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Agronomía

Perfume de albahaca

Primer lote de linalol, un codiciado aceite esencial extraído de las hojas de la planta, va a parar a Canadá

MIGUEL BOYAYAN El aceite de albahaca puede sustituir al linalol sintético en cosméticos y perfumesMIGUEL BOYAYAN

Con hojas pequeñas y olorosas, la albahaca es conocida por sus muchos usos en cocina. Ahora está lista para entrar en la composición de perfumes a base de linalol, un aceite esencial presente en sus hojas. El primer lote comercial del aceite de albahaca (Ocimum basilicum), con 40 kilos del producto, fue exportado para una empresa canadiense del sector de perfumería al final del año pasado. La producción fue ajustada, después de meses de negociación, con Linax, una pequeña empresa instalada en la ciudad de Votuporanga, en São Paulo, que produjo el aceite en forma inédita en el país. Antes de la compra, perfumistas evaluaron la calidad del producto, que también pasó por análisis químicos hechos en Brasil y en Canadá.

La investigación que llevó al producto fue conducida por el ingeniero agrónomo Nilson Borlina Maia, del Instituto Agronómico (IAC), de Campinas, y tuvo su inicio en 1998, cuando el investigador comenzó un estudio comparativo con 18 plantas que contienen linalol, financiado por el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). Inicialmente buscaba una alternativa para la extracción del aceite del palo rosa (Aniba rosaeodora), un árbol amazónico en peligro de extinción y es la principal fuente natural del producto (lea Pesquisa FAPESP nº 111).

A pesar de no haber conseguido encontrar una planta que tuviese un aceite tan rico en linalol como el descubierto en la madera del palo rosa, que llega al 90% y tiene una mezcla inconfundible de aromas, Maia consiguió obtener un aceite natural, económicamente factible, que puede sustituir al sintético en muchas fórmulas de cosméticos, perfumes y otros productos de higiene y belleza y hasta aún abrir campo para la creación de nuevas fragancias.

Potencial agronómico
Entre las plantas analizadas por el investigador estaban, además de la albahaca, el cilantro, el laurel, la canela y la naranja. En el caso del laurel, a pesar de presentar un alto índice del aceite esencial, fue descartado porque el árbol demora decenas de años para hacerse adulto, no haciendo factible un cultivo para extracción comercial. En tanto, el cilantro y la canela no presentaron linalol, mientras que la naranja posee un bajo índice de la sustancia. “Entre todas las plantas analizadas vi que la albahaca tenía más potencial agronómico para extracción del linalol, por la proporción de aceite que posee y porque una planta de ciclo corto”, dice Maia.

Los resultados de la investigación fueron presentados públicamente por primera vez en 2001, en el marco del 26º Congreso de la Sociedad Internacional para la Ciencia de la Horticultura, realizado en Toronto, en Canadá. El trabajo fue uno de los cuatro escogidos, entre centenas enviados, para ser presentado con relieve. Cuando regresó a Brasil después de la realización del congreso, Maia juzgaba haber terminado un ciclo y se preparaba para iniciar un nuevo estudio agronómico.

Los planos cambiaron al recibir una llamada telefónica de José Roberto Gonçalves, un pequeño empresario de Votuporanga, ciudad ubicada a unos 520 kilómetros de la capital paulista, que había leído en un periódico de economía una nota sobre el estudio realizado con la albahaca. La conversación con Gonçalves trajo como resultado la apertura de una empresa, Linax Comercio de Aceites Esenciales, para que el proyecto pudiese ser llevado adelante con financiamiento del Programa Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe), de la FAPESP.

El proyecto hizo factible la producción de posturas en gran escala, para que en un corto espacio de tiempo fuera posible instalar labranzas comercialmente factibles para producir albahaca. Las primeras posturas llevadas al campo eran de la variedad maría bonita, desarrollada en la Universidad Federal de Sergipe por el profesor Arie Fitzgerald Blank, con inflorescencias violetas en el lugar de las tradicionales blancas. Aunque esa variedad presente hasta el 70% de linalol, el cultivo no compensó por causa de las irrigaciones y de las lluvias de la región y fue atacado por hongos. “Eso atrasó un poco el desarrollo del proyecto”, dice Maia.

