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Revistas

Para pensar la comunicación

Programa de posgrado de la USP presenta una publicación destinada debatir las fronteras teóricas del área

Hay quienes insisten en la pura y simple inexistencia de una producción teórica consistente o de pensadores originales de la comunicación en Brasil. Pero están también, entre los estudiosos del área, lo que insisten en desmentir esa visión que parece oscilar entre un cierto escepticismo crítico y una flagrante mala voluntad. Y en ese campo se alinea ahora Matrizes, la recién publicada revista del Programa de Posgrado en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de São Paulo (PPGCOM-USP), que viene a la luz con el propósito de ofrecerle al lector material lo suficientemente, de dentro y de fuera del país, para que éste pueda reflexionar mejor y con más instrumentos sobre la propiedad de una u otra posición.

Es en especial en el llamado dossier, concentrado en la primera parte de esta voluminosa publicación semestral (247 páginas en este primer número), que Matrizes se dispone a provocar esa reflexión y, tal vez, a reorientar el debate sobre las fronteras teóricas de la comunicación, a veces excesivamente prisionero, para no decir estancado, en el problema de una definición precisa, rígida, del objeto del área. El dossier será siempre temático y siempre montado sobre perspectivas autorales, es decir, deberá traer a escena a aquéllos que efectivamente instigan propuestas innovadoras, establecen puentes entre diferentes lugares a partir de los cuales se piensa la comunicación, proponen un aporte contemporáneo a antiguos problemas, resume Irene Machado, una de las editoras de la revista, docente de semiótica de la cultura en el posgrado y de redacción en lengua portuguesa de la carrera de grado de la Escuela de Comunicación y Artes (ECA). No se ha de concluir por ello que solamente quien lidia específicamente con teorías de la comunicación tendrá lugar en este espacio. La gente de periodismo, fotografía, cine etc., con competencia para decir sobre los medios con que trabajan, sus lenguajes y tecnologías, ciertamente será llamada para ocuparlo, dice Irene.

Matrizes surge a decir verdad como uno de los frutos del proceso de profunda reestructuración por el que viene pasando el PPGCOM desde 2002, bajo el liderazgo de Maria Immacolata Vassallo de Lopes, ahora su coordinadora, además de presidente de la Comisión de Posgrado de la ECA-USP, a la cual se vinculan cinco programas: Comunicación, Ciencia de la Información, Música, Artes Visuales y Artes Escénicas. Fue en aquel año que el pionero de los 31 programas de posgrado en comunicación dispersos por el país aparentemente alcanzó el punto más crítico de su existencia, firmado en términos formales por una nota tres en la puntuación asignada por la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), en una escala de uno a siete.

Según Immacolata, en aquel momento, lo que los docentes de la ECA abocados a la reforma del posgrado primero buscaron fue un reordenamiento de las incumbencias que estaban dispersas, un reagrupamiento de las grandes áreas que habían constituido históricamente la fuerza del programa, una especie de des-departamentalización para rearticular los estudios entonces dispersos de posgrado. Se buscaba recuperar las incumbencias de tres grandes áreas de estudios: teorías de la comunicación, los medios y su producción, y las interfaces de la comunicación con la cultura, la tecnología, la educación, la política y otros aspectos de la sociedad. Todo indica que el esfuerzo viene dando buenos resultados, y señal de ello es que en la última evaluación de la Capes, divulgada en noviembre pasado, la nota del programa de la USP ya había subido un punto.

Está claro que los docentes comprometidos con el programa cuya historia se narra con la creación de la primera maestría en comunicación del país, en 1972, y del primer doctorado, en 1980 quieren mucho más. Quieren, por ejemplo, dejar claro que tienen alternativas para plantear para que se piense creativamente la compleja área de comunicación. Sólo un programa con la tradición y el reconocimiento del PPGCOM de la USP podría plantear, como lo estamos haciendo, una reflexión sobre los lenguajes para a partir de ellas reflexionar sobre la episteme, comenta Irene. Lo que la investigadora parece recordar en ese comentario es que, a diferencia de otros programas, sumamente preocupados con la cientificidad de los estudios de comunicación lo que implicaría la rígida demarcación de su objeto y métodos, capaz durante algún tiempo de garantizar puntos adicionales en la evaluación de la Capes, el posgrado en comunicación de la USP no deja a un lado el ámbito de la estética, en el cual siempre fue fuerte. En su reestructuración el programa quiere llevar adelante la acogida a nuevas perspectivas sin abandonar su historia, dicen de diferentes formas Immacolata, que es una respetada especialista en los estudios de la telenovela brasileña, Irene e Rosana de Lima Soares, otra editora de revista Matrizes, profesora de medios en el periodismo y en el pos de Comunicación de la USP.

Lugares claves
Dentro de esa visión, Matrizes puede entenderse como instrumento expresivo, al mismo tiempo provocativo y potencialmente polémico, de un proyecto académico que reconoce que recortar el objeto sigue siendo un gran desafío de la comunicación, pero no quiere quedar aprisionado a eso. El objeto es siempre intrigante y desafiante porque es móvil y relacional, está siempre en transformación, dice Irene aunque desde el punto de vista de las instancias políticas académicas el objeto de la comunicación sean siempre los medios de comunicación de masa y punto. Más productivo para ese proyecto de donde emerge la revista parece ser, por ejemplo, considerar los lugares a partir de los cuales los autores expresivos construyeron sus visiones de la comunicación. Lugares del pensamiento, bien entendido.

