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PREMIO

Jóvenes innovadores

La revista del MIT confecciona por primera vez en Brasil su lista con los 10 emprendedores más destacados con menos de 35 años

Vanessa Testoni: siempre implicada en temas de interés para empresas, en la actualidad trabaja en el instituto de tecnología de Samsung

Léo RamosVanessa Testoni: siempre implicada en temas de interés para empresas, en la actualidad trabaja en el instituto de tecnología de SamsungLéo Ramos

El mes pasado, una faceta poco conocida de la innovación y el emprendedorismo en Brasil, fue dado a conocer en la revista MIT Technology Review, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). La publicación, lanzó por primera vez una versión brasileña de su tradicional premio internacional que reconoce las iniciativas de innovadores con menos de 35 años de edad. La lista incluye a 10 jóvenes brasileños con destacada participación en varias áreas e iniciativas, desde un investigador que ideó técnicas para abaratar las pruebas en los análisis clínicos hasta científicos que crearon diversos startup o se desempeñan en centros de investigación y desarrollo de empresas, incluyendo también a emprendedores que lanzaron nuevas tecnologías, tales como un software para el diagnóstico de enfermedades genéticas y una plataforma educativa adaptable a las necesidades de cada alumno. “El talento y la calidad del trabajo de esos 10 galardonados demuestran el potencial innovador de Brasil”, sostiene Pedro Moneo, director de la edición en portugués de la MIT Technology Review. “Ellos desempeñan un rol importante para el desarrollo económico y social, y sus productos formatean el futuro de nuestra sociedad”.

“La gran calidad de los trabajos concursantes llama la atención”, dice Marcelo Knobel, docente del Instituto de Física Gleb Wataghin de la Universidad de Campinas, uno de los jurados que evaluaron las 240 candidaturas al premio. “Siempre es importante premiar el esfuerzo y la dedicación de la gente y más aún tratándose de jóvenes emprendedores, que recién se inician en el campo de la ciencia, la tecnología y la innovación”, dice el profesor, también coordinador adjunto de colaboraciones internacionales de la FAPESP. La lista internacional con los premiados de la Technology Review se divulga anualmente desde 1999 y ya anticipó el éxito de investigadores y empresarios hoy consagrados, como por ejemplo Sergey Brin, el creador de Google, Mark Zuckerberg, de Facebook, y Konstantin Novoselov, Premio Nobel de Física en 2010 por su contribución en los estudios del grafeno.

El químico Wendell Coltro: test más baratos

Carlos Siqueira/ UFG El químico Wendell Coltro: test más baratosCarlos Siqueira/ UFG

Análisis clínicos
El investigador Wendell Coltro, de 34 años, docente del Instituto de Química de la Universidad de Goiás (UFG), fue reconocido por las técnicas con bajísimo costo propuestas para los análisis clínicos de muestras biológicas, tales como sangre y orina. Coltro ideó dos plataformas. Una de ellas, para el diagnóstico del dengue, se compone de una transparencia plástica, sobre la cual se imprimen pequeños círculos con tinta de impresora. En las áreas transparentes del centro de los círculos se colocan antígenos para el dengue y la muestra de sangre, obteniéndose el diagnóstico. “Es muy rápido y requiere poco material”, dice Coltro. La segunda plataforma está compuesta de una hoja de papel recubierta de parafina y un pequeño sello metálico, por el que obtuvo tres patentes, que imprime en la parafina las micropistas por donde va a circular el material analizado. En los bordes de la hoja, se colocan los reactivos necesarios para cada tipo de diagnóstico. Esta técnica ya fue probada en análisis de glucosa, ácido úrico, albúmina y nitritos. Coltro posee título de grado en química obtenido en la Universidad Estadual de Maringá. Fue becario de la FAPESP durante su doctorado, realizado entre 2004 y 2008 en el Instituto de Química de São Carlos (IQSC) de la USP bajo la dirección del profesor Emanuel Carrilho, experto en química bioanalítica y microfluídica (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 174). También recibió el beneficio de una beca  de posdoctorado otorgada por la FAPESP en el IQSC. “Pero tuve que renunciar a ella al cabo de tres meses, al aprobar el concurso en la UFG”, afirma.

