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LETRAS CLÁSICAS 

El teatro del engaño

Investigadora de la Unicamp estudia las comedias del dramaturgo romano Plauto, referente de Shakespeare, Molière, Camões y Suassuna

Ilustración Negreiros La esposa colérica, el esclavo astuto, el joven enamorado sin dinero, la meretriz, el parásito social. Éstos son algunos de los personajes más notorios de la comedia de Plauto, dramaturgo romano nacido en el siglo III a. C., cuya obra se encuentra entre los textos literarios más antiguos preservados en latín. Las comedias de Plauto fueron reelaboradas por escritores como William Shakespeare, Molière, Luís de Camões y, en el caso brasileño, por Ariano Suassuna, quien en 1957 le puso como subtítulo a su comedia O santo e a porca [El santo y la puerca], la frase “Imitación nordestina de Plauto”. La investigadora del Núcleo de Letras Clásicas del Instituto de Estudios del Lenguaje de la Universidad de Campinas (IEL-Unicamp), Isabella Tardin Cardoso, estudia la Comedia Nueva Romana, de la cual Plauto es uno de sus principales representantes. En 2006, Tardin Cardoso publicó una traducción en portugués de la obra Estico (por la editorial de la Unicamp) y dirige a dos alumnas que publicarán este año otros dos títulos de obras del autor. El movimiento alrededor del autor romano desembocará en lecturas dramáticas de sus comedias en São Paulo.

Poco se sabe acerca de la vida de Tito Maccio Plauto (en latín, Titus Maccius Plautus). Su biografía es conocida tan sólo a través de testimonios indirectos. Habría nacido en Sarsina, región central italiana de Umbria, alrededor del 255 a. C. Existen registros de que fue a Roma siendo joven aún, posiblemente para trabajar en bastidores de teatro, y se convirtió en actor. Perdió todo su dinero en un emprendimiento náutico malogrado, lo que lo habría dejado en la ruina completa, forzándolo a la esclavitud por endeudamiento. Un texto del siglo II d. C. sugiere también que Plauto empezó a escribir obras de teatro precisamente para salir de la penuria económica. Ninguna de las versiones ha podido corroborarse de manera fidedigna, dice Tardin Cardoso.

Ilustración NegreirosLo que se conoce del dramaturgo sobrevive en las obras que escribió. En total, actualmente se cuentan 21 comedias de su autoría. La producción de Plauto forma parte de la llamada Comedia Nueva Romana o fábula paliata. Este género forma parte del período inicial de la dramaturgia latina, entre los siglos III y II a. C. de la república romana, un momento de florecimiento cultural y literario. Su nombre proviene de palio, un pequeño manto que usaban los actores en las escenificaciones, que imitaba al vestuario griego.

Ya ha sido imaginado que Estico sería una de sus primeras producciones; las notas de producción informan que el montaje de dicha obra data de 200 a. C. Para Isabella Tardin Cardoso, autora de la traducción anotada en portugués, es una obra efectivamente singular, ya que varios bloques de escenas, a diferencia de otras producciones romanas del período, no exhiben una conexión directa entre sí y operan más bien como sketchs independientes, no como una trama con cohesión. “En esa obra se vuelve más evidente una característica de Plauto: el privilegio del efecto humorístico de cada escena. No está tan concentrado en la progresión de la trama sino en el efecto cómico”, explica la investigadora. El nombre de la obra se basa en uno de los personajes centrales, un esclavo fanfarrón.

Actualmente, Isabella Tardin Cardoso se encuentra en la Universidad de Heidelberg, en Alemania, donde junto con los profesores Jürgen P. Schwindt, Melanie Möller (Heidelberg) y Paulo S. de Vasconcellos (Unicamp), organiza la creación de un nuevo Centro de Teoría de la Filología, con doble sede en la Unicamp y en la citada institución alemana. Dicho centro, cuya inauguración está prevista para este año, investigará fundamentalmente los métodos empleados en el campo de la filología clásica para avanzar en el conocimiento de obras literarias de la Antigüedad clásica, tales como las comedias de Plauto.

Entre los mayores retos de la traducción de Plauto, la investigadora apunta la dificultad de mantener los matices de lenguaje, la sonoridad del latín, las aliteraciones y los juegos de palabras. Eso sin mencionar el ritmo de las obras, tema que Beethoven Alvarez, de la Unicamp, estudia bajo la dirección de Tardin Cardoso. “La traducción de una comedia constituye un desafío, y a menudo el traductor debe afrontar la ingrata tarea de explicar el chiste”, dice Tardin Cardoso. Su traducción de Estico fue nominada en 2007 para el premio Jabuti de Mejor Traducción, y en noviembre de 2013, tuvo una lectura dramática a cargo del grupo de teatro paulista Instituto Cultural Capobianco. “En Brasil, pocos estudiosos de teatro y literatura conocen a Plauto. Por eso la experiencia de los actores fue fascinante: se sorprendieron con la actualidad y la gracia de las obras.”