Es así que en el primer dossier se reúnen artículos de los brasileños Muniz Sodré, Ciro Marcondes Filho y Lucia Santaella, y de los extranjeros Jesús Martín-Barbero, Bernard Miège y Giovanni Bechelloni, con perspectivas crítico-teóricas sumamente diversas. Se ofrece lado a lado con la visión de Barbero, en la cual es la ciudad y las relaciones en su espacio el lugar para pensar contemporáneamente la comunicación o, dicho de otra forma, las nuevas visibilidades políticas de la vida pública aprehendidas como narrativa urbana, la originalidad del concepto de Muniz Sodré sobre el bios mediático una especie de nueva forma de vida, virtual, creada por la existencia y por las relaciones que los medios establecen en el espacio social. Dice Muniz de ese universo: ?En este mundo de temporalidad fluida, donde lo estable y lo durable son puestos en crisis, queda afectada en varios planos la propia periodicidad de la existencia. Uno de ellos es el de la indistinción entre los tiempos de actividad: el tiempo de trabajo puede ser el mismo de la diversión o de la formación educativa. Las etapas o los momentos antes tenidos como especiales se diluyen ahora en el frenesí de una presencia permanente en red. Como el acontecer es ininterrumpido, se hace difícil concebir actividades desvinculadas o con duración, esto es, que escapen al ordenamiento técnico del acontecimiento. Este último se confunde a veces con el clic del usuario de una computadora conectado a la red cibernética (pág. 19).

Con todo, son varios los lugares y de cada uno de ellos surge la percepción de que es de comunicación de lo que se trata. Es así también, como lo dijo Immacolota, Irene y Rosana en el editorial de la revista, con las industrias de la comunicación en la era global de Bernard Miège; la comunicación interpersonal que Ciro Marcondes Filho recupera a partir de Emmanuel Lévinas; los lenguajes en la cultura de los medios que Lúcia Santaella radiografía en los nuevos objetos de la comunicación móvil; el cosmopolitismo examinado por Giovanni Bechelloni. De hecho, en cada uno, una vertiente teórica en la aprehensión del campo comunicacional.

Matrizes, a la par de toda esa densidad de contenido, tiene una gran preocupación en presentarse como un proyecto editorial bien construido, orgánico. Los textos bien cuidados están en diálogo con un visual elegante, un tanto raro en sus pares. Al dossier de las primeras páginas se suman secciones como Media Literacy, un espacio específico para la lectura de los productos de comunicación mediada en sus articulaciones más agudas y puntuales, como la telenovela o los teléfonos móviles. En Pauta, que trae a colación temas que contribuyen a la madurez teórica del campo de la comunicación y reseñas y noticias de tesis y tesinas. La revista tiene un tiraje de mil ejemplares y ya está disponible en la dirección electrónica www.usp.br/matrizes, en la cual los artículos de los brasileños están en inglés y los de los extranjeros en el idioma de origen.

Reflexiones sobre el desarrollo
Un dossier temático sobre Regímenes de bienestar y pobreza, organizado por la socióloga Anete Brito Leal Ivo, marca los 20 años del Caderno CRH, publicación que se convirtió referencia en ciencias sociales y demografía. Con una periodicidad cuatrimestral, el periódico académico es editado desde 1987 por el Centro de Recursos Humanos (CRH) de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de Bahía (UFBA). Hace mucho tiempo la publicación dejó de ser solamente un medio de divulgación de la investigación académica hecha en el CRH para convertirse en un canal nacional de difusión y debate cualificados de relevantes temas de las ciencias sociales y en un instrumento del fortalecimiento institucional de esa área en  la Bahía, en el Nordeste y en el país, afirma Paulo Fábio Dantas Neto, director del CRH/UFBA.

Con una tirada de 700 ejemplares, el Caderno CRH ganó el medio electrónico en agosto de 2006 y está disponible en la dirección www.cadernocrh.ufba.br Clasificado por la Capes como revista Nacional A, recibió el año pasado parecer favorable del Comité Consultivo de la SciELO para su inclusión en la rigurosa biblioteca electrónica científica. La denominación Centro de Recursos Humanos remite a un concepto del final de los años 1960, que englobaba investigaciones sobre empleo, educación y cuestiones demográficas. Hoy  el espectro del centro es más amplio se vincula a las ciencias sociales, pero el nombre fue preservado. Los dossieres de la revista se relacionan con las investigaciones que realizamos en el CRH?, dice Guaraci Adeodato Alves de Souza, profesora de la UFBA y una de las fundadoras del  CRH. La revista es distribuida para 200 bibliotecas universitarias.

Su proyecto editorial se estructura en dos partes: un dossier temático y un conjunto de secciones que incorporan colaboración de autores en la forma de artículos y reseñas. En su trayectoria, la revista fomentó debates sobre temas clave del desarrollo nacional y regional, como los efectos de la globalización en las relaciones de trabajo, la naturaleza de la democracia y de la ciudadanía en países de capitalismo periférico y las especificidades regionales de América Latina en el escenario mundial, entre otros. La revista se convirtió un agente multiplicador de la investigación y permite una estrecha articulación entre la investigación y la enseñanza, fundamental para la innovación y al debate de cuestiones de las ciencias sociales, dice Anete Brito Leal Ivo, que, además de ser investigadora senior del CRH, también es profesora de posgrado en ciencias sociales de la UFBA.

En la evaluación de Anete, la consolidación de la revista se debió a un conjunto de factores, como la colaboración de investigadores de otras instituciones y la capacidad de reflexión colectiva del CRH. Pero el principal de ellos, ella dice, es la dimensión crítica de la publicación. Esa perspectiva sólo fue posible porque se fundó un centro académico que, desde la década de 1970, se dedicó a pensar críticamente la naturaleza y el carácter del desarrollo brasileño, afirma.

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