David Schlesinger, fundador de Mendelics

Léo RamosDavid Schlesinger, fundador de MendelicsLéo Ramos

La lista de la Technology Review también resulta reveladora de trayectorias que, si bien cuentan con un gran arraigo en el ámbito universitario, lograron preeminencia en el mundo emprendedor o bien, en laboratorios de empresas, como es el caso de la paranaense Vanessa Testoni, de 34 años, con maestría y doctorado en ingeniería eléctrica por la Universidad de Campinas (Unicamp), quien siempre estuvo involucrada en investigaciones de interés para las empresas. En su doctorado, fue becaria de Microsoft Research, la división de investigaciones de Microsoft, donde cumplió dos períodos de pasantías, trabajando en codificación de imágenes y videos. Entre 2012 y 2013, realizó un posdoctorado en la Universidad de California, en San Diego, con pasantía de investigación en una empresa, InterDigital, que se especializa en tecnologías inalámbricas para redes y dispositivos móviles. Esta combinación es algo común en Estados Unidos. El doctorado se encuentra vinculado a una universidad, pero gran parte de la investigación se realiza dentro de una empresa”, dice. En octubre de 2013, cuando todavía se encontraba en Estados Unidos, la convocaron a una entrevista para trabajar en el instituto de investigación que instaló Samsung en la localidad de Campinas. Ahora trabaja en el procesamiento de señales, codificación y seguridad. Testoni intenta que su trayectoria sirva como inspiración para las estudiantes de ingeniería eléctrica y ciencias de la computación. Ella fundó, en la Facultad de Ingeniería de la Unicamp, un grupo del Women in Engineering (WIE), una división del Instituto de Ingenieros Electricistas y Electrónicos (IEEE), asociación mundial de profesionales en tecnología. El grupo organiza encuentros con alumnas de de carrera de grado, maestría y doctorado para debatir sobre las dificultades que afrontan las ingenieras (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 185). “Siempre les insistimos a las estudiantes que su trayectoria no debe reducirse, tal como se observa en Brasil, a desempeñar cargos administrativos y especializarse en lo gerencial conforme se avanza en la profesión. Fuera del país, es bastante común encontrarse con profesionales muy capaces trabajando en investigación en las empresas, detectando tendencias, generando patentes y contribuyendo a la generación de nuevos conocimientos”, afirma.

Lorrana Scarpioni: una red social para compartir tiempo

R. JuniorLorrana Scarpioni: una red social para compartir tiempoR. Junior

Otro de los nombres en la lista, el médico David Schlesinger, de 34 años, es el fundador de una empresa, llamada Mendelics, un laboratorio de análisis genéticos que trabaja en el diagnóstico de enfermedades raras. Se graduó en la Facultad de Medicina de la USP, y realizó el doctorado en genética en el Centro de Estudios del Genoma Humano, uno de los Centros de Investigación, Innovación y Difusión de la FAPESP. Cuando obtuvo el título su doctorado, fue invitado a trabajar en investigación genética en el Hospital Albert Einstein, y se alejó de la carrera académica. En 2011, junto a un grupo de colegas graduados en genética y bioinformática concibieron la idea de crear un servicio de diagnóstico de enfermedades hereditarias. Conversaciones mantenidas con Fernando Reinach, del Fondo Pitanga, que realiza inversiones en empresas innovadoras, alentaron al grupo a seguir adelante. “Reinach nos convenció para que creáramos un plan de negocios. Finalmente no acordamos con el Pitanga, pero las charlas resultaron decisivas”. El grupo también estaba integrado por João Paulo Kitajima, experto en bioinformática que se había desempañado en la empresa de biotecnología Allelyx, y el neurólogo Fernando Kok, proveniente de los Laboratorios Fleury. Mediante una inversión del empresario Laércio Cosentino, nació Mendelics, que en la actualidad cuenta con 20 empleados, y lleva atendidos a más de mil pacientes. “Existen más de 5 mil enfermedades genéticas conocidas y cada paciente precisa un test específico para la detección de su problema, que puede demorarse, si la hipótesis clínica fuera errónea. Nosotros propusimos secuenciar todos los genes. Esto implica llevar el problema a la etapa siguiente, que es el exceso de información. Entonces montamos una estructura bioinformática para el procesamiento de datos y análisis de mutaciones genéticas”, informa. La empresa desarrolló una herramienta de diagnóstico más eficiente que las disponibles en el mercado. Un software bautizado Abracadabra detecta mutaciones relevantes y entrega los resultados. “Eso es un gran beneficio para el paciente, pues representa la diferencia entre lo cierto y lo dudoso. Los pacientes dejan de padecer por análisis invasivos y, si la enfermedad fuera pasible de tratamiento, pueden curarse”, sostiene.

