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Inversiones

Un nuevo plan de crecimiento

El gobierno federal destinará 42,1 mil millones de reales a la ciencia, la tecnología y la innovación

El Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo Nacional 2007-2010, anunciado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva el pasado día 20 de noviembre, tiene una meta audaz: incrementar los gastos nacionales en investigación, desarrollo e innovación (I, D&I) del actual 1,2% del Producto Interno Bruto (PIB) a un 1,5% en tres años, un esfuerzo adicional que correspondería a inversiones del orden de los 5.700 millones de reales anuales, o alrededor de 23 mil millones de reales en el período. Con ese incremento, Brasil treparía de una posición próxima a la de países del Este Europeo y Sudáfrica en el ranking de gastos en I&D, en términos porcentuales, para alcanzar a China y acercarse al Reino Unido y de Holanda. Con ese plan – bautizado como PAC de la Ciencia y la Tecnología –, el gobierno federal promete patrocinar ese arranque y destinar 41,2 mil millones de reales a la ciencia, la tecnología y la innovación (C, T&I) en los próximos cuatro años. Cuenta también con la contribución de las empresas privadas, cuya participación en los gastos en I&D quiere ver ampliar del actual 0,51% al 0,65% hasta 2010.

Las inversiones previstas van a financiar, además de la expansión del sistema de C,T&I, otras tres líneas de acción: innovación empresarial; formación de recursos humanos; investigación y desarrollo en áreas estratégicas; e implementación de centros vocacionales, telecentros, incubadoras de tecnologías sociales, entre otros. Incluyen recursos del presupuesto del Ministerio de la Ciencia y Tecnología (MCT), de las agencias de fomento, del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT), del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), y de otros ministerios.

Los recursos destinados a la innovación en las empresas saltarán de poco más de 4,5 mil millones de reales en 2007 a 6 mil millones de reales en 2010. Ese refuerzo de caja será el resultado del giro acelerado del presupuesto de los fondos sectoriales en los próximos dos años y de la creación de nuevos fondos, anunciados por el gobierno. El dinero llegará al mercado en la forma de recursos reembolsables y no reembolsables, fondos de capital de riesgo, incentivos fiscales y subvención económica. La meta es elevar la proporción de la facturación de las empresas innovadoras del 0,8%, en 2005 al 1,2%, en 2010.

Para estimular inversiones de las empresas, el gobierno pretende subvencionar las empresas que inviertan en I&D y ofrecerá una línea de crédito de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) – sin exigencia de garantías reales y con cero de interés – a aquellas que se instalen en parques tecnológicos. La previsión es que hasta 2010 serán destinados 2 mil millones de reales a las subvenciones, con contrapartidas. La medida representaría un refuerzo a la Ley de Innovación, aprobada en 2004, y ampliaría los mecanismos de incentivos fiscales previstos en la Ley del Bien.

El PAC de la Ciencia y la Tecnología prevé también la creación del Sistema Brasileño de Tecnología (Sibratec), una red formada por institutos de investigación, universidades federales, estaduales y privadas, que, según el ministerio, destinará 677 millones de reales para la organización de centros de innovación, institutos de servicios tecnológicos y extensión tecnológica. Esa red, que será instalada hasta el final de 2008, será compuesta por lo menos de diez instituciones que, en alianza con la iniciativa privada y recursos del BNDES, la Finep, el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), formarán recursos humanos, ofrecerán programas de capacitación tecnológica, servicios técnicos especializados – como calibración y ensayo, por ejemplo –, invertirán en la modernización de laboratorios, entre otros. La meta es apoyar la creación de, como mínimo, diez empresas innovadoras por año.

El plan reitera la intención del gobierno federal de movilizar el poder de compra del sector público, previsto en la Ley de Innovación, para promover el desarrollo tecnológico de las empresas. Una de las primeras áreas en ser favorecidas por esa política será la industria farmacéutica.

