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Arqueología

Arte rupestre en el semiárido

Las primeras excavaciones en Serra das Confusões revelan un estilo singular de pinturas prehistóricas

Serra2colección FUMDHAMLos primeros trabajos exploratorios llevados a cabo en el Parque Nacional de Serra das Confusões, en el sudoeste del estado Piauí, nordeste de Brasil, sugieren que esta fracción de semiárido de 526 mil hectáreas puede albergar una riqueza arqueológica tan grande como la de su famoso vecino, el Parque Nacional Serra da Capivara, donde fueron ubicados más de 1.300 sitios prehistóricos desde los años 1970. Investigadores de la Fundación Museo del Hombre Americano (Fumdham) realizaron excavaciones en dos de los 150 sitios prehistóricos recientemente descubiertos en Serra das Confusões y hallaron pinturas rupestres y sepulturas humanas, algunas con edades estimadas en seis mil años, con características distintas que las comúnmente encontradas en Serra da Capivara.  Son resultados extraordinarios, dice la arqueóloga Niède Guidon, quien trabaja desde hace más de tres décadas en Piauí y es presidente de Fumdham. Hay trabajo en Serra das Confusões al menos para dos generaciones de investigadores, pero necesitamos correr contra el tiempo. Muchos sitios son destruidos incluso antes de ser descubiertos. La Fumdham es una entidad científica sin fines de lucro con sede en la localidad de São Raimundo Nonato (Piauí). Se encarga de la preservación y protección de los sitios arqueológicos de la unidad de conservación en Serra da Capivara, mientras que la de Serra das Confusões es mantenida directamente por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama).

Pese a que la distancia entre los dos parques es relativamente pequeña, de alrededor de 80 kilómetros, el nuevo frente de investigación parece tener potencial para revelar detalles hasta ahora desconocidos sobre los pueblos prehistóricos que habitaron la zona.  En Toca do Enoque, uno de los sitios explorados en Serra das Confusões, los investigadores hallaron dos sepulturas, una individual, con tan sólo un esqueleto humano, y otra colectiva. En la fosa comunitaria rescataron 13 osamentas. Los esqueletos de adultos se encontraban en la parte alta de la fosa funeraria, en tanto que los niños se ubicaban más abajo. Casi todos los esqueletos exhibían muchos adornos, tales como collares y conchas, y tenían el tórax pintado con ocre, afirma la arqueóloga Fátima Luz, quien desde el final del año pasado efectúa excavaciones en Toca do Enoque. Nunca vi un modelo de entierro parecido a éste de Capivara. No fue posible hacer la datación de los restos humanos mediante el método del carbono 14, pues en las osamentas no había mucho colágeno, una proteína indispensable para la realización de este  análisis. No obstante, la datación de carbones cercanos a la sepultura individual apuntó una edad aproximada de 6.200 años, indicio de que los esqueletos también pueden  ser de la misma época.

En otro sitio, en Toca do Alto do Capim, los trabajos se concentran en un paredón de arenita que tiene un vano formado por la erosión alrededor de 5 metros arriba del nivel del piso. Con la ayuda de una escalera, es posible entrar en ese espacio y tener acceso a una sala de alrededor de 12 metros de longitud por 5 metros de ancho. Cerca de la apertura del paredón, el compartimento tiene más o menos la altura de una persona y, cerca del fondo, se vuelve más bajo y estrecho. Sus  paredes y el techo están cubiertos de pinturas, la mayoría compuesta de grafismos puros, hechos sobre todo con líneas rectas y en algunos casos con formas circulares.  Alrededor del 80% de las pinturas representa figuras geométricas, y el 20% corresponde a figuras humanas y de animales, comenta la arqueóloga Gisele Daltrini, que excava en Toca do Alto do Capim. El patrón de estos dibujos es precisamente opuesto al que encontramos en los sitios de Serra da Capivara?. En una capa de sedimentos de un espesor de poco más de un metro, formada por arena que cae del descamado del techo, los investigadores encontraron también restos de hogueras (carbones), pedazos de huesos humanos y de animales y artefactos de piedra. La datación de los carbones encontrados en la parte más profunda de los sedimentos, que también contenía fragmentos de huesos humanos y un bloque con grabados, apuntó 6210 años.

Si esa estimativa inicial se confirma con más hallazgos, sería posible especular que la ocupación humana en Serra das Confusões se haya dado después de la llegada del Homo sapiens a Serra da Capivara, donde hay registros más antiguos de la presencia humana. Aparentemente el hombre llegó primero a Serra da Capivara y después a Serra das Confusões, opina Niède Guidon, quien en el pasado procuró infructuosamente unificar el área de los dos parques. Pero son necesarios más datos para que las arqueólogas puedan formular una hipótesis sólida. Por ahora, no es posible afirmar con seguridad ni siquiera si el pueblo prehistórico que se estableció en una sierra era el mismo de la otra. Las informaciones obtenidas en los dos primeros sitios explorados en Serra das Confusões sugieren que había allí aspectos culturales distintos que los usualmente encontrados en Serra da Capivara.  Sin embargo, estas especificidades no son suficientes como para probar la existencia de dos pueblos distintos en el pasado remoto de la región. Al y al cabo, personas de una misma cultura también pueden hacer dibujos u organizar sus entierros de modos totalmente dispares.

Serra1colección FUMDHAMLa llegada a América
Aunque son polémicos, los estudios de Niède Guidon en el semiárido del nordeste brasileño dan asidero a la idea de que el hombre prehistórico arribó a Brasil hace algunas decenas de miles de años, a lo mejor 100 mil años atrás. La investigadora cree que el H. sapiens dejó África y desembarcó en Piauí por vía oceánica, habiendo atravesado el Atlántico en un momento histórico en que una gran sequía en dicho continente lo llevó al mar en busca de comida. Como el nivel del océano se ubicaba 140 metros debajo del actual, había más islas y la distancia entre los dos continentes era menor, dice la arqueóloga. Esa conjunción de factores habría permitido la travesía. Sin duda la tesis de la investigadora es controvertida, pero, si un día llega a comprobarse, cambiará toda la historia de la colonización de América. Estos datos siempre fueron aceptados por los europeos y por algunos estadounidenses, comenta Niède. En la actualidad, con los resultados obtenidos en México por una equipo inglés, la población más antigua de América está más que probada. Pero la visión tradicional, aún apoyada por muchos investigadores estadounidenses, sostiene la hipótesis de que la llegada del hombre a América sucedió hace alrededor de 13 mil años, proveniente de Asia vía estrecho de Bering. Como puede verse, el tema genera acaloradas discusiones entre los investigadores y los sitios prehistóricos en Serra das Confusões son nuevas pieza del rompecabezas arqueológico.

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