Crecimiento rápido
La elección recayó entonces sobre una variedad encontrada entre las muchas que el IAC mantiene en su colección, pero sin identificación. Para diferenciarla de la maría bonita, el técnico agrícola Fabiano Taveira de los Santos, de Piauí, que en el inicio de los plantíos hacía prácticas en la Sección de Plantas Aromáticas en el IAC, pasó a llamarla farol, nombre como quedó conocida entre los participantes del proyecto. La variedad, a pesar de tener una proporción bien más bajo de linol, entre el 35% y el 40%, es muy rústica, resistente a enfermedades y crece rápidamente en el campo. Esa característica de crecimiento rápido sorprendió al investigador, que tuvo que rehacer los estimados para la producción y para el número de productores rurales envueltos en el proyecto.

Al inicio la expectativa era de una producción de 15 toneladas por hectárea, recogidas dos veces al año. Hoy ese mismo volumen es alcanzado en alrededor de 70 días, dependiendo de variables como fertilizante, el suelo, las lluvias y la época de corte. “Además de la variedad responder bien en el campo, seleccionamos productores que tenían la posibilidad de trabajar con irrigación, lo que reduce el tiempo entre las cosechas de la planta”, dice Maia. “En vez de las dos cosechas por año, podemos hacer cuatro, una cada 90 días”. De esa forma, la producción anual inicialmente estimada en 30 toneladas por hectárea duplica el volumen y llega a 60 toneladas por hectárea.

Hoy son cuatro productores rurales fijos que trabaja para suministrar la materia prima para Linax, todos instalados en la región de Votuporanga, que reúne las condiciones ideales de clima caliente y suelo para el cultivo de plantas aromáticas. La limitación de agua en el invierno puede subsanarse con la irrigación. El principal problema observado hasta ahora es la lluvia en exceso, sobre todo en el verano, lo que impide la entrada en el campo para hacer el corte. Otros productores ya se postularon, pero antes de contratar nuevos proveedores, la empresa quiere abrir nuevos mercados para el producto.

La idea es expandir el área plantada de 30 para 200 hectáreas. Para eso es necesario conquistar el mercado consumidor interno, además del externo. Como  Brasil no es un tradicional productor de aceites esenciales, muchos consumidores de aquí prefieren importar el producto para garantizar el suministro regular y mejores precios. La excepción queda por cuenta del aceite esencial de naranja, en que el país ocupa el liderazgo mundial en la producción, pero como subproducto de la industria de cítricos. Otro aceite producido en gran volumen en Brasil es el de eucalipto, también un subproducto de la industria maderera.

Antes de iniciar el cultivo de la albahaca, los productores recibieron plantines multiplicados en el IAC por la técnica de micropropagación. Ellos también recibieron instrucciones de cómo plantar y conducir la labranza. Algunos aspectos agronómicos del plantío aún no fueron establecidos científicamente, como, por ejemplo, el espaciamiento más adecuado. “A pesar de que ensayos específicos están siendo conducidos, aún no fue posible obtener los resultados y divulgarlos, lo que normalmente tarda de cinco a seis años”, dice Maia.

Las respuestas para esas cuestiones han surgido de la práctica, o sea, cuando las copas de las plantas comienzan a encontrarse es el momento de hacer el corte, porque si no ellas comienzan a competir por luz y las hojas de la parte de abajo comienzan a caer. El corte es hecho en la base de la planta, casi al ras del suelo. Por el momento esa tarea se hace manualmente, precisamente porque el área plantada aún no es tan extensa. Pero la mecanización está siendo estudiada. La albahaca cortada brota nuevamente y la productividad va aumentando corte a corte, porque la planta se ramifica. La misma planta se queda en el campo produciendo durante dos a tres años. Sólo después de ese período necesita ser sustituida por otra postura clonada. La siembra con semillas no es recomendada a causa de la variación en la proporción del linalol. Una vez hecho el corte, la albahaca va en un acoplado concebido para llevar las hojas directamente de la labranza para la industria, sin necesidad de descargar el material. El aceite es extraído directamente en él, lo que disminuye significativamente los costos operativos. El sistema despertó el interés de empresas tradicionales extractoras de aceites esenciales, como el del eucalipto.

Para facilitar el trabajo de extracción de aceite esencial en los laboratorios de investigación, Maia creó un mini-destilador hecho de acero inoxidable para soportar las agresiones químicas y físicas. En los aparatos convencionales, hechos de vidrio y de difícil manejo, el trabajo de cargar y descargar el material vegetal lleva como promedio una hora. Con el mini-destilador, la misma tarea tarda cerca de un minuto y la destilación se controla mediante un sistema eléctrico automatizado.

