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Tecnociencia

Siempre es bueno releer a Darwin

En el supervigilado mundo de la ciencia parece que nunca está demás preguntar si una idea es realmente original. Genetistas norteamericanos informaron en septiembre pasado en Nature sobre las mutaciones de una planta, la Arabidopsis, que no estaban en los cromosomas de las plantas matrices, sino que habrían sido heredadas de generaciones anteriores. Los autores de este descubrimiento propusieron entonces un modelo teórico donde un tipo de ARN (ácido ribonucleico) podría transmitirse por múltiples generaciones. Sería una forma de explicar el fenómeno, que ellos creían haber descubierto. Sin embargo, semanas después, en un artículo publicado en la revista Trends in Plant Science, Yongsheng Liu, del Instituto Henan de Ciencia y Tecnología de China, echó por tierra tal supuesto pionerismo al demostrar que el naturalista inglés Charles Darwin previó dicho fenómeno en 1868, en el libro La variación de animales y plantas bajo domesticación. Este mecanismo, al cual Darwin daba el nombre de reversión o atavismo, explicaría no solamente la reaparición de características ancestrales, sino también el surgimiento de rasgos de los abuelos no en los hijos, sino en los nietos. Yongsheng Liu recuerda que Darwin describió prácticamente todos los fenómenos relevantes de la genética, tales como las mutaciones, la dominancia y la hibridación. Arne Muntzing, ex presidente de la Sociedad Mendeliana, sugiere que los genetistas lean a Darwin en el original, porque sus estudios son bastante ricos en datos experimentales que aún podrían serles útiles.

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