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Artes Escénicas

Allí donde el mar rompe contra el lamento de tantos ay

La actriz Alejandra Sampaio, una de las fundadoras de la Velha Companhia

LIGIA JARDIMLa actriz Alejandra Sampaio, una de las fundadoras de la Velha CompanhiaLIGIA JARDIM

Inaugurada en los años 1940 y desactivada en 1994, la Colonia Penal Cândido Mendes alejó durante décadas al turismo de Ilha Grande, situada en el litoral fluminense. Excepto por un perfil específico de viajeros: los militares, que sí solían pasar sus vacaciones allí.

El director de teatro Kiko Marques, hijo de un coronel, tuvo también ese privilegio. Y cuenta que en 1973, con 9 años, empezó a frecuentar la región durante los veranos. Todos los años repetía las visitas, y ese hábito se extendió a su vida adulta.

Y no sólo a la vida adulta. A partir de 2006 se extendió también al proceso de creación de un espectáculo llamado Cais o da indiferença das embarcações [Muelle o acerca de la indiferencia de las embarcaciones], un pequeño libelo sobre el paso del tiempo, en cartelera en el Instituto Capobianco hasta el día 15.

Pequeño y acogedor, el espectáculo puso este año en evidencia a la Velha Companhia, dirigida por Marques. Ése boca a boca dio resultados, y la obra tuvo sesiones repletas hasta el final de su primera temporada, que empezó en octubre de 2012 y siguió hasta marzo de este año. Curadores y críticos prestaron atención al fenómeno.

El trabajo fue nominado al Premio Shell en seis categorías, despuntando como favorito de la distinción, cuyo resultado sale en marzo próximo. Por eso se decidió la reanudación de sus presentaciones en el mismo teatro. Existe la posibilidad de seguir en 2014.

En escena son 12 actores y dos músicos, y esto incluye a un actor veterano que había salido del escenario teatral: se trata de Walter Portela, revelado por Antunes Filho en la década 1970.

El espacio escénico, sumamente sencillo, reproduce un muelle de madera. La platea forma un círculo alrededor, muy cerca de los intérpretes. Cais es uno de aquellos espectáculos donde los suspiros son tan claramente importantes para la escena como los tiros de revólver.

La música en vivo ambienta los sonidos de un paraje apartado de la vida de las ciudades, tocado ora por la belleza de sus paisajes idílicos, ora por el aburrimiento o la convivencia conflictiva de una población pequeña y aislada por las aguas del mar.

Durante las casi tres horas que dura el espectáculo, divididas en dos actos, pasan por el muelle tres generaciones de una familia con sus agregados. Quien era hijo se convierte en padre, el que era soltero se casa. El paso del tiempo no es cronológico: da saltos, vuelve al pasado. El paisaje también cambia. Poco, pero cambia, con la llegada del progreso.

Los cambios se vinculan con las experiencias personales de Marques. Él vio la transformación de la isla, la desactivación del presidio, las sardinas escaseando en los mares y las empresas que enlataban pescado dejando la zona; y el turismo avanzando.

“Cada vez que volvía, algo estaba distinto”, comenta el director. “Me acuerdo de la época cuando pescábamos langostas en la orilla de la playa”, dice. “Me acuerdo de Madame Satã en sus últimos años de vida”, comenta, en referencia al ex preso ilustre que, cuando lo largaron, se quedó viviendo allí.

El actor veterano Walter Portela y la actriz Rose de Oliveira

LIGIA JARDIMEl actor veterano Walter Portela y la actriz Rose de OliveiraLIGIA JARDIM

A esta vivencia le sumó un proceso de entrevistas con habitantes de la isla. Pasó dos meses recabando historias. Prefirió no registrar las conversaciones con un grabador. “No eran entrevistas: charlábamos y yo indagaba”, corrige el director. “No quería formalidad, pues, cuando la hubo, la conversación no rindió tanto”, analiza.

La intención inicial de establecer un diálogo con el arte documental fue tomando nuevos caminos. “Me di cuenta de que el lenguaje debería ser más poético. Ninguna historia en el espectáculo es del todo verdadera, y ninguna tampoco es totalmente falsa”, explica.

En la obra hay referencias al suicidio de una mujer, por ejemplo. Estaba casada y se habría metido con un preso: su muerte estaría relacionada con ese romance o con las habladurías contra las mujeres adúlteras, pero el director no sabe precisarlo. “Ya no logro distinguir lo que es verdad”, dice.

¿Y qué queda entonces de las entrevistas? Quizá un duelo entre la cultura de los pescadores y la realidad impuesta por la fuerte presencia de la cárcel. Pero son las cuestiones amorosas las que cobran cuerpo en esta fricción, con escenas que siempre terminan en fiestas de fin de año.

“A través del espectáculo, vemos al ser humano sorprendido en el molesto espacio que lo divide entre sus intenciones más puras y sus acciones más egoístas y pérfidas”, dice el director. “Quiere seguir lo que dicta su conciencia, pero recibe el influjo del movimiento de las mareas y las tempestades, en un límite imposible de definir entre lo externo y lo interno. La obra aborda básicamente la escisión que existe entre el discurso humano y sus acciones.”

La experiencia de crear partiendo de un proceso de investigación documental ya había sido puesta en práctica la Velha Companhia, que actualmente tiene 10 años de actividad. En 2005 y 2006, el grupo fundado también por Alejandra Sampaio y Virgínia Buckowski presentó Crepúsculo, una obra que se basó en la convivencia con habitantes de Retiro dos Artistas, una especie de residencial de ancianos de Río de Janeiro.

También es un género que ha cobrado fuerza en el escenario latinoamericano. En los últimos años, pasaron por la ciudad de São Paulo espectáculos similares de origen argentino, chileno y uruguayo. Estuvo también el colombiano Discurso de un hombre decente, por ejemplo, de la compañía Mapa Teatro, presentado en São Paulo en julio. La obra investigaba las relaciones del narcotráfico en Colombia, también basándose en entrevistas.

Pero la Velha Companhia apunta que tomará una nueva dirección en su trabajo siguiente. Marques no se refirió al próximo proyecto, pero promete partir de un proceso totalmente distinto, “aunque el foco sigue siendo la creación dramatúrgica, el texto”. Habrá que estar atentos.

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