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Genética

En la estela de los tiburones

El análisis de fragmentos aletas de pez martillo sirve para estudiar su estructura genética

SEAWATCH.ORGSphyrna lewini: tres poblaciones distintas en el Atlántico OccidentalSEAWATCH.ORG

Con base en el análisis de fragmentos del ADN mitocondrial de aletas, un grupo estadounidense, que contó con la participación de un investigador brasileño, logró reconocer la región geográfica oceánica en que fueron capturados ejemplares de pez martillo de la variedad conocida como cornuda común (Sphyrna lewini), globalmente explotada para la pesca.

Este estudio analizó parte de la secuencia del ADN mitocondrial extraído de aletas comercializadas. Uno de los objetivos de dicho trabajo, publicado en la revista Endangered Species Research, es proponer la veda o la restricción de captura de esta especie de tiburón martillo, actualmente amenazada de extinción, debido a la caza predatoria y al comercio ilegal de aletas.

Las aletas sirven de alimento a un mercado clandestino, principalmente en Asia, donde llegan a tener un alto valor comercial. La sopa de aletas de tiburón es considerada por los pueblos orientales una exquisitez, muy apreciada en ceremonias tales como casamientos y banquetes.

“Logramos asociar todas las aletas analizadas a una determinada área dentro de los océanos en donde esa especie de pez martillo habita con base en la similaridad entre la composición genética de las aletas y los stocks genéticos de los ejemplares de esas aguas”, declaró Danillo Pinhal, doctorando del Instituto de Biociencias de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de la ciudad de Botucatú, a la Agencia FAPESP.

La investigación fue coordinada por Demian Chapman, de la Universidad Stony Brook, Nueva York, y por Mahmood Shivji, director del Instituto de Investigación Guy Harvey, de la Universidad Nueva Southeastern, Florida, Estados Unidos.

Pinhal se integró al equipo para desarrollar parte de su doctorado, intitulado “Estructura genético-poblacional del pez martillo Sphyrna lewini (Elasmobranchii: Sphyrnidae) utilizando marcadores moleculares de microsatélites”, que cuenta con apoyo de la FAPESP bajo la forma de una beca. El proyecto se inserta en el ámbito de una Ayuda Regular a Proyecto de Investigación, y es coordinado por el profesor Cesar Martins, del Instituto de Biociencias de la Unesp.

Según Pinhal, el objetivo de su investigación doctoral es entender la dinámica poblacional de la especie Sphyrna lewini más detalladamente a lo largo de la costa brasileña.

“Realizo un análisis en fina escala comparando una gran cantidad de ejemplares provenientes de múltiples localidades de la costa de Brasil. También utilizo muestras del Caribe y del golfo de México y marcadores genéticos de microsatélites, además de ADN mitocondrial, para establecer una comparación de la composición genética de los animales a lo largo de la costa brasileña en relación con esas áreas y para evaluar mejor la evolución contemporánea de la especie”, explicó.

Además de las aletas, el estudio también comparó el ADN de 177 muestras de ejemplares salvajes de S. lewini del Atlántico y determinó la variabilidad genética de los stocks existentes.

Mediante estos análisis fue posible identificar tres stocks distintos en el Atlántico Occidental, que comprende la parte norte del Atlántico (Estados Unidos y el golfo de México), la parte central (el mar del Caribe) y el Atlántico Sur, que abarcaría todo el litoral brasileño.

Unas de las posibles explicaciones para la diferenciación genética dentro de una misma área sería la existencia de nidos a lo largo de la costa, constituida de aguas playas, calmas y ricas en alimento. “Las hembras eligen esas áreas porque existen una segregación entre neonatos y adultos machos que no habitan allí y por eso no predan a sus propias crías, una de las estrategias de la especie”, dijo.

La alta fidelidad de las hembras al local de nacimiento sería otro motivo para explicar la presencia de existencias distintas de la especie en el Atlántico Occidental. “No solamente verificamos que la tendencia a la filopatría, es decir, la posibilidad de que las hembras regresen al lugar de nacimiento para tener a sus crías, es mucho mayor de lo que se pensaba, sino que también nos dimos cuenta de que existe una gran diferenciación entre poblaciones de puntos relativamente cercanos”, señaló.

Según él, estas características serían las responsables de la diferenciación genética en dichas áreas. Asimismo, la continuidad de la investigación doctoral apunta también a entender mejor el movimiento de los machos.

“Demostramos que existe diferenciación entre las poblaciones de pez matillo S. lewini no solamente entre los océanos, tal como ya se había publicado, sino también, en menor escala, entre áreas relativamente cercanas. Observamos que dentro de un mismo océano, en este caso el Atlántico, hay poblaciones genéticamente bastante distintas”, dijo  Pinhal.

Amenaza
El estudio destaca que las especies de tiburón martillo son objeto de la pesca predatoria. Las aletas llegan a costar entre 20 y 30 veces más que el kilo de la carne de los animales. Hong Kong es el principal centro de comercio mundial de aletas, pero la práctica está diseminada en todo el mundo.

“El problema es la falta de fiscalización de la pesca y del comercio del pescado. Los pescadores emplean el finning, un método en que el animal es capturado y, una vez que se le han cortado las aletas, es arrojado en el mar todavía vivo. Como no logra nadar más, agoniza hasta la muerte”, comentó Pinhal.

Basados en el análisis de la región de control del ADN mitocondrial (mtCR), en el artículo publicado, los investigadores arribaron a la conclusión de que el 21% de las aletas analizadas provenía del Atlántico Occidental, región en donde el tiburón martillo ha entrado en la lista de especies consideradas “en peligro”, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Según el biólogo, es la primera vez que en un estudio se logra determinar el origen geográfico de las aletas mediante el análisis del ADN.

De acuerdo con diversas investigaciones, la declinación global del tiburón martillo lo ubica como una especie en peligro de extinción. “En la costa brasileña, debido a que hemos verificado que faltan peces, los pescadores los capturan y aprovechan también la carne. Podemos decir que la práctica del finning va camino a desaparecer, porque están intentando aprovechar todo en función de la caída de la pesca tradicional de otras especies que eran comúnmente comercializadas”, dijo Pinhal.

Según el investigador, los análisis de ADN contribuyen significativamente al conocimiento de la distribución y de la salud de las poblaciones de especies marinas críticamente amenazadas de extinción.

“Los tiburones son particularmente sensibles a la explotación excesiva en razón de que tienen un crecimiento lento, una maduración sexual tardía y una baja fecundidad relativa, características biológicas que los acercan a los mamíferos”, destacó.

El investigador enfatiza que este trabajo tiene como meta suministrar mecanismos que hagan posible la adopción de medidas tendientes a un adecuado manejo y la conservación de estas especies de peces.

El grupo pretende utilizar los datos publicados en el artículo para plantear medidas de protección en la Convention on International Trade in Endangered Species, que se realizará en marzo en Qatar, en Medio Oriente.

Artículo científico
CHAPMAN, D. D.; Pinhal, D.; Shivji, M. S. et alTracking the fin trade: genetic stock identification in western Atlantic scalloped hammerhead sharks Sphyrna lewiniEndangered Species Research. En prensa.

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