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BUENAS PRÁCTICAS

Acceso abierto vulnerable

BoasDaniel BuenoMás de 150 revistas científicas de acceso abierto admitieron haber publicado un artículo científico falso, firmado por un autor ficticio llamado Ocorrafoo Cobange, vinculado a una entidad inexistente. La burla la llevó a cabo John Bohannon, biólogo y periodista científico, quien remitió versiones del artículo a 304 revistas online. El paper, que describía las propiedades anticáncer de una sustancia extraída del liquen, fue aceptado por 157 publicaciones, algunas ligadas incluso a editoriales tales como Sage y Elsevier, y rechazado por 98. Otras 49 no respondieron. “Cualquier revisor con conocimientos de química superiores debería haber detectado los errores del artículo”, escribió Bohannon en la revista Science. Entre las 255 revistas que aceptaron o rechazaron el artículo, un 60% no dio señales de que los resultados hubieran sido sometidos a una evaluación por pares. En los casos de las 106 revistas que realizaron algún análisis, un 70% aceptó el artículo.

Al contrario que las revistas con suscripción paga, las de acceso abierto generalmente se financian exclusivamente por medio del pago de una suma abonada por los investigadores cuyos artículos son aceptados. Una publicación con sede en Brasil aceptó el artículo, la revista Genetics and Molecular Research. Francisco Moura Duarte, docente de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto de la USP y editor de dicha publicación, niega haber caído en la trampa. “Uno de nuestros editores asociados brindó su opinión sobre el mismo artículo en una revista europea y nos alertó sobre la posibilidad de que se tratase de un artículo falso”, dice. Y añade que el estudio fue aceptado preliminarmente para verificar si su autor  aceptaba pagar por su publicación. “De aceptar, lo denunciaríamos”, sostiene Duarte, quien envió una carta a la revista Science solicitando una retractación. “GMR no registra en su historial la publicación de artículos falsos, contrariamente a Science”, añade Duarte, en referencia a los artículos fraudulentos sobre clonación humana publicados en 2004 y 2005. Paul Peters, presidente de la Open Access Scholarly Publishers Association, dijo que Bohannon dejó escapar la oportunidad de realizar un estudio profundo, utilizando revistas tradicionales como grupo de control, y su error fue no hacer una selección aleatoria de las publicaciones: un 64% de las que aceptaron el artículo son de la India. Varias publicaciones de acceso abierto no cayeron en el embuste. La revista PLOS ONE, por ejemplo, rechazó el artículo.

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