Ilustración NegreirosSegún Nadia Berriel, responsable de la curaduría de la lectura dramática de Estico, la expectativa al leerse una obra de la Antigüedad apunta a hallar dificultades en la comprensión del vocabulario y de los temas que la misma aborda. “Pero fue sorprendente el sentido del humor no datado y de fácil comprensión de Plauto, así como las semejanzas de los personajes de Estico con tantas otras caracterizaciones cómicas presentes en textos teatrales muy posteriores. Leer Estico fue como beber en la fuente de los grandes comediógrafos”, dice Cardoso. Para Berriel, la lectura enriquece el imaginario del lector contemporáneo. “Y también nos permite reconocer tanto diferencias como semejanzas entre nosotros, individuos del siglo XXI, y la humanidad de tiempos tan antiguos.”

Este año, el Instituto Capobianco estudia montar dos obras del dramaturgo a partir de nuevas traducciones de Anfitrión y Cásina realizadas por Lilian Nunes da Costa y Carol Martins da Rocha, dos alumnas de Tardin Cardoso. La publicación de los libros está prevista para este semestre.

La herencia griega
La primera traducción de la épica griega Odisea al latín, realizada por el ex esclavo Livio Andrónico, marca el inicio de la literatura romana, alrededor del año 240 a. C. La Comedia Nueva Romana, vertiente literaria surgida también en ese período, se caracteriza sobre todo por la atmósfera familiar, con caracterizaciones sociales determinadas (el esclavo, el joven, el padre, etc.), y contrasta con los personajes políticos o fantásticos (dioses, héroes) de la comedia griega antigua. Lo común en la Comedia Nueva Romana (aunque ausentes en Estico) son los enredos amorosos imposibles, sobre todo las historias de un joven que se enamora de una muchacha, en general una esclava, una meretriz o una mujer con la cual, de acuerdo con las reglas sociales, no podría casarse. El joven, al no disponer de dinero para sostener la relación, recibe la ayuda de un esclavo despierto. De acuerdo con Tardin Cardoso, este personaje, central y recurrente en la obra de Plauto, elabora un plan para obtener recursos, acción que invariablemente implica en engañar a alguien.

Las comedias de Plauto son traducciones y adaptaciones de obras griegas anteriores. En particular, de tres grandes dramaturgos: Menandro, Dífilo y Filemón. Indicios de la tradición griega salen a la luz en tramos de los diálogos y en los personajes, como por ejemplo en el nombre del cómico Gelásimo, de la obra Estico, que deriva del griego “aquél que hace reír”. Según Tardin Cardoso, expresiones griegas de este tipo podría asimilarlas con facilidad la población de Roma, en razón de los constantes intercambios comerciales y del acercamiento militar entre Roma y Grecia en el siglo III a. C. Las obras de Plauto estaban hechas para su montaje durante los juegos escénicos, festivales religiosos organizados por los políticos locales en homenaje a uno o más dioses.

Una de las cualidades más notables de las obras de Plauto, de acuerdo con la investigadora, es su habilidad para construir escenas de humor mediante el movimiento y la gestualidad de los actores. “Comparado con lo que se sabe de la comedia griega, el humor plautino es más caricaturesco, exagerado, bufonesco”, dice Tardin Cardoso, quien en enero concluyó un capítulo para el Cambridge Companion to Roman Comedy, donde detalla el uso de recursos humorísticos no verbales en Plauto y Terencio, un escritor de una generación posterior a la del dramaturgo. Peleas, patadas y escenas de comedia de costumbres son mucho más frecuentes en las obras plautinas que en las de Terencio. Otro aspecto que diferencia a Plauto de los demás escritores de su tiempo es el modo de distribuir los papeles entre los personajes. A diferencia de Terencio, por ejemplo, quien le daba voz también a aquéllos que expresaban preocupaciones morales de los ciudadanos comunes de la sociedad romana, los papeles más importantes en Plauto son generalmente para meretrices, esclavos avispados, parásitos sociales y otras figuras populares. En Miles Gloriosus, Pirgopolinices es un soldado vanidoso y fanfarrón; en Cásina una joven esclava es disputada por dos enamorados; en Asinaria, obra también conocida como La comedia de los asnos, el personaje central es el viejo avaro Deméneto, quien intenta engañar a su mujer a cambio de dinero. Este humor contrasta con el tono más serio de la comedia La suegra (Hecyra), de Terencio, la obra que estudia Aline Lazaro, de la Unicamp, bajo la dirección de Tardin Cardoso.