Formación de investigadores
El plano prevé un aumento de casi el 50% en las inversiones en la formación de másteres y doctores entre 2007 y 2010 – que sumarán alrededor de 6 mil millones de reales en el período. El número de becas concedidas por el CNPq se ampliará en un 46%. El objetivo es aumentar en 60% el número de doctores egresados anualmente. Las nuevas becas serán destinadas principalmente a los cursos de ingeniería – identificada como una de las especializaciones más demandadas por el mercado – y a las áreas definidas como prioritarias por la Política Industrial, Tecnológica y de Comercio Exterior (Pitce). “El aumento en la cantidad de becas es muy positivo, especialmente si se focaliza en el área de ingeniería, donde es reconocida la falta de profesionales calificados”, afirma el director científico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz. Él resalta, sin embargo, que es necesario tener cuidado para no enfatizar demasiado los intereses en aplicaciones cuando se trata de la investigación académica. “En la investigación industrial y en la investigación en institutos con misión dirigida, a la consideración sobre la aplicación es fundamental. Pero, en las universidades, la investigación necesita explorar las fronteras del conocimiento humano en todas las áreas, y no solamente en aquellas para las cuales se ven aplicaciones con antecedencia.”

El valor de las becas también será reajustado. Las becas de la Coordinación de Perfeccionamiento de Personal de Nivel Superior (Capes) y del CNPq tendrán un aumento de 20% a partir del 1º de marzo de 2008.

Las inversiones en la formación de recursos humanos deben obedecer a la estrategia de descentralización de la ciencia y la tecnología, buscando equidad regional y social, en especial de las regiones centro-oeste, nordeste y norte. La idea es fortalecer los sistemas regionales y locales, por medio de refuerzo a las instituciones estaduales en la promoción de I,D&I.

Pero la medida más aplaudida en la ceremonia de presentación del PAC de la C&T a la comunidad científica fue anunciada por el propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva: el gobierno va a simplificar el proceso de importación de insumos para la investigación. De acuerdo con el ministro Sérgio Rezende, la Receita Federal va a crear una “línea verde” para esos productos, acelerando su proceso de ingreso en el país. “Los fiscales de la aduana va a dar un tratamiento diferenciado a los productos para investigación”, prometió el ministro.

I&D estratégica
La gran novedad del plan está en el refuerzo a la I&D en áreas estratégicas y que involucran no solamente el MCT, sino también a diversos ministerios, lo que refuerza el presupuesto del PAC de la C&T. Esa decisión fue calificada por el propio presidente como una revolución de procedimientos: “Juntamos todos los sectores del gobierno que, directa o indirectamente, trataban de la cuestión de la ciencia y la tecnología, y resolvimos acabar con los programas individuales para intentar crear un programa para el Estado brasileño”, explicó Lula en la ceremonia de lanzamiento del plan. La intención, él subrayó, es “acabar con aquella historia de que cada centro del gobierno tenía un pedacito de ciencia y tecnología”.

Esa “revolución de procedimientos” transforma el MCT en una especie de gestor de la I&D de 13 sectores intensivos de tecnología que tienen, en la evaluación del gobierno federal, “transversalidad sectorial, multidisciplinaridad técnico-científica”, gran potencial innovador y dinamizador de la economía, peso significativo en la balanza de pagos y convergencia con la Pitce. Los sectores identificados son  los de biotecnología y nanotecnología; tecnología de la información y comunicación; insumos para la salud; biocombustibles; energía eléctrica, hidrógeno y energías renovables; petróleo, gas y carbón mineral; agronegocios; biodiversidad y recursos naturales; Amazonia y Semiarido; meteorología y cambios climáticos; programa espacial; programa nuclear; defensa nacional y seguridad pública.

“Son temas estratégicos que exigen la articulación entre los sectores del gobierno”, adelantó el ministro Sergio Rezende, durante el VII Seminario de Estudios Estratégicos, realizado en Brasilia entre los días 6 y 8 de noviembre, dos semana antes del anuncio del PAC de la C&T.

Para Brito Cruz, la iniciativa del gobierno de plantear un plan “abarcador” y con metas establecidas es positiva, aunque, reconozca, puedan existir críticas con respecto a las áreas escogidas. “La propia existencia de un plan ya representa un progreso importante desde el punto de vista institucional”, enfatiza. Apunta, no obstante, dos puntos débiles que, en su evaluación, deberían corregirse. “El plan no es nacional, es un plan federal, porque no incluye la discusión con los estados sobre sus prioridades estratégicas. Eso es una limitación importante, pues en Brasil, el 65% de los recursos públicos para I&D proviene de fuentes federales y el 35% de fuentes estaduales. En São Paulo, el 60% de los recursos es estadual”, asevera. El segundo punto débil es el hecho de que el plan, que pretende cubrir el período 2007-2010, sea anunciado en noviembre. “Sería más correcto que fuera un plan para 2008 – 2010”.

