Imprimir Republicar

Fruticultura

Guayaba sostenible

Brasil es uno de los mayores productores de guayaba del mundo, con un volumen estimado en 390 mil toneladas en el 2002. La producción se concentra en las regiones sudeste y nordeste del país, y el estado de São Paulo es el responsable de más del 60% del total. A partir de ese contexto, el artículo intitulado “Uso del fertilizante de residuo de la industria procesadora de guayabas”, de investigadores de las Facultades de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidad Estadual Paulista, suministra una evaluación de los efectos de la aplicación del residuo de la industria procesadora de guayabas en la fertilidad del suelo. El estudio es de José Mantovani, Márcio Corrêa, Mara Cristina da Cruz, Manoel Ferreira y William Natale. Al margen del consumo in natura, productos industrializados son la principal forma de consumo de la fruta en Brasil.

Durante el procesamiento de la guayaba, después de extraída la pulpa y el lavado con agua clorada, el residuo que sobra del proceso está compuesto principalmente por semillas. Como solamente en el estado de São Paulo se producen 230 mil toneladas de la fruta por año, la producción anual de residuo es de 10 mil toneladas. “Este residuo es descartado por la industria a cielo abierto o, raramente, en rellenos sanitarios. Así, una gran cantidad de nutrientes, que podrían ser reciclarse no se aprovecha”, sostienen los investigadores. Los experimentos, que emplearon como planta de prueba el maíz, combinaron cinco dosis del residuo de la industria de guayabas. Los resultados son prometedores: la adición del residuo de la industria procesadora de guayabas generó un aumento en los contenidos de fósforo (P) y de potasio (K) en el suelo, tanto en ausencia como en presencia del fertilizante mineral.

Revista Brasileira de Fruticultura – Tomo 26 – nº 2 – Jaboticabal – ago. 2004

Link para el artículo

Republicar