Mario Adolfi, creador del sistema de gestión de urgencias médicas

Hugo Pessoti Mario Adolfi, creador del sistema de gestión de urgencias médicasHugo Pessoti

Urgencias médicas
En el caso de Mario Sérgio Adolfi Júnior, de 27 años, su inserción en el mundo emprendedor ocurrió cuando aún era estudiante de la carrera de grando. En 2009, cuando le quedaba un año para graduarse en informática biomédica por la USP, en la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras y la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto, concibió un programa piloto para la coordinación de urgencias médicas realizado por computadora y que constituyó la base de Kidopi, una empresa incubada en el parque tecnológico Supera, de Ribeirão Preto. Kidopi comercializa un sistema online de gestión de urgencias y emergencias que permite a los administradores hospitalarios la toma de decisiones en tiempo real, amparándose en una serie de indicadores. Para darle soporte científico al crecimiento de la empresa, Adolfi inició un doctorado en 2011 en la USP de Ribeirão Preto, aún en curso, para crear indicadores gerenciales para la atención médica. En 2012, su empresa recibió ayuda de la FAPESP, en el marco del programa Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe) para el desarrollo de aplicaciones para teléfonos celulares vinculados al sistema de urgencias médicas. “El apoyo de la FAPESP resultó importante cuando la empresa resolvió apostar a las tecnologías móviles”, dice Adolfi. La empresa ofrece sistemas de gestión de clínicas y consultorios médicos a través de la web, por medio de tablets o computadoras. Y se encuentra abocada al desarrollo de un sistema bautizado Clever Care, una herramienta de gestión que funciona por medio del intercambio de mensajes entre el programa y el paciente. “El sistema utiliza algoritmos y recursos de inteligencia artificial para mantener un canal directo con el paciente. Todo se hace mediante SMS. El sistema programa el envío de preguntas relacionadas con la progresión de los síntomas, aporta a una base de datos y anticipa la evolución del paciente. En caso de que alguna respuesta no fuera la esperada, el administrador de salud recibe un aviso sobre la posibilidad de irregularidades y puede intervenir”, afirma. Adolfi pretende venderles la tecnología de Clever Care a hospitales y seguros médicos interesados en monitorear en forma remota la salud de los pacientes.

Proyectos creativos
Uno de los objetivos del premio de la MIT Technology Review es el reconocimiento a los proyectos creativos que aporten soluciones tecnológicas prácticas para problemas reales. Las herramientas que creó Adolfi constituyen un ejemplo, pero hay otros en la lista de los innovadores. El economista Gilherme Lichand, de la consultora Mgov Brasil, ideó un sistema que provee datos recabados mediante llamadas de voz y mensajes de SMS para la gestión de políticas públicas. A esa plataforma la utilizan, por ejemplo, los agricultores de 53 ciudades del estado de Ceará que comparten información local sobre la meteorología. MGov los consulta a través de sistemas de respuesta automática de voz. Aquél que logra los mejores pronósticos sobre la cantidad de lluvias recibe créditos para su celular. En tanto, Lucas Strasburg Ferreira, de 22 años y estudiante de ingeniería mecánica en la Universidad Feevale, ubicada en la ciudad sureñas de Novo Hamburgo, creó una prótesis de pierna innovadora, denominada Revo Foot, elaborada con plástico reciclado. Con ella se logra reemplazar, con bajo costo y gran funcionalidad, al miembro proteico de fibra de carbono que no se consigue por menos de 1.500 dólares.

Eduardo Bontempo: una plataforma educativa que se adapta al alumno

GeekieEduardo Bontempo: una plataforma educativa que se adapta al alumnoGeekie

Las innovaciones tecnológicas en el campo educativo avalan la elección de dos de los nombres de la lista: Eduardo Bontempo, con 30 años, colaboró en la creación de una plataforma educativa, el Geekie Lab, que identifica los puntos fuertes y los vulnerables de cada alumno y propone un plan de estudio adaptado a sus necesidades; él y su socio Claudio Sassaki, fundaron en 2011 la empresa Geekie y lanzaron un producto denominado Geekie Test, una herramienta de evaluación para los alumnos de la enseñanza básica y media, así como para la enseñanza de idiomas, desarrollado con la ayuda de algoritmos basados en inteligencia artificial y modelos matemáticos. El Geekie Test se utiliza para preparar a los alumnos para el Examen Nacional de Enseñanza Media (Enem). Basándose en el modelo de evaluación del Enem, dispone de preguntas en las áreas del conocimiento de la prueba y un plan de estudios semanal para que el estudiante supere sus dificultades. “El método plantea que la tecnología se utilice como ayuda para la enseñanza las aulas, fomentando una experiencia educativa integrada y personalizada para el alumno”, dice Bontempo, quien se graduó en administración de empresas por la Fundación Getúlio Vargas y realizó MBA en el MIT.

