generada por la cámara digital, el sistema registra los dígitos de la matrícula cuando el vehículo pasa por un sensor del tipo infrarrojo de lazo inductivo (enterrado en el suelo). La cámara tiene una salida de video, que transporta las imágenes a través de un cable hasta una computadora. Con la imagen digitalizada, el programa identifica la chapa patente del vehículo y efectúa la comparación con las informaciones archivadas. El reconocimiento se concreta en un tiempo de menos de medio segundo.

Existen pocos programas en el mundo que utilizan los mismos principios de identificación que el EVA. “Es más veloz y más completo que los sistemas disponibles en el mercado, pues almacena las imágenes en un banco de datos, con informaciones sobre el lugar, la fecha y la hora; y puede en el caso de los edificios de condominios monitorear hasta dos entradas independientes simultáneamente, a un costo varias veces menor”, dice Júlio Augusto Leitão Machado, director de Tecnima. Para Leitão Machado, el control de acceso más utilizado actualmente, basado en tarjetas de identificación, no es el más eficiente, pues las tarjetas pueden perderse, pueden cambiarlas, olvidárselas o pueden falsificarlas. Al margen de no utilizar tarjetas magnéticas, el EVA tampoco depende de antenas para la transmisión de datos, lo de que por sí reduce su costo.

“Al margen de la economía, el EVA redunda en confort y seguridad para el usuario, que puede identificarse incluso con el coche en movimiento”, dice Pedro Carlos Gonçalves, socio y director de la empresa. “Al margen de la ventaja de la imagen que permanece almacenada, en cualquier momento pueden incluirse nuevos usuarios”, explica. Otra garantía del sistema consiste en suministrar la imagen de los conductores autorizados a conducir el vehículo identificado. En el caso de conductores sin autorización, los empleados pueden bloquear el paso del coche. La primera vez que el vehículo autorizado es detectado por la estación, su imagen se registra, y luego, todas las veces que pase nuevamente, su foto aparecerá instantáneamente. La capacidad de almacenamiento de imágenes del sistema se limita únicamente a la memoria disponible de la computadora. El banco de datos puede ubicarse en ese mismo aparato o puede accederse a éste desde otra computadora vía red.

Ojo electrónico
La cámara utilizada en los consorcios también puede usarse en las vías públicas, pues detectan vehículos en movimiento para verificar si son robados o tienen alguna irregularidad, como el pago de la patente o el IPVA vencido o multas pendientes. Esta posibilidad se hizo más perceptible ya al inicio del desarrollo de la tecnología en el marco de un proyecto financiado por el Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE) de la FAPESP.

Otro caso de aplicación posible está en las ciudades donde existe rotación de la circulación de vehículos. “Actualmente este servicio de depende de personas que monitorean las calles. Al margen de que el personal no está en condiciones de verificar todos los coches, es inhumano mantener a esta gente en vías de gran tránsito, con alto índice de contaminación”, evalúa Gonçalves, recordando que las cámaras actualmente en operación en las ciudades fotografían solamente a aquéllos vehículos que tansitan a velocidades superiores a la permitida. “Si el vehículo pasa por una cámara dentro de la velocidad permitida, no será registrado, aun cuando le esté prohibido circular aquel día o en aquel horario.”

Las autoridades estaduales y municipales son clientes potenciales de este tipo de tecnología, pues la posibilidad de elevar la recaudación del IPVA con base en el monitoreo es considerable. Leitão Machado recuerda también que las razias de tránsito, que paran vehículos aleatoriamente, podrían mediante el uso de este sistema, mejorar su desempeño en la detección de automóviles con problemas, ya que el equipo puede transportarse y montarse en operaciones de tránsito específicas. “Sería algo así: la cámara registra el vehículo en un punto y, en un punto siguiente, se efectúa el chequeo a cargo del personal. Funcionaria como un filtro, pues únicamente los vehículos preseleccionados serían realmente parados, con lo cual mejoraría incluso la fluencia de los vehículos en tránsito”, evalúa el director. Así, los riesgos de la operación para la policía se reducirían, pues sería posible organizar el aparato de seguridad para el abordaje de un vehículo sospechoso.

Pruebas e implantación
El sistema se chequeó durante un año con imágenes en movimiento, obtenidas en condiciones que no eran todavía las ideales, en un edificio de condominio y en un estacionamiento de São Paulo, y también en una avenida de São José dos Campos. El resultado arrojó más del 70% de aciertos en la identificación de las patentes. De acuerdo con Leitão Machado, para una instalación exitosa en un sito con pista e iluminación adecuadas, el índice de aciertos oscila entre un 80% y un 95%. La primera operación comercial está en funcionamiento en Río de Janeiro, en una unidad de la empresa Texaco.

“Estamos negociando con un importante fabricante de sistemas de peaje, a fin de aplicar el EVA en un sitio donde los coches tienen la obligación de parar, lo que crea así una situación ideal para la captura de la imagen”. La intención de Tecnima es ahora entablar alianzas con empresas que puedan completar la integración con los sistemas de datos disponibles, como es el caso del Registro Nacional de Vehículos Robados (CNVR, sigla en portugués) o los datos del Departamento Nacional de Tránsito (Denatran).

El Proyecto
Sistema de videoauditoría para el control de vehículos en estacionamientos mediante imágenes (nº 00/07366-0); Modalidad Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (PIPE); Coordinador Júlio Augusto Leitão Machado – Tecnima; Inversiones R$ 168.893,10 y R$ 3.935,00 (FAPESP)

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