Brito elogió también la meta de elevar los gastos del PIC al 1,5%. “Es un bien objetivo, aunque sea menor que el aumento del 2% del PIB que el presidente Lula anunció al Consejo de Ciencia y Tecnología en 2003.”

Refuerzo a la educación básica
El PAC de la C&T tiene puntos de convergencia con otro PAC, el de la Educación. La intención del gobierno es construir “puentes” entre las universidades públicas y el sistema de educación básica. “A pesar de ser el 15º en el ranking de la producción científica mundial, las universidades brasileñas no transfieren ese conocimiento para el mundo del trabajo y ni para la educación básica. Se trata de un conocimiento encapsulado”, afirmó el ministro de la Educación, Fernando Haddad, en conferencia durante un Seminario de Estudios Estratégicos.

El gobierno va a invertir dos mil millones de reales anuales, entre 2007 y 2010, en la reestructuración de las universidades públicas con el objetivo de crear un sistema nacional de formación de magisterio. “Hasta ahora 36 de las 54 universidades públicas ya presentaron su plan de reestructuración que incluye el establecimiento de vínculos con la educación básica”, contabilizó el ministro.

El “puente” de la universidad con el mundo del trabajo, como él dice, comenzó a ser pavimentado con la aprobación de la Ley 11.487, conocida como Ley Rouanet de la investigación (lea en revista Pesquisa FAPESP, en la edición de agosto de 2007). “La educación profesional también necesita ser repensada para incorporar la ciencia como factor de producción”, completó el ministro.

Vanguardia emergente
El PAC de la Ciencia y la Tecnología y el de la Educación informan sobre las perspectivas a largo plazo para el país. La estrategia de crecimiento, no obstante, gana efectivamente luz en las palabras del ministro Extraordinario de Planificación Estratégica, Mangabeira Unger. “Necesitamos pensar en un nuevo modelo de desarrollo con más oportunidades de educación y mayor participación popular”, él afirmó en conferencia en el Seminario de Estudios Estratégicos.

Unger relacionó las prioridades del proyecto estratégico que “comenzó ahora a discutir con el presidente”. El primer punto es el de la Defensa Nacional, una de las acciones previstas en el PAC de la C&T. “No hay estrategia de desarrollo nacional sin una estrategia de defensa”, afirmó. Defendió la reorganización y profesionalización de las Fuerzas Armadas, la recuperación de su rol de vanguardia tecnológica y la constitución de una industria de la Defensa Nacional. “La transferencia de tecnología de defensa entre países es accesoria. Tenemos que tener capacitación y levantar a la industria nacional con independencia tecnológica.”

El ministro se mostró bastante preocupado con el futuro de la Amazonia – región considerada prioritaria también en el PAC de la C&T. Plantea la elaboración de un proyecto nacional de desarrollo e económico y ecológico, que permita, por ejemplo, el uso productivo de determinadas áreas. “Pero, para tener una actividad económica avanzada, como el aprovechamiento de la biodiversidad, por ejemplo, es necesario tener cuadros calificados dispersos por todo el territorio.” “Ese es un problema sin solución conocida.”

Unger también ha reflexionado sobre la urgencia de que el país adopte lo que llama de “política industrial de inclusión”. Explica: “La política tradicional es volcada para las grandes empresas y tiene como instrumento el crédito subsidiado y favores fiscales”. Él pregona una estrategia que tenga en cuenta emprendimientos emergentes, que permita la propagación de experiencias locales “exitosas” e incluya el consejo gerencial para la formación de cuadros y la formación de una red de apoyo para la extensión tecnológica.

Para el ministro, la base social del nuevo proyecto de desarrollo y del país debe ser la “pequeña burguesía emergente y hacendosa”, formada por aquella parcela de la población que estudia por la noche, abre su propio negocio y que inauguró en el país una cultura de auto-ayuda. “Esa es la vanguardia a la que la mayoría quiere seguir”, supone. “Es necesario usar recursos del Estado para hacer que la mayoría de la población siga el ejemplo de la vanguardia emergente”, afirmó, defendiendo políticas sociales orientadas hacia la capacitación, la enseñanza pública de calidad y la democratización de la economía de mercado.

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