Gustavo Caetano: en el mercado de videos online

Guilherme Ferraz Gustavo Caetano: en el mercado de videos onlineGuilherme Ferraz

Martín Restrepo, de 32 años, ingeniero electrónico colombiano radicado en São Paulo, desarrolló un método de aprendizaje que utiliza tecnologías móviles. Y fundó una editorial transmedia, Editacuja, que produce contenidos a los que se accede desde teléfonos móviles o tablets, y además capacita a creadores de contenidos, aplicaciones y soluciones digitales. En una visita de campo, los estudiantes pueden consultar información sobre el entorno en el celular ‒las especies que se exhiben en un Jardín Botánico, por ejemplo‒ producida con la ayuda de tecnologías de mapeo o GPS. Otro ejemplo: en una visita a un cementerio se puede consultar, vía celular, información sobre personalidades enterradas allí y participar en un juego donde intervienen tecnologías y ambiente. El escenario, señala Restrepo, puede transformarse en un aula virtual. Los estudiantes también pueden transformarse en generadores de información. Editacuja montó un programa de capacitación que enseña a producir contenidos, experiencias educativas y aplicaciones por medio de herramientas de autoría. Uno de los frentes de trabajo de Restrepo son los denominados “appiarios”, espacios donde los jóvenes reciben capacitación en programación, diseño, gestión de contenidos y administración de negocios digitales. El primero de ellos, inaugurado en una comunidad de pescadores en Santa Cruz Cabrália, estado de Bahía, estimula a los estudiantes para que desarrollen proyectos sobre turismo y pesca, las actividades principales de la región. “La conexión del mundo real con las plataformas digitales es la experiencia educativa por la que nosotros apostamos”, dice Restrepo.

En otros casos, el mérito de los galardonados se basa en la creación de paradigmas innovadores para soluciones que ya habían sido propuestas. Gustavo Caetano, de Minas Gerais, fundó hace cinco años Samba Tech, cuando estudiaba en la Escuela Superior de Publicidad y Marketing de Río de Janeiro. Su empresa provee una plataforma online para la transmisión de videos especializados en ambientes corporativos, La empresa comenzó como distribuidora de juegos para celulares, pero Caetano, anticipándose al movimiento del mercado, decidió cambiar el enfoque de la empresa hacia el mercado de videos online. Construyó una plataforma neutra que pudieran utilizar las empresas que no pueden o no quieren emplear el canal de Google.

Martin Restrepo, creación de contenidos por medio de teléfonos móviles

Editacuja EditoraMartin Restrepo, creación de contenidos por medio de teléfonos móvilesEditacuja Editora

Tiempo compartido
Otro ejemplo es el de Lorrana Scarpioni, bahiana radicada en Curitiba, de 23 años. Ella es la creadora de la red social Bliive, donde más de 24 mil personas de 70 países intercambian tiempo y comparten talentos, habilidades o conocimientos. Un participante de la red puede ofrecer, por ejemplo, una hora de clases de cocina y obtiene un bono que puede canjear por otro servicio de su interés: una hora de clase de inglés, por ejemplo. La idea, no obstante, va más allá de los programas que existen desde los años 1980, basados en el intercambio de servicios profesionales. Al funcionar como una red social, en Bliive resulta posible, según Scarpioni, “compartir experiencias y enriquecer la vida social de las personas participantes”. Uno de los productos es el Bliive para organizaciones, donde se implementa la red social en el interior de empresas e instituciones para el intercambio de tiempo y experiencias entre empleados. Otro producto está enfocado en cafés, museos y bares, que remuneran a Bliive a cambio de su recomendación como lugares seguros donde los participantes de la red pueden encontrarse y compartir su tiempo. Scarpioni, quien coordina un equipo de siete personas y tiene dos socios en el emprendimiento, pasará ahora una temporada en Inglaterra, pues su red fue seleccionada entre miles de competidores por el programa de aceleración Sirius, que patrocina a 30 empresas de diversos países. Allí, ella y su equipo recibirán ayuda económica para consolidar el modelo de negocios. Scarpioni es graduada en derecho y relaciones públicas, y relata cómo su educación la incentivó para montar Bliive. “Los conocimientos en relaciones públicas me ayudaron a generar el modelo de negocios. En tanto, el derecho me ayudó a idear los principios en que se basa la empresa”.

Los 10 jóvenes innovadores brasileños fueron seleccionados para participar en la próxima competencia internacional de la MIT Technology Review, que premiará a los 35 innovadores más talentosos del mundo, entre los vencedores de otros premios regionales en países tales como India, España, Italia, México, Turquía y Colombia.

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