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Reseñas

Vecinos muy amigos de Mario de Andrade

Mario de Andrade y Argentina: un país y su producción cultural como espacio de reflexión | Patricia Artundo | EDUSP / FAPESP, 232 páginas, R$ 39,00]

Es curiosa la paradoja presente en este hermoso estudio, fruto de una tesis doctoral defendida por una respetada intelectual argentina en el año 2000, en la Universidad de São Paulo: ¿cómo un escritor que salió poco y nada de la capital paulista puede haber influido durante casi 20 años sobre una generación de escritores y pensadores argentinos? Y en el camino contrario: ¿cómo fue posible que éste haya sido igual y profundamente afectado por sus compañeros de letras del Río de la Plata?

Mario de Andrade era un lector curioso, siempre en busca de nuevas tendencias literarias por conocer. Tempranamente tomó conciencia del poder de las letras argentinas, en especial de la vanguardia porteña, a la cual denominaba “literatura modernista”. Siempre que podía Mario leía las revistas literarias de Argentina y conocía bien la obra de Güiraldes, Oliverio y Leopoldo Marechal, entre otros. Con admiración, dijo que Borges era “la personalidad más saliente de la generación moderna argentina”; y puede haber sido el primero en reconocer en sus textos el talento borgeano.

Para Mario, mirar hacia la producción intelectual argentina le servía, en la comparación entre esos dos mundos, el brasileño y el rioplatense, para evaluar los movimientos de la cultura en Brasil vis a vis el vecino más desarrollado. De entrada, en los años 1920, esta referencia se resumía a seguir los estudios folclóricos de los argentinos para usarlos por acá, en los tiempos del Modernismo nacional en formación. Posteriormente, en los años 1940, ya durante la madurez intelectual de Mario, la influencia cambió de rumbo y fueron nuestros vecinos los que pasaron a apropiarse de los pensamientos andradianos, en especial con relación a cómo un intelectual debe comprometerse con la realidad social de su tiempo. En síntesis, una buena calle de doble mano.

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