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Carta de la editora | 157

Modelos flexibles y creativos

Entre las malas noticias ampliamente difundidas en febrero, al menos dos se referían a los cambios climáticos globales. He aquí la primera, bien resumida: el Ártico y la Antártida están calentándose más rápido y sus mantos de hielo están derritiéndose como consecuencia del calentamiento global. Este efecto es especialmente notable en Groelandia, en el Hemisferio Norte. La segunda noticia: bajo una capa de hielo de un espesor de 4 ó 5 kilómetros, la Antártida oculta una cadena entera de montañas similar a los Alpes, llena de picos y valles, que ningún científico sabe cómo se formó ni tampoco tiene idea de cómo fue que el hielo la cubrió. ¿Y eso es malo? Sí. ¿Por qué? Porque la extremada irregularidad del relieve ha dejado claro que la capa helada es más joven y menos densa de lo que se suponía; por ende, puede derretirse por efecto del calentamiento global más rápido de lo que se pensaba, con lo cual incidiría en el aumento del nivel del mar en la Tierra. Tal es la conclusión de un estudio internacional capitaneado por Estados Unidos (lea en esta edición, en la página 46), en tanto que los datos de la primera noticia son de un gran estudio de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), una agencia de la ONU que articula el trabajo de casi 10 mil científicos de 60 países.

Noticias así hacen que sean siempre más cruciales los debates sobre la necesidad perentoria de reducir las emisiones de los gases causantes del efecto invernadero, en todos los frentes, pero especialmente en aquéllos políticos, económicos, científicos y sociales en los cuales por diferentes medios se perfila el desarrollo de las fuentes de energía renovables y limpias, o se reflexiona sobre el panorama real de dicho desarrollo. El workshop Physics and Chemistry of Climate Change and Entrepreneurship, realizado en la FAPESP durante los días 26 y 27 de febrero, se enmarca en el segundo grupo. La visión global ricamente fundamentada que brindó del estado de arte en la investigación básica, aplicada y tecnológica volcada a estas fuentes energéticas de capital importancia para el planeta y la continuidad de la vida en él justificó su elección como tema de la portada de esta edición. El artículo referente a ello, firmado por el editor de política, Fabrício Marques, muestra a partir de la página 14 la diversidad de senderos por los cuales los investigadores han venido avanzando, al tiempo que apunta la improbabilidad de un modelo energético hegemónico en el mundo que sea capaz de mitigar los efectos del calentamiento global. La tendencia indica que cada país creará su propio modelo, y el gran reto de Brasil consiste en liderar en el campo del bioetanol, de los biocombustibles, pero con un ojo atento al desarrollo de la energía solar, de la energía eólica y de otras fuentes donde se encuentra muy por detrás de los líderes en investigación científica. Oportuno, el workshop reunió a investigadores británicos y brasileños, fue organizado por la propia Fundación paulista y por las instituciones británicas Institute of Physics (IOP) y Royal Society of Chemistry (RSC) y formó parte de las actividades del Programa FAPESP de Investigación sobre Cambios Climáticos Globales.

Otro artículo que disputó la tapa de la revista terminó haciéndose a acreedor a un sitial de titular: Grasa para desobstruir arterias. Suena por cierto un tanto provocativo, en el más legítimo sentido en que los títulos en periodismo deben llamar la atención del lector, es decir, extrayendo y destacando lo que tenga de insólito y sorprendente la información sin por ello faltar a la verdad fáctica. Y el lector puede corroborarlo: en efecto, se trata de esferas artificiales de lípidos que se encuentran entre las nuevas posibilidades de tratamiento de la aterosclerosis, todas basadas en la nueva concepción de que esta enfermedad es inflamatoria, tal como informa a partir de la página 50 el editor especial Carlos Fioravanti.

También con la firma de Fioravanti, en la sección de tecnología, el texto sobre una investigación que ubica en este caso al látex de la siringa, el árbol del caucho, que ya tenía un uso innovador en la cicatrización de heridas en la piel, en la delantera del combate contra las arrugas. Imperdible.

En humanidades, merece una especial atención el artículo del editor Carlos Haag sobre Nelson Rockefeller. Nuevos estudios sobre esta polémica figura permiten con seguridad caratularlo entre los fomentadores fáusticos de Marshall Berman (Todo lo que es sólido desvanece en el aire, 1982), aquellos hombres que aprovecharon el relativo equilibrio entre el poder público y el privado promovido por la emergencia de las grandes autarquías públicas luego de la Segunda Guerra Mundial para hacer que el capitalismo contemporáneo se volviera mucho más  imaginativo y flexible que el de un siglo atrás.

Y para culminar, los cuatro hermosos artículos científicos de respetados investigadores brasileños que reflexionan sobre la fuerza del legado de Darwin en sus campos de trabajo, a partir de la página 37, componen un aporte de la revista para este momento de intenso debate de la teoría de la evolución con motivo de los 200 años del nacimiento de su creador y los 150 años de la publicación original de El origen de las especies.

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