Eficiencia duplicada
Como la destilación demora alrededor de una hora con cualquiera de los equipamientos, el tiempo gastado para cargar y descargar el aparato de vidrio fue eliminado. “Esto duplicó la eficiencia de la destilación”, dice Maia. La novedad, presentada en el 3º Simposio Brasileño de Aceites Esenciales, realizado en Campinas en noviembre del año pasado, tuvo buena acogida. Una empresa ya compró el aparato y algunas universidades están en proceso de negociación con Linax, así como con droguerías que trabajan con aceites esenciales destinados a perfumes. El precio oscila entre 5.500 y  5.800 reales, dependiendo de los accesorios colocados. El equipamiento funciona con energía eléctrica, pero puede ser adaptado al gas natural para ser usado en el campo.

La planta industrial de Linax fue proyectada para recibir el producto de la plantación orgánica, sin la aplicación de defensivos agrícolas, separado del no-orgánico, para de esa forma atender a mercados externos que quieran productos diferenciados. Pero esa es otra etapa de la producción. Por el momento, además de productora de aceite esencial de albahaca, la empresa se ha destacado como prestadora de servicios. Varios clientes, de ciudades en un radio de hasta 300 kilómetros, han llevado plantas para que sean destiladas allá. Son suministradores de la industria cosmética, droguerias e investigadores.

Aún con los buenos resultados ya presentados, la investigación con la albahaca no para por ahí. Otras variedades, con mayor rendimiento de aceite y más resistentes a enfermedades, continúan en prueba. Asimismo, otras especies de plantas aromáticas, como la hierba limón y el pachulí, están siendo evaluadas para que sean plantadas por los agricultores de la región. La idea de la empresa es el transformar Votuporanga en un polo aromático, capaz de plantar, extraer el aceite esencial y garantizar un suministro regular tanto para el mercado interno como el externo.

El aceite de naranja lidera la exportación

La explotación comercial de los aceites esenciales en Brasil tuvo su inicio en la década de 1920, basada en la extracción de esencias nativas, principalmente de la madera del palo rosa. En el transcurso de la segunda Guerra Mundial, aprovechando la demanda de las industrias que no podían ser atendidas por los productores tradicionales, el país pasó a introducir cultivos para la obtención de aceites de menta, naranja, canela, eucalipto, té limón y el pachulí. En la década de 1970 llegó a ocupar el liderazgo mundial de producción de mentol y aceite desmentolado, usados como aromatizantes en la industria de higiene y de alimentos, con la creación en el Instituto Agronómico de una variedad de Menta arvense resistente al óxido.

Hoy en día el país ocupa el liderazgo mundial en el comercio del aceite esencial de naranja, con 33 mil toneladas exportadas en la cosecha 2004/2005. De enero a octubre del año pasado, las exportaciones de 60 mil toneladas de aceites esenciales rindieron al país 80 millones de dólares.
Muchos aceites esenciales empleados en productos de limpieza, farmacéuticos, alimentos y bebidas son obtenidos de forma sintética, por razones económicas. Pero la demanda por productos extraídos de las plantas, como el linalol de la albahaca, ha crecido bastante. Además de eso, las empresas, principalmente del sector cosmético y de perfumería, se ha interesado por nuevos aceites esenciales.

“Esa es una buena oportunidad para Brasil, que posee la mayor diversidad vegetal del planeta”, dice la investigadora del IAC Márcia Ortiz Marques, integrante del grupo de trabajo creado para encargarse de la formalización de la Asociación Brasileña de Productores de Aceites Esenciales. “Eso porque, a pesar de ser una actividad relevante para Brasil, el sector está desarticulado”, dice.  El productor no sabe lo que el mercado necesita. Mientras tanto, el mercado busca productores que suministren con calidad, precio y regularidad.

El Proyecto
Producción de linalol a partir del aceite esencial de albahaca – una alternativa ecológicamente sostenible para sustituir al linalol del palo rosa, una especie amazónica en riesgo (nº 02/13051-8); Modalidad Programa de Innovación Tecnológica en Pequeñas Empresas (Pipe); Coordinador Nilson Borlina Maia – Instituto Agronómico de Campinas/Linax; Inversión R$ 400,000.00 reales (Fapesp)

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