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Carta de la editora | 203

Los sinuosos caminos del conocimiento

El vaivén de determinadas ideas en el contexto de la producción del conocimiento a veces provoca un revival francamente fastidioso. Éste es el caso de algunos estudios que durante los últimos cinco años intentaron restablecer vínculos entre los rasgos fisonómicos y las tendencias del carácter, en un anacrónico intento de exhumación de las tesis lombrosianas. Pero como el método científico posee antídotos contra sus propios equívocos, estudios recientes elaborados por un grupo de genetistas y antropólogos físicos de Brasil, Argentina, México y España, trabajando con una extensa base de datos con alrededor de 5 mil individuos pertenecientes a 94 diferentes grupos poblacionales modernos, reunieron evidencias suficientes como para afirmar que, contradiciendo lo que pretendían sus colegas, las peculiaridades del carácter no están impresas en los huesos del rostro de los hombres.

El artículo resultante de esa investigación, cuya publicación se acordó para la primera quincena de enero en la revista PLoS One, es el tema de la portada de la primera edición de 2013 de Pesquisa FAPESP (página 18). El reportaje, elaborado por nuestro editor especial Marcos Pivetta, presenta el derrotero que le permitió al grupo refutar enérgicamente la torpe idea que alega que los individuos de sexo masculino con rostro alargado tendrían un comportamiento más agresivo. O, también, que éstos presentaban una supuesta ventaja reproductiva en el proceso evolutivo. Vale la pena comprobarlo y reflexionar, en este nuevo comienzo de año, acerca de la permanente sinuosidad del proceso de construcción del conocimiento.

En la sección de política científica y tecnológica, deseo llamar la atención sobre un texto que revela cómo se está tornando realidad en São Paulo algo que parece un sueño para –osaría decir– 10 de cada 10 investigadores brasileños. Me refiero a las oficinas de ayuda en fase de multiplicación en las universidades paulistas (a partir de una iniciativa de la FAPESP), que sencillamente liberan a los investigadores de los trámites administrativos y burocráticos, brindándoles la posibilidad de abocarse a su trabajo primordial: la producción de conocimiento. El reportaje de nuestro editor de política, Fabrício Marques, explica cómo sucede esto (página 42).

En el área de tecnología, destaco dos reportajes: en primer lugar, a partir de la página 72, y elaborado por el periodista Yuri Vasconcelos, aquél que versa sobre un medicamento pionero que están desarrollando científicos de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) junto a otros de la empresa União Química, para tratar la hipertensión en embarazadas, una condición que afecta a entre el 5% y el 7% de las gestantes en Brasil. Como ya se sabe, éstas no pueden ni deben consumir medicamentos que pongan en riesgo el desarrollo del feto, tal como es el caso de los antihipertensivos hoy en día existentes. Y la hipertensión atemoriza porque está asociada con la preeclampsia, que puede evolucionar a eclampsia, una afección responsable estimativamente por el 40% de los 1.719 casos anuales de fallecimiento (2010) durante la gravidez y el parto en el país. De comprobarse  durante las siguientes fases la eficacia y la atoxicidad de ese medicamento, que ya atravesó la primera fase de los ensayos clínicos, será una hermosa noticia. En segundo término, destaco el reportaje de nuestro editor especial Carlos Fioravanti (página 64), sobre los esfuerzos y penurias devenidos de la transición de una economía extractiva hacia la agroindustria que actualmente involucra al asaí en la región norte del país. Fioravanti y nuestro fotógrafo Eduardo Cesar viajaron hasta Belém, Manaos y Maués para observar de cerca este proceso y, más allá de la atención puesta en el asaí, también repararon en la guaraná, cuya productividad pronto podría aumentar en aquella región, gracias al desarrollo de nuevas variedades de la planta y modificaciones en las técnicas de siembra (página 69).

Concluyo recomendando la lectura de la hermosa entrevista al astrofísico João Steiner, realizada por Pivetta y por nuestro jefe en jefe, Neldson Marcolin, antes de desearles a todos un 2013 de placenteras realizaciones.

 

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