El teatro del mundo
Además de haber obtenido el reconocimiento como comediógrafo en su tiempo, Plauto fue un referente para muchos otros escritores. Algunos recursos que él empleó en sus obras, tales como los enredos sobre triángulos amorosos, la crisis de identidad de sus personajes y la referencia al teatro dentro de la propia trama, fueron reelaborados en sus composiciones por Shakespeare, Molière y Camões, y por Ariano Suassuna en Brasil. En Plauto hay escenas que funcionan como obras dentro de las obras, con referencias constantes a la puesta en escena, a los actores y a los espectadores. Este tipo de metalenguaje produce un efecto de ruptura de la ilusión dramática, y corta intencionalmente la sensación de verosimilitud. “Cuando Plauto presenta al actor como un engañador, se pone de relieve la idea de que el teatro equivale al engaño. Es una estrategia que emplea a menudo, precisamente para producir un efecto cómico”, dice Cardoso. “Shakespeare, por ejemplo, además de aprovechar partes de argumentos de Plauto, se vale de la noción de teatro dentro del teatro de un modo parecido al del escritor romano.”

Esa concepción de que “el mundo es un teatro”, una expresión conocida por muchos a partir del segundo acto de la obra As you like it (Como gustéis), de Shakespeare, sería por lo tanto una posible alusión a una idea antigua, que cobra relieve en Plauto. De la misma manera, la última obra shakespeariana, La tempestad, explora la misma trama de Plauto en Rudens: un grupo de náufragos llega a una isla desconocida y misteriosa. Las alusiones del personaje Próspero al teatro y a la ilusión dramática pueden verse igualmente como vestigios de una relación entre el maestro inglés y el dramaturgo romano, explica la investigadora.

La crisis de identidad de Hamlet encuentra paralelos en el cambio de identidades de Anfitrión. La trama de esa comedia se desarrolla en Tebas, cuando Júpiter es tomado de amor por Alcmena y asume la forma de su marido, Anfitrión, general griego que comanda las legiones tebanas. Júpiter es ayudado por Mercurio, quien a su vez asume a forma de Sosias, el esclavo de Anfitrión. Júpiter embaraza a Alcmena, que da a luz a Hércules, un semidiós. Cuando regresan de la guerra, Anfitrión y Sosias se deparan con sus dobles, lo que en Plauto resulta en situaciones cómicas y una sucesión de malentendidos. Esta historia, sostiene Isabella Tardin Cardoso, reaparece en la literatura readaptada al ambiente lusitano por Camões en 1587, y en la Francia del siglo XVII, en la obra de Molière de igual nombre. El francés adaptó también Aulularia en su obra El avaro, alterando los ambientes, renombrando a los personajes e introduciendo situaciones compatibles con el teatro del siglo XVII.

La propia Aulularia, traducida como La comedia de la olla, fue la inspiración del pernambucano Ariano Suassuna al escribir O santo e a porca, la historia del avaro Euricão, devoto de San Antonio, quien guarda sus ahorros dentro de una puerca de madera. “El interés en el estudio de las recepciones de los clásicos ha aumentado en Brasil. En tal sentido, forma parte del estudio actual sobre la poética de Suassuna la comprensión de su modo de reelaborar aspectos de la Antigüedad con un ropaje nordestino”, dice la investigadora, quien dirige una investigación específica sobre la recepción de Plauto en Suassuna. Un texto en coautoría con su alumna Sonia Aparecida dos Santos será presentado este año en una conferencia en el University College London.

Proyectos
1. Plauto, Anfitrión (nº 2011/17284-6); Modalidad Ayuda regular al proyecto de investigación – Publicaciones científicas; Investigadora responsable Isabella Tardin Cardoso/ IEL-Unicamp; Inversión R$ 5.000,00 (FAPESP).
2. Plauto, Cásina (nº 2011/17283-0); Modalidad Ayuda regular al proyecto de investigación – Publicaciones científicas; Investigadora responsable Isabella Tardin Cardoso/ IEL-Unicamp; Inversión R$ 5.000,00 (FAPESP).
3. La fuga de la suegra: poesía, humor y familia en Hecyra (nº 2012/00726-9); Modalidad Beca de iniciación científica; Investigadora responsable Isabella Tardin Cardoso/ IEL-Unicamp; Becaria Aline Lazaro; Inversión R$ 4.627,92 (FAPESP).

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