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Ciencias de la computación

El diálogo es posible

Una tesina premiada de una alumna de la Unicamp permite a los biólogos manipular datos obtenidos con diversas metodologías

BUENOLa capixaba [natural del estado de Espírito Santo] Jaudete Daltio, de 25 años de edad, conquistó el primer lugar, en la categoría tesina, en un concurso anual promovido por la Sociedad Brasileña de Computación (SBC) que premia los mejores trabajos brasileños de iniciación científica, maestría y doctorado en esa área del conocimiento. Se trata de una competencia bastante disputada, en la cual centenares de postulantes envían artículos resumiendo sus aportes y los diez mejores de cada categoría defienden su trabajo ante un tribunal de cinco profesores. Becaria de la FAPESP, Jaudete compitió con otras 70 tesina, entre un universo de 800 tesinas de maestría en 2007. Su premio, anunciado en el 28º Congreso de la SBC, realizado en Belém (Pará) en julio, llamó la atención debido a dos circunstancias. La primera fue, naturalmente, la calidad de la tesina. Dirigida por Claudia Bauzer Medeiros, del Instituto de Computación de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), Jaudete propuso e implementó un conjunto de algoritmos que resultaron en una herramienta capaz de ayudar a los biólogos en la manipulación de bancos de datos sobre biodiversidad.

Existe una dificultad natural para utilizar tales informaciones, porque las mismas son provistas por distintos grupos de investigación, quienes las recopilan utilizando diferentes vocabularios y metodologías. Para ampliar la capacidad de realizar correlaciones entre informaciones de diferentes fuentes, Jaudete vinculó los datos con las ontologías, que en una perspectiva computacional, representan conjuntos de conceptos de un dominio y sus relaciones. El sistema, bautizado con el nombre de Aondê (“búho”, en tupí, una referencia al lenguaje de representación de las ontologías OWL, “búho”, en inglés), es un servicio web que ofrece operaciones para almacenamiento, organización, búsqueda, escalafón, análisis e integración de ontologías. Supóngase que un biólogo quiera conocer las interacciones entre el insecto A y la planta B. El sistema rastrea las informaciones e interacciones existentes tomando en cuenta no sólo los términos A y B, sino también un conjunto de conceptos pertinentes con aquéllos asuntos. “El trabajo de Jaudete permite que se descubran nuevas nociones, correlacionando el trabajo de varios grupos de investigación, aunque utilicen vocabularios diferentes”, dice Claudia Bauzer Medeiros. Antes de desarrollar el servidor de ontologías, Jaudete investigó algoritmos y sistemas existentes para entender porqué no satisfacían a los biólogos. “En un trabajo exhaustivo, ella mostró todos los defectos que encontró, en general relacionados con promesas que las herramientas no consiguen cumplir”, dice Claudia.

El galardón de Jaudete también se destacó por un mérito involuntario. Ella fue la única mujer entre los 28 finalistas en las tres categorías del concurso de la SBC, siendo cada vez mayor el síntoma del creciente y preocupante desinterés de las mujeres por la computación. “No logro entender porqué eso sucede, pues para mí, el áreas es extremadamente atractiva”, dice Jaudete. “Lo intrigante es que ese desinterés viene aumentando en los últimos años. Actualmente estoy trabajando en una empresa, con profesionales de mayor experiencia, y la proporción de mujeres es mayor que la que yo encontré en mi carrera”, afirma.
El fenómeno es mundial y no posee una explicación sencilla. Según datos recopilados por la SBC, la participación de las mujeres en el posgrado en ciencias computacionales alcanza un 30% del total de los alumnos, un índice razonable si se lo compara con el patrón mundial. Ya en la carrera se estima que la participación de las mujeres ha descendido de 30% hace 15 años  hasta menos de 10% en la actualidad. Según Claudia Medeiros, una de las hipótesis más habituales es que las muchachas son orientadas por los padres hacia otras carreras. “La computación, a la vista de muchos padres, no sería un área muy interesante”, dice. Otra hipótesis es que la mujer se interesa menos por las actividades que no contemplan otras personas. “Si ella considera que trabajar en computación es interactuar solamente con la computadora o desarrollar programas, surge el desinterés”, cree la investigadora. “Ocurre que esa imagen es falsa. La computación atraviesa todas nuestras actividades y es reconocida como el ‘tercer pilar’ de sustentación de la investigación científica, junto con los pilares de teoría y experimentación. De ello surge la necesidad de mostrar a los jóvenes lo que representa la carrera”, afirma. Empresas como Intel, Microsoft y Hewlett-Packard consideran fundamental garantizar la diversidad de géneros en la investigación en alta tecnología para mantenerse competitivas a nivel global. “Las estadísticas norteamericanas indican que las patentes solicitadas por equipos mixtos ofrecen generalmente mayor impacto”, dice Claudia Medeiros.

Beca
Nativa de Cachoeiro do Itapemirim (Espirito Santo), Jaudete Daltio se graduó en ciencias de la computación en la Universidad Federal de Viçosa, en 2005, e influenciada por sus profesores, se inscribió en la maestría de la Unicamp. Con dificultades para mantenerse en Campinas, intentó definir su tema de investigación para solicitar una beca de la FAPESP, que le fue concedida. El servidor de ontologías ya se hallaba previsto en un proyecto de sistemas de biodiversidad, dirigido por la profesora Claudia y co coordinado por Thomas Lewinsohn, del Instituto de Biología de la Unicamp, financiado a partir de 2005 por Microsoft. Luego de la defensa de la tesina de maestría, en agosto de 2007, Jaudete comenzó a cursar algunas de las asignaturas del doctorado y aún está trabajando con la producción científica vinculada con su investigación – que ya le proporcionó dos artículos en congresos y un artículo en un importante periódico internacional. Pero tiene dudas en lo que hace a seguir su carrera académica. Recientemente aceptó una oferta de empleo en la Fundación Centro de Investigación y Desarrollo en Telecomunicaciones (CPqD) y está entusiasmada con el trabajo. “Es interesante trabajar con grandes equipos y evaluar el ciclo de vida completo de los productos que desarrollamos”, afirma. La directora de tesis lo lamenta, pero admite que la elección de la alumna tiene sentido. “El mercado está recalentado, pagando más a quien cuenta con experiencia profesional que a quien cuenta con un doctorado pero nunca trabajó en una empresa”, expresa Claudia